Abengoa sería suspendida si entra en concurso de acreedores

Hay vida en Bolsa para los valores que superan la quiebra

La suspensión no permite al accionista ni comprar ni vender en Bolsa
La suspensión no permite al accionista ni comprar ni vender en Bolsa

En cuatro meses, Abengoa, actualmente en preconcurso de acreedores, podría pasar a formar parte del grupo de valores españoles suspendidos de cotización siempre que no consiga arreglar sus problemas de deuda y salir adelante. Y es que en los últimos años de crisis, han sido muchas las compañías que tras quebrar y declarar concurso voluntario de acreedores han sido suspendidas de cotizavión ‘sine die’ por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Actualmente, en el parqué español hay alrededor de una docena de valores que están o han estado hasta hace pocos meses suspendidos de cotización. El período de estas suspensiones de contratación, aparentemente sine die pueden abarcar varios años. Actualmente, Martinsa Fadesa ostenta el récord. Las acciones de la inmobiliaria llevan desde 2008 sin poder comprarse ni venderse y es complicado que puedan llegar a negociarse ya que la compañía está en proceso de liquidación. La Seda de Barcelona, una compañía histórica del parqué español, ha sido excluida de Bolsa hace pocas semanas mientras que algunas como Indo, también están en fase de liquidación.

PESCANOVA

Las acciones del grupo gallego de alimentación llevan congeladas en el parqué desde el año 2013. La pesquera gallega se acogió al concurso de acreedores en abril de ese mismo año tras admitir “discrepancias” entre su contabilidad y las cifras de su deuda bancaria. El pasado mes de septiembre nació Nueva Pescanova SA con un 20% del capital controlado por los antiguos accionistas y con el 80% por parte del G7, como se conoce a las entidades financieras que desde la junta de accionistas celebrada hace dos meses, controlarán el futuro de la refundada sociedad. La compañía espera volver a cotizar en breve.

De hecho, la presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez, se refirió a esta posibilidad la semana pasada: “Estamos trabajando con ellos con mucha comunicación para que los plazos sean los menores posibles”. que seguro que encuentra mejores vías”.

NYESA Y CLEOP

El sector del ladrillo fue uno de los más penalizados durante los años de la crisis y, sobre todo, como consecuencia del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Junto al gigante Martinsa Fadesa, otras compañías de menos envergadura también quebraron en los últimos años. En este grupo se incluyen a Nyesa y Cleop. La primera de ellas, lleva suspendida de cotización desde 2011 y tras salir del concurso está empezando a sanear su situación financiera, con lo que cada vez está más cerca su posible vuelta al parqué español, según cuentan fuentes de mercado. Cuando, sus acciones fueron suspendidas, la compañía tenía una capitalización bursátil de 27,6 millones de euros. Por su parte, la constructora alicantina Cleop, lleva tres años sin negociarse en el parqué bursátil, desde 2012. En el primer semestre del año, la compañía consiguió recortar en un 40,6% los números rojos en su cuenta de pérdidas y ganancias.

La compañía, que logró superar un concurso de acreedores el pasado año, explicó el pasado verano en la presentación de sus resultados el “importante esfuerzo de redimensionamiento que está realizando, para adecuar su estructura a la actual situación del mercado y para reorientar su negocio constructor al ámbito internacional”. Tras sanear sus situaión, los analistas prevén que regrese al parqué.

ZINKIA

Con su desembarco en el parqué en enero de 2009, se inauguraba un segmento de mercado que tiempo después, con la quiebra de Gowex iba a dar mucho que hablar. Se trataba del Mercado Alternativo Bursátil para empresas en expansión (MAB) y Zinkia, productora de Pocoyó, fue la primera en saltar a este mercado que actualmente cuenta con 33 compañías y diez socimis (sociedades de inversión inmobiliaria cotizadas).

La productora granadina entró en concurso de acreedores en 2014 y fue suspendida de cotización. Sin embargo, a lo largo de este año ha saneado su situación y el pasado 1 de noviembre ha vuelto a cotizar. Desde su retorno al parqué, las acciones de Zinkia han recuperado un 47%, llegando a estar por encima del euro en algunas jornadas de noviembre. Ayer cerró más cerca de 0,7 euros.

DOGI

El grupo, especializado en la fabricación de tejidos elásticos para ropa interior y bañadores, cerró su reestructuración financiera el año pasado tras la entrada en su capital del grupo Sherpa, que controla más del 67%. Sus acciones volvieron a cotizar a mediados de 2014 tras estar sin poder negociarse desde junio de 2009. Este año, la compañía está registrando un excelente comportamiento en Bolsa ya que desde enero, sus acciones recuperan un 38%. Aunque en los nueve primeros meses del año registró pérdidas, Dogi “está centrado en elevar la cifra de negocio, recuperar la confianza de los clientes actuales, potenciar la I+D para desarrollar nuevos productos y en acceder a nuevos segmentos de negocio y apostar por una estrategia clara de servicio/precio para grandes cadenas de distribución”, tal y como explicó la propia compañía en la presentación de sus resultados.

SNIACE

Las acciones del grupo industrual cántabro están suspendidas de cotización desde 2013. Sin embargo, éstas podrían volver a negociarse en breve. De hecho, hace dos semanas, Sniace inició los trámites para el levantamiento de la suspensión de su cotización en Bolsa, así como para la presentación del folleto informativo para llevar a cabo la ampliación de capital aprobada en en su junta de junio.

GOWEX Y OTRAS

La inmobiliaria Reyal Urbis y Vértice 360 llevan suspendidas de cotización desde 2013 y 2014, respectivamente. Sin embargo, a día de hoy no está claro que va a pasar con ellas teniendo en cuenta que no se sabe si superarán el concurso de acreedores. En este grupo de las incognitas, también se incluye a Gowex, valor del MAB suspendido de cotización desde el verano de 2014 cuando su presidente y fundador Jenaro García admitiera haber falseado las cuentas de varios ejercicios de la compañía.

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