La penetración de este tipo de tarjetas alcanza el 66,5% frente al 22,8% del crédito

La tarjeta de débito se desmarca de sus competidores tras la crisis

El uso de la tarjeta de crédito se ha elevado al 22,8% este año gracias a la mejora de la situación económica

Un 93,5% de quienes disponen de tarjeta de débito la usan todavía para extraer dinero

Pago contactless.
Pago contactless.

España es un país de efectivo. De eso no cabe duda. Más del 80% de los pagos se realiza todavía mediante esta modalidad. Sin embargo, el uso de las tarjetas empieza a penetrar, cada vez más, entre la población y entre estas sigue reinando el débito.

Según revela el último Barómetro de Tarjetas de MasterCard, que ha sido presentado este miércoles, dos de cada tres personas utilizan la tarjeta de débito para realizar sus pagos, una tendencia totalmente opuesta a los países del norte de Europa, donde prefieren el uso del crédito. Esto se debe fundamentalmente a temas de hábito y de autocontrol del gasto, un comportamiento que se ha visto fortalecido durante y tras la crisis con el objetivo de vigilar el gasto y no pasarse en el consumo. 

El informe revela que, pese a que el uso de la tarjeta de crédito ha repuntado este año hasta el 22,8% gracias a la mejora de la actividad económica, los españoles se siguen decantando por el débito frente a otras fórmulas como la tarjeta privada, cuyo uso toca su valor más bajo y cae hasta el 17,1%, o la tarjeta prepago, que crece hasta el 1,6%, aunque siguiendo en niveles reducidos. 

Entre la opción más popular, todavía un 93,5% utilizan la tarjeta de débito para extraer dinero, frente a un 85,9% que la emplea para realizar compras. Esto, según el director de MasterCard en España, Ovidio Egido, es un comportamiento que solo se da en este país, donde la gente prefiere acudir al banco a sacar efectivo y pagar así en los establecimientos, en vez de hacerlo directamente mediante la tarjeta. No obstante, señala que la frecuencia con la que se acude al cajero se está empezando a moderar, algo a lo que también afecta la comisión que se impone y las nuevas fórmulas de pago.

Entre estas, el pago mediante contactless se sigue popularizando. De hecho, del 66,5% de la población que dispone de tarjeta de débito, un 10,2% ya paga con ella. La razones principales que llevan a los españoles a utilizar esta modalidad es, según revela el estudio, la comodidad y la rapidez, aunque todavía hay quienes se resisten a manejarlas debido a que no hay disponibles establecimientos con esta opción y a la desconfianza y a la falta de seguridad que se percibe.  

Pese a ello, desde MasterCard señalan que España es un país "pionero" en esta modalidad y que la mitad de los dispositivos en el país ya son contactless. "La tendencia es creciente en el uso, es cuestión de tiempo porque no hay ningún elemento que lo impida", ha señalado Egido. 

Sin embargo, él único que sigue siendo el principal competidor de estas modalidades es el efectivo. Y es que en pagos de hasta 20 euros el efectivo se impone en el 62,1% de los casos, frente al 23,7% que utiliza la tarjeta de débito y el 3,2% que lo hace con un dispositivo móvil mediante contactless. 

Crecen las compras con el teléfono móvil

El estudio revela, además, que una de cada cinco personas que dispone de un teléfono móvil ya paga con él, ya sea a través de internet, de una app o del contactless, lo que supone un crecimiento del 63% respecto al año anterior.

Así, entre el total de la población residente en España, un 12,9% ha hecho uso del móvil para pagar en internet, un 2,4% en tiendas físicas, un 1,4% en taxis y un 1% en parquímetros.

Respecto a las compras por internet, el barómetro explica que estas no han dejado de crecer a pesar de la crisis. Desde 2010, ha pasado del 17,3% al 29,6% en la actualidad, registrando un crecimiento que se ha acelerado desde 2011 en todos los grupos de edad, desde los más jóvenes (47,9%) hasta los mayores de 55 (8,4%).

En este contexto, la compra de ropa (34,9%) se impone frente a otras opciones como la adquisición de billetes de avión o tren (24,6%) o la de productos electrónicos (22,7%).

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