Ayudas autonómicas para debutar en el Mercado Alternativo Bursátil

Crecer en Bolsa también es para pymes

Andalucía y la Comunidad Valenciana financian la salida al MAB de sus pequeñas empresas.

Aragón, Cataluña, Galicia y Madrid ofrecen incentivos fiscales a la inversión en este mercado.

Crecer en Bolsa también es para pymes

En las últimas semanas, el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) ha recibido a nuevos miembros y se espera alguna otra incorporación antes de finalizar el año. Compañías todas ellas de tamaño moderado que han decidido dar el salto al parqué para conseguir financiar su crecimiento y planes de desarrollo.

Desde su nacimiento en 2006, este mercado ha conseguido que la Bolsa no sea territorio exclusivo de grandes empresas. Las pymes en expansión también tienen hueco en el parqué.

Sin embargo, cuando una compañía decide acudir al mercado se encuentra con dos retos importantes: afrontar los gastos derivados directamente de salir a cotizar y que la captación de recursos se realice satisfactoriamente.

Facilitar que esas dos situaciones se aborden con éxito es el objetivo de las ayudas que hoy en día existen en España. Unas intentan subvencionar los costes del proceso y otras incentivar a los inversores para que acudan a las salidas a Bolsa y a las ampliaciones de capital.

Se reclama que los estímulos fiscales sean nacionales

Del primer tipo destacan los préstamos participativos que ofrece Enisa, organismo dependiente del Ministerio de Industria –aportó, por ejemplo, 1.240.000 euros a Medcomtech para su debut–, y las ayudas vigentes en dos comunidades autónomas: la andaluza y la valenciana (ver despiece más abajo).

Y es que las regiones son las primeras interesadas en que las firmas locales crezcan y ayuden a enriquecer la comunidad. De hecho, diseñaron estos incentivos para que las empresas de la zona con mayor proyección pudieran acudir al mercado en busca de la financiación que las entidades financieras se han resistido a otorgar en los últimos años. Como no podía ser de otra manera, esas ayudas son solo para empresas domiciliadas en el territorio.

Pero aquí no solo se trata de dar los primeros pasos en el parqué, también es esencial obtener el dinero necesario para seguir adelante con los planes de la compañía. Así lo hacen en otras cuatro comunidades autónomas. Aragón, Cataluña, Galicia y Madrid entendieron que es vital incentivar a los inversores para que aporten sus ahorros para financiar a las más pequeñas del mercado español.

Antonio Giralt, presidente del MAB, valora muy positivamente cualquier ayuda que sirva para “suavizar los costes que afrontan las compañías y así se animen más a salir al mercado”. Asimismo, entiende que la mejor manera de incentivar la demanda de los inversores es mediante la fiscalidad.

El mercado para pymes

MAB

Se trata de un mercado concebido para empresas de reducida capitalización y, por tanto, con procedimientos adaptados para esas características. El último estreno lo ha protagonizado Gigas Hosting, sexta incorporación del año y la trigésima cuarta desde el inicio del MAB.

Además de las empresas en expansión, en el MAB cotizan otro tipo de compañías, como las sicav (sociedades de inversión de capital variable), las socimi (sociedades de inversión en el mercado inmobiliario) o las ECR (entidades de capital riesgo).

No obstante, echa en falta que esas deducciones en el IRPF, por ejemplo, sean en toda España y puedan beneficiar a todos los ahorradores, con independencia de su lugar de residencia o sede de la compañía, “algo que hemos reclamado siempre desde el MAB”, apunta. Y es que, según recuerda, una empresa que amplía capital en Madrid, capta dinero de todas partes, de ahí que el incentivo debería ser global.

También a Juan Sainz de los Terreros, director general de la patronal de empresas del MAB (Aemab), estas ayudas se le quedan cortas y ve en desventaja a las empresas que no tengan sede social en alguna de las comunidades que cuentan con estos apoyos. “Deberían ser incentivos nacionales y que tengan muy en cuenta que los inversores que entran a financiar a estas compañías lo hacen asumiendo un riesgo evidente”.

En este sentido, menciona las ayudas que existen para los accionistas del mercado alternativo inglés, el AIM. Por ejemplo, la que difiere la tributación por ganancia hasta que se realiza la desinversión totalmente, u otra medida que deja exentas de tributación las plusvalías si se mantiene la inversión tres años.

“Teniendo en cuenta que en el AIM existen más de 1.100 empresas cotizando y los niveles de inversión y captación de capital son altísimos, no hacemos más que confirmar la necesidad de dichas ventajas fiscales” también en España, aseguran desde Facephi, empresa valenciana que no tuvo que utilizar las ayudas ofrecidas por su comunidad ya que hicieron una ampliación de capital previa a su salida.

También en Bionaturis lamentan que, “a nivel nacional, las medidas e incentivos, fiscales y de otra naturaleza, para favorecer la inversión en pequeñas y medianas empresas están muy alejadas de lo que se pueden encontrar, por ejemplo, en Reino Unido”.

Fondo Capital MAB
Además del incentivo fiscal a los inversores de cotizadas catalanas, la Generalitat impulsó en 2012 otra iniciativa que también beneficia a sus empresas. Se trata del Fondo Capital MAB, que invierte en compañías de este mercado o que quieran acceder a él, “aunque con alguna excepción”, admite su director, Emilio Gómez.

Dotado con 10 millones de euros, este fondo de capital riesgo promovido por el Institut Català de Finances de momento ha tomado posiciones importantes en cinco empresas, en las que también han accedido a los consejos de administración.

El Fondo Capital MAB ha invertido ya en cinco empresas catalanas

Se trata de las cotizadas AB-Biotics (el fondo invirtió 800.000 euros en la ampliación de capital de finales de 2012), Medcomtech (en este caso fue un préstamo participativo de un millón de euros) y Lleida.net (700.000 euros en la reciente oferta pública de suscripción).

Completan la cartera del fondo Agile, que se encuentra en el tramo final para su salida al MAB, y Oryzon, que recientemente lanzó una ampliación de capital con el objetivo de salir al mercado continuo. En ambos casos, el fondo ha invertido un millón de euros.

Si bien este instrumento busca dinamizar el mercado y atraer a otros inversores –“estamos muy contentos con lo conseguido”, asegura Gómez–, no se trata de ayudas a las empresas, ya que su objetivo principal “es lograr rentabilidad y ganar dinero”.

Giralt también reclama un fondo de estas características, pero que pudiera invertir en empresas a nivel nacional y así poderse beneficiar del evidente efecto arrastre que supone que un inversor institucional entre en el accionariado.

El presidente del MAB cree que hay una buena representación de las distintas comunidades autónomas en este mercado y reconoce que para este tipo de parqués el elemento proximidad es esencial. “Son empresas de reducido tamaño y su conocimiento se genera en las propias comunidades. A la gente le gusta que estén en su zona e incluso van a visitar las instalaciones”.

Y, concluye, “es indudable que las comunidades prefieren impulsar a sus compañías, ya que de su crecimiento depende la generación de empleo local”.

“Al final el éxito de cualquier ampliación de capital depende de la masa crítica. A los inversores en general les gusta ir en manada. Es algo que da confianza al resto y que incentiva. En cualquier caso, el Fondo Capital MAB hace su análisis y si el proyecto no es bueno para ellos no entran”, aclaran en AB-Biotics.

Incentivos fiscales al inversor

Incentivos fiscales al inversor

ARAGÓN, CATALUÑA Y MADRID
Deducción en la cuota íntegra autonómica del IRPF del 20% de las cantidades invertidas en la suscripción de acciones como consecuencia de acuerdos de ampliación de capital (en el caso de Madrid, también por oferta pública de valores) por medio del segmento de empresas en expansión del MAB. El importe máximo de esta deducción es de 10.000 euros.

Requisitos:
 La participación del contribuyente en la sociedad objeto de la inversión no puede ser superior al 10% de su capital social.
 Las acciones suscritas deben mantenerse en el patrimonio del contribuyente durante un periodo de dos años como mínimo.
 La sociedad debe tener el domicilio social y fiscal en Aragón, Cataluña o Madrid, según el caso.
• No debe tener como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario.

GALICIA
Los contribuyentes podrán deducir en la cuota íntegra autonómica, y con un límite de 4.000 euros, el 15% de las cantidades invertidas. La deducción total se prorrateará por partes iguales en el ejercicio en el que se realice la inversión y en los tres ejercicios siguientes.

Requisitos:
• La participación conseguida por el contribuyente en la sociedad objeto de la inversión no puede ser superior al 10% de su capital social.
 Las acciones adquiridas deben mantenerse en el patrimonio del contribuyente durante un periodo de tres años, como mínimo.
• La sociedad objeto de la inversión debe tener el domicilio social y fiscal en Galicia.
• No debe tener como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario.

Líneas de ayuda para cotizadas

Comunidades autónomas

EMPRESA NACIONAL DE INNOVACIÓN (ENISA)
La empresa pública Enisa, que depende del Ministerio de Industria, apoya con financiación “proyectos de consolidación, crecimiento e internacionalización que busquen capitalización a través de un mercado regulado, como puede ser el MAB”.

• Condiciones
Entre los requisitos: ser pyme; nacional; tener un modelo de negocio innovador/novedoso o con claras ventajas competitivas; no estar enmarcada en el sector inmobiliario o financiero; cofinanciación de las necesidades financieras asociadas al proyecto empresarial; nivel de fondos propios, como mínimo, igual a la cuantía del préstamo solicitado a Enisa; estructura financiera equilibrada; profesionalidad en la gestión; viabilidad técnica y económica del proyecto empresarial, y estados financieros auditados externamente del último ejercicio cerrado.

• Ayuda
Se sustancia en la concesión de un préstamo participativo de entre 300.000 y 1.500.000 euros, en función del nivel de fondos propios y la estructura financiera de la empresa. Interés variable con vencimiento a nueve años y carencia del principal a siete años.

ANDALUCÍA
Dentro de su Programa de Incentivos para el Fomento de la Innovación y el Desarrollo Empresarial en Andalucía, ofrece una línea de modernización de empresas en la categoría de proyectos de servicios avanzados.

• Condiciones
La ayuda se refiere a la contratación de servicios externos para la realización de estudios, asistencia técnica, consultoría u otros servicios que estén relacionados con el proyecto de preparación para acceder al MAB.

• Ayuda
Los estímulos a aplicar a este tipo de proyectos serán incentivos directos en forma de subvenciones y la intensidad de la ayuda rondará el 40% de la base incentivable. No hay tope preestablecido.

COMUNIDAD VALENCIANA
El Institut Valencià de Finances tiene una línea de financiación para apoyar a empresas en la preparación de su salida al MAB. El objetivo es financiar los gastos asociados a la preparación de las compañías valencianas que busquen capitalización y/o deuda a través de un mercado regulado, como puede ser el Mercado Alternativo Bursátil o el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF). Las salidas al MAB se podrán instrumentar tanto en forma de OPS (oferta pública de suscripción de acciones) como a través de un sistema de listing, sin que suponga una captación inicial de fondos para la empresa del mercado.

• Condiciones
Tener la sede social y establecimiento productivo en la Comunidad Valenciana. Quedan excluidas las empresas cuya actividad se enmarque en los sectores inmobiliario y financiero. La compañía deberá acreditar actividad comercial con información constatable de facturación u otra documentación objetiva acreditativa. Además, el producto o servicio comercializable deberá estar desarrollado y testado en el mercado, y para acceder a la línea de financiación las empresas deberán tener una estructura patrimonial y financiera equilibrada y saneada y presentar un proyecto empresarial viable técnica y económicamente. Asimismo, hay que estar al corriente de las obligaciones de carácter fiscal y tributario y no presentar impagos en los principales registros.

• Ayuda
Préstamo ordinario de hasta 250.000 euros, a un plazo de hasta tres años y carencia de seis meses.

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