Planea abrir una planta en México

El capital riesgo de Al Gore se interesa por la española BTSA

La empresa española, fabricante de antioxidantes alimentarios y cosméticos, planea salir a Bolsa en Londres y Milán en 2017

Ana Ugidos, fundadora y presidenta de BTSA.
Ana Ugidos, fundadora y presidenta de BTSA.

La biotecnológica española BTSA ve claramente su futuro en el exterior. Tanto en financiación como en el negocio. La empresa fundada por la farmacéutica Ana Ugidos en 1994 prevé entre 2016 y 2017 dar su gran salto internacional.

La compañía participa en la iniciativa Elite, lanzada por la Bolsa de Londres, con la finalidad de salir a cotizar. “Participar en este programa nos ha servido para dar notoriedad a la empresa a nivel europeo. Nos ha permitido darnos a conocer al capital extranjero, además de encontrar nuevos socios comerciales”, señala Ugidos, quien dispone del 60% de la propiedad de la empresa –las acciones restantes son de un socio privado–.

El proceso final de la participación en este programa es su salida a Bolsa, planteada para 2017. “Queremos comenzar a cotizar en el próximo año y medio”, reconoce. Lo hará simultáneamente en las Bolsas de Londres y Milán, como parte del acuerdo de ese programa, que prevé el acceso al mercado en esos dos países ya que desde la empresa London Stock Exchange Group se gestionan varios parqués europeos.

Sin embargo, BTSA (Biotecnologías Aplicadas) ha rechazado debutar en el MAB. “A los inversores no les interesa este mercado secundario español”, opina Ugidos.

Ha retrasado unos meses la salida a Bolsa ante el proyecto de construir una planta azteca. Actualmente producen desde su instalación de Alcalá de Henares, pero este año ya prevén la entrada en funcionamiento de la fábrica en Ixtlahuaca (en el Estado de México) desde donde servirán los antioxidantes alimentarios y cosméticos para toda América.

La nueva planta cuenta con el respaldo de las autoridades mexicanas, que ceden gratuitamente el terreno durante 25 años. Allí se contratarán a 50 personas, que comenzarán a trabajar en los próximos meses, tras una inversión de tres millones de euros.

“La prioridad es abrir la planta de México, después saldremos a Bolsa”, cuenta Ugidos. La compañía facturó 15,6 millones en 2015, un 32% más que el año anterior y prevé que la nueva fábrica dispare los ingresos. “Triplicará la capacidad de producción”, añade. Esta empresaria explica que actualmente la compañía madrileña tiene un valor bursátil de alrededor de 25 millones, pero espera que sea de entre 40 y 45 millones cuando debuten en el mercado, gracias al negocio mexicano, además de por el desarrollo de nuevos proyectos de investigación. En el campo de la I+D, la compañía comienza cada año uno o dos proyectos, a los que destina más de un millón de euros de media.

Esa producción azteca se dirigirá fundamentalmente a EEUU y Canadá, que se encuentren ya entre los principales importadores de los productos de BTSA, pero también para abrir mercados en toda América Latina. “Actualmente, hay muy poca cultura industrial en el campo de los ingredientes funcionales en estos países, pero va a crecer mucho”, apunta.

En la actualidad, el 65% de la facturación de la empresa llegó gracias a la exportación, fundamentalmente en Europa y Corea del Sur.

En negociación con el capital riesgo de Al Gore

El programa Elite de London Stock Exchange Group ha permitido a BTSA entrar en negociaciones con inversores internacionales. Aunque Ana Ugidos, su presidenta y accionista mayoritaria, no prevé la entrada de financiación externa en el negocio, si estudia esta posibilidad para Bioxan, su nueva filial en el campo cosmético. Entre estas firmas, negocia con la firma de capital riesgo Generation Investment Management, cofundada por Al Gore, activista medioambiental y exvicepresidente de EEUU en la Administración de Bill Clinton.

“A Al Gore le interesa nuestra empresa porque reutilizamos aceites para sacar los antioxidantes, sin generar residuos, porque lo restante se transforma en biodiésel”, comenta Ugidos.

La compañía, a partir de aceite de soja y de girasol, algas y otros productos elabora vitamina E, omega 3 y antioxidantes, que a su vez son utilizados por otras compañías en la elaboración de productos alimentarios, cosméticos y farmacéuticos.

BTSA genera sus productos utilizando como fuente de materia prima un residuo procedente del refinado de aceites y obtiene extractos de origen natural ricos en tocoferoles (que se asimilan como vitamina E).

Entre los clientes nacionales e internacionales de BTSA se encuentran las firmas cosméticas L’Oreal, L’Occitane, Nivea, Chanel o The Body Shop, entre otras. En el sector de alimentación trabajan con otras como Pepsico, Bimbo, Quaker, Santiveri, Grupo Siro, Nestlé, Unilever, Deoleo o Coca-Cola; también con la farmacéutica Takeda: y con la empresa de distribución española Mercadona.

Respecto al tipo de cliente, el 80% de las ventas llegaron gracias al sector de la alimentación y el 20% restante al área cosmética.