Bankia y Deutsche siguen la estela de BBVA y colocan cédulas

La banca ve una ventana para emitir preventivamente

Varias entidades han decidido acudir al mercado en busca de financiación

Buscan prevenir que las tensiones políticas nacionales y las macroeconómicas internacionales vayan a más

Detalle de la fachada de la sede de Bankia.
Detalle de la fachada de la sede de Bankia.

La banca ha visto una ventana de oportunidad clara para acudir al mercado en el inicio de esta semana, la primera completamente laborable de un año que arranca cargado de incertidumbre, a fin de obtener financiación antes de que los distintos focos de tensión vayan a más.

En este marco, Bankia siguió este martes la senda abierta el lunes por BBVA al poner en circulación mil millones de euros en papel –cédulas hipotecarias, en su caso– mientras que la filial española de Deutsche Bank anunció que también hará una emisión de este tipo de forma inminente.

La jugada de Bankia coincidió con la emisión sindicada de 9.000 millones de euros a 10 años que firmó el Tesoro Público. No por casualidad, ambos movimientos se produjeron un día antes de que se constituyan este miércoles las Cortes en el primer, y previsiblemente fallido, intento de nombrar a un presidente del Gobierno. Un escenario que no por esperado promete rebajar la incertidumbre política en que se sume el país.

El reciente acuerdo para formar un Gobierno de corte independentista en Cataluña promete ir elevando en paralelo la presión que se ejerce sobre la prima de riesgo española, de momento contenida en los 130 puntos básicos.

Eso en el terreno nacional, sin olvidar que el temor a un frenazo de la economía China, y de los países emergentes en general, y el desplome del precio del crudo ya han puesto en jaque a unos mercados internacionales que podrían tensarse más en los próximos meses. No es descartable, por tanto, ver nuevas emisiones en breve.

Ante esta coyuntura, Bankia no esperó y emitió este martes cédulas hipotecarias a un plazo de cinco años con el objetivo de reforzar su posición de liquidez a medio plazo.

Fuentes del mercado detallan que cerró la colocación de 1.000 millones, con una demanda de 1.208 millones de 70 inversores entre gestoras de fondos, compañías de seguros y pensiones, bancos centrales y bancos privados.

La colocación se cerró a un precio de midswap (tipo de referencia de mercado) más 65 puntos básicos, equivalente a una rentabilidad de 0,915%, lo que supone unos 15 puntos básicos por encima del coste de financiación del Tesoro al mismo plazo. El cupón de la emisión se fijó en el 0,875%, el más bajo pagado hasta ahora por Bankia en este tipo de títulos.

Por su parte, la filial española de Deutsche Bank anunció que ultima una emisión de cédulas hipotecarias con vencimiento a siete años. La senda de las emisiones de deuda corporativa fue abierta el lunes por BBVA, que colocó 1.000 millones de euros en deuda sénior (garantizada con la solvencia de la entidad).

Claves de las colocaciones

Compradores de Alemania

De los 1.000 millones de euros en cédulas hipotecarias colocados este martes por Bankia, un 28% fue adquirido por inversores radicados en España. Los mayores compradores del papel emitido por el banco español fueron, sin embargo, alemanes. Firmas de este país se hicieron con un 32%_del montante total, frente al 10% adquirido por inversores del Benelux; el 9% de compradores de Reino Unido e Irlanda y el 8% que se llevaron los italianos.

Las entidades colocadoras

En el caso la emisión realizada por la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri, la propia Bankia, Banco Santander, BNP Paribas, Deutsche Bank y UBS actuaron como entidades colocadoras. Para la operación que ultima la filial española de Deutsche Bank, aparte de la matriz de la propia firma actuarán BBVA, ING así como Crédit Agricole.