El fiscal del 'caso Nóos' fue fotografiado con él en su despacho

Horrach devuelve el carrito robado a Mercadona

El fiscal anticorrupción de Baleares, Pedro Horrach, a su salida de la sala del juicio del caso Nóos.
El fiscal anticorrupción de Baleares, Pedro Horrach, a su salida de la sala del juicio del caso Nóos. EFE

Nunca un carrito de la compra había contenido un material tan importante. Hace unos días El Mundo fotografiaba al fiscal del caso Nóos, que juzga a Iñaki Urdangarín y a la infanta Cristina, Pedro Horrach con un carrito de Mercadona en su despacho. Sin embargo, el carro ha vuelto ya al redil de sus compañeros en el supermercado. El fiscal lo ha devuelto, según confirman fuentes de Mercadona.

La foto giró sin parar por las redes sociales cuando hace unos días apareció la foto en mencionado rotativo. Aunque anecdótico por el cargo de la persona y el contenido que tenía, se trata de un problema innegable dentro de la distribución.

Aunque la mayoría de empresas no aportan detalles sobre el precio de estos carritos y la cantidad que se pierden a lo largo del año, fuentes del sector hablan con "preocupación" de la desaparición de esta herramienta que facilita las compras. Unos por despiste y otros con el fin de hacer negocio vendiendo los materiales con los que se hacen. Dichas fuentes aseguran que el precio ronda los 60 euros, aunque en muchos casos lo superan.

Por ir a un caso concreto, Lidl asegura que al cabo del año pierde cerca de 10.000 carritos en España. Fuentes de la compañía explican que no en todas las tiendas se producen estas pérdidas o robos de igual manera.

En el sector se han ido introduciendo medidas para abordar este problema y evitar que se produzca. Algunas de las medidas más modernas, como explican desde Lidl, es la introducción de aparatos de geolocalización que permiten al carrito bloquearse si se alejan del recinto de la tienda. Otra de las medidas es la apuesta por los carritos de plástico, más baratos y con materiales de menor valor, que disuaden a aquellos que acuden al robo para aprovechar el valor del metal.