Asciende a 153.715 millones de euros

El gasto en consumo de las familias toca máximos en el tercer trimestre

Imagen de compras navideñas.
Imagen de compras navideñas. EFE

La creación de empleo, el adelanto de la rebaja fiscal prevista para el 1 de enero de 2016 y las mejores perspectivas económicas de España (con tasas de crecimiento del PIB cercanas al 3% para este año y el que viene) han supuesto un revulsivo para los hogares, que habrían optado mayoritariamente por incrementar un consumo que se había mantenido paralizado a la espera de que todos los indicios de recuperación de confirmaran. Y el mejor reflejo se ha producido en el tercer trimestre, en el que el gasto de las familias ha tocado máximos de la serie histórica que mide el INE desde 1999.

Entre julio y septiembre, la partida que han destinado las familias a consumo ha sido de 153.715 millones de euros, incluso por encima del nivel registrado en 2008 (153.654 millones), que marcó el inicio de una crisis económica que se ha prolongado durante seis años. Los expertos consultados por este periódico achacan ese hito a la mejoría experimentada por el mercado laboral en los dos últimos ejercicios. En el tercer trimestre de 2013 había 17,2 millones de personas ocupadas en España; dos años después, esa cifra ha crecido hasta los 18,04 millones. Un incremento anual cercano al medio millón de ocupados que ha servido para que la remuneración de los asalariados, que mide el conjunto de las retribuciones que perciben los ocupados, se haya recuperado con fuerza tras tocar suelo en 2013. Entre julio y septiembre de este último ejercicio, este indicador se desplomó hasta los 118.964 millones de euros, como consecuencia de una abrupta destrucción de empleo que se elevó a 437.000 puestos de trabajo en tan solo un año. El rebote del mercado laboral desde esa fecha fue el que llevó el conjunto de los salarios a 120.876 millones en el tercer trimestre de 2014 y a 125.634 millones en el mismo período de este año, recuperando los niveles alcanzados en 2011.

La renta disponible de los hogares repunta un 3% tras tres años consecutivos de retrocesos

La remuneración de los asalariados es la parte principal de la renta bruta disponible de los hogares y su evolución positiva es la que ha llevado a que este último indicador haya crecido un 3%, al pasar de 159.841 a 161.648 millones en un año. La diferencia entre la renta bruta disponible y el gasto en consumo final establece que las familias (sin tener en cuenta las instituciones sin fines de lucro a su servicio) ahorraron 7.933 millones de euros, lo que supone un 4,9% de su renta bruta, el nivel más bajo desde 2007. Si se incluye a estas últimas instituciones, el ahorro es incluso menor (7.247 millones) y la tasa cae al 4,5% de la renta bruta. Si el análisis se realiza por medias móviles de cuatro trimestres, la tasa de ahorro llega al 9,2%, cinco décimas menos que en el trimestre anterior.

Por su parte, la renta disponible bruta de las empresas también creció con fuerza en el tercer trimestre, con un avance anual del 14,9% hasta los 43.187 millones. Esta evolución, según apunta el INE, se explica por un incremento del 14,1% del saldo de rentas primarias bruto (el excedente de explotación bruto creció el 5,5 % y el saldo neto de rentas de la propiedad pagadas se redujo el 26,9 %) y una reducción en la cuantía de prestaciones sociales pagadas del 4,4% y un alza del 6,6% en el de cotizaciones sociales recibidas.

Decimosexto mes de subida de las ventas del comercio

Otro indicador que refleja el cambio de tendencia en el gasto de los hogares es el que mide las ventas del comercio minorista. En noviembre, estas crecieron un 3,3%, eliminando los efectos de calendario, lo que supone el decimosexto mes consecutivo en el que suben. En el acumulado de 2015, las ventas avanzaron un 3,7% con incrementos significativos en todas las partidas, excepto la alimentación.

Los precios en esta partida apenas subieron un 0,6% por la guerra entre los establecimientos a la hora de captar cuota con fuertes descuentos y a la caída de población. Solo en los dos últimos años se han perdido medio millón de habitantes.

Las ventas del resto de partidas (estaciones de servicio, equipo personal o equipo de hogar entre otros) han crecido por encima del 3%, especialmente las del equipo de hogar, muy dañadas por la crisis inmobiliaria. El más elevado corresponde a las estaciones de servicios, beneficiadas por la bajada de precio de los carburantes.

Por modos de distribución, tanto las ventas de las pequeñas como las grandes cadenas crecen, aunque con distintos ritmos. Las de las grandes subieron un 4,9% y las de las pequeñas, un 1,9%.