Seguirán negociando hasta la fecha límite

La CUP mantiene el veto a Mas, que no plantea ceder

Artur Mas, presidente de la Generalitat en funciones.
Artur Mas, presidente de la Generalitat en funciones. EFE

Las posiciones siguen enrocadas entre las fuerzas independentistas en Cataluña. La CUP mantiene su rechazo a facilitar la investidura del presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, que precisa como mínimos de dos abstenciones en las filas anticapitalistas para lograr la reelección. Junts pel Sí, que agrupa a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), se opone a la posibilidad de presentar un candidato alternativo a Mas para facilitar la formación de un Gobierno.

Salvo sorpresa mayúscula a lo largo de este fin de semana, el plazo para alcanzar un acuerdo expirará y Mas convocará el próximo lunes elecciones anticipadas, las cuartas en menos de cinco años. Los comicios se celebrarán el próximo 6 de marzo y Mas no ha aclarado si será nuevamente candidato. También se desconoce si se reeditará la coalición de Junts pel Sí, una idea que no atrae a ERCen la medida en que cuenta con posibilidades de ganar las elecciones.

La última reunión entre las fuerzas soberanistas ha celebrado el viernes en la sede de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), una de las instituciones que aboga por la secesión. ANC, junto con Ómnium y la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), ejercieron de mediadores en una reunión de menos de una hora de duración con la presencia de los negociadores de la CUP Eulàlia Reguant, Gabriela Serra y Hugo Alvira. De Junts pel Sí, acudió Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva y Marta Rovira.

El presidente de la ANC, Jordi Sánchez, afirmó que los negociadores “no llegaron a un acuerdo” ni admitieron las propuestas que planteaba la ANC, aunque aseguró que JxSí y CUP seguirán trabajando, pero a partir de ahora sin la mediación de las entidades: “Hemos finalizado la tarea que nos tocaba”, añadió.

Sánchez, constató que el encuentro acabó sin acuerdo. Con poca convicción, indicó que el pacto todavía es posible, aunque no pudo ocultar que las posibilidades son remotas en la medida en que ninguna de las partes está dispuesta a ceder. Sánchez señaló que se mantendrá una “línea de comunicación” constante entre Junts pel Sí y la CUP. La formación anticapitalista toma sus decisiones de forma asamblearia y resulta improbable que modifique su postura.

Ciudadanos, PSC y el Partido Popular (PP) defienden que las nuevas elecciones es el menos malo de los escenarios y sostienen que el proceso soberanista ha terminado.