IAG sube el objetivo de beneficio

El consejero delegado de Vueling toma el mando de British Airways

Alex Cruz, consejero delegado de Vueling.
Alex Cruz, consejero delegado de Vueling.

Alex Cruz (Bilbao, 1966), consejero delegado de Vueling, tomará el mando de la principal filial del grupo IAG, la icónica British Airways, sustituyendo a Keith Williams en el puesto de presidente ejecutivo. El relevo se producirá en abril, cuando Williams se jubila. Además, Nick Swift dejará su cargo como Director Financiero de British Airways en abril del próximo año y será reemplazado por Steve Gunning, actual Consejero Delegado de IAG Cargo.

El anuncio de los cambios se ha producido en el marco del día del inversor del holding de aerolíneas, donde además se han mejorado las previsiones para el periodo 2016-2020. En concreto, IAG ha elevado las estimaciones sobre beneficio por acción hasta un crecimiento anual del 12% (frente al 10% esperado hasta ahora). La empresa prevé también un margen de beneficio operativo de entre el 12% y el 15%, y un Ebitdar de 5.600 millones de euros (frente a la estimación anterior de 5.000). El holding que dirige Willie Walsh también ha elevado el rendimiento esperado a las inversiones, del 12% al 15%.

Reconocido como un referente del 'low cost'

Alex Cruz, presidente y consejero delegado de Vueling, fue premiado el pasado verano con el Airline Business Award 2015, galardón que entrega la publicación especializada Airline Business y le reconoce como como directivo referente en el sector de las compañías de bajo coste.

IAG goza de un buen momento en Bolsa, donde transita máximos históricos; ha acometido buena parte de los ajustes pretendidos tanto en Iberia como en British, y está renovando la flota a golpe de pedidos multimillonarios. El último de ellos se produjo ayer, cuando el grupo convirtió en pedidos 19 opciones sobre A330 y A320 neo. Sus principales rivales, Lufthansa y Air France atraviesan en estos momentos serios conflictos con sus plantillas.

Además, la compañía que engloba a Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus sitúa el objetivo de inversiones inferiores a 2.500 millones de euros por año (comparado con la horquilla previa de 2.000 millones de euros a 3.000 millones de euros). El flujo libre de caja para el accionista ('equity free-cash flow') será de 1.500 millones a 2.500 millones de euros por año (comparado con la banda de 1.000 millones de euros a 1.500 millones de euros por año que permanecía vigente).

Queda pendiente el nombramiento del nuevo primer ejecutivo de Vueling. La aerolínea de bajo coste nació en julio de 2004 con dos Airbus320 y solo cuatro rutas. Hoy es todo un garante de la conectividad de Barcelona El Prat, operando cerca de 300 rutas en 131 aeropuertos de Europa, Oriente Próximo y África. Vueling tiene 21 bases operativas y una flota de 90 aviones.

Un ejecutivo forjado en el control de costes

Alex Cruz, como el presidente de Iberia, Luis Gallego, es de los que ha forjado su carrera  en la férrea disciplina de contener los costes. Estuvo entre los fundadores de la española Clickair en 2006, que posteriormente se fusionó con Vueling en 2009. Desde entonces ha sido consejero dejegado, y presidente tras la salida de Josep Piqué. En este último relevo obtuvo la confianza del gran jefe de IAG, Willie Walsh, quien no ha ahorrado elogios para el directivo español a la vista del crecimiento de Vueling.

Cuatro son las premisas que el primer ejecutivo ha inculcado en la low cost catalana: eficiencia, inconformismo, cercanía y realismo. Esto implica hacer el máximo con lo mínimo posible, respetar al cliente y tener siempre embridada la rebeldía que se presupone a una aerolínea de bajo coste, según exponen  desde la compañía.

Cruz fue consejero delegado y jefe de Gallego, que entonces era director de producción. La salida del segundo hacia Iberia Express y su promoción posterior a la más alta dirección de Iberia, viene sucedida ahora por el salto  de Cruz al puesto de primer ejecutivo de British Airways. No falta quien interpreta este ascenso como un claro intento de que British vire hacia una mayor contención de los costes. En todo caso, dos españoles se consolidan como puntas de lanza en las aerolíneas insignia de IAG, de cuyo comité de dirección forman parte desde marzo de 2013, en el caso de Gallego, y abril de ese mismo año en el caso de Cruz.

La británica, enfocada hacia rutas de alto componente de negocios entre Reino Unido, Norteamérica y Asia, puede presumir de la calidad de sus ingresos, pero en IAG, como ha sucedido con Iberia o la propia Vueling, deben apreciar claros nichos para el ajuste. "Acepto este cargo en British Airways con gran satisfacción y espero trabajar el próximo año en una de las más grandes e icónicas aerolíneas del mundo. El desafío de British es continuar brindando un excelente  servicio a sus clientes asegurando, al mismo tiempo, el cumplimiento de los objetivos financieros que IAG ha establecido para nosotros", ha señalado Cruz a través de un comunicado.

Antes que en Clickair el ejecutivo inició su carrera en American Airlines, donde permaneció diez años trabajando en Dallas (EE UU), con la misión de mejorar las operaciones de tierra en los aeropuertos hub de la compañía, y Londres (Reino Unido). También fue consultor entre 2000 y 2006 en campos relacionados con la industria aérea y de viajes, primero en Arthur D. Little y después en Accenture.

Entre sus últimos retos en Vueling ha figurado la apertura de bases operativas en Italia, con el consiguiente roce con los pilotos que ha sido solucionado con la firma del convenio evitando huelgas, una de las premisas que Walsh impone desde Londres. A partir de aquí, Vueling se lanza hacia el norte de Europa y verá notablemente reforzada su flota en los próximos años.

El bilbaino Cruz está alborde de lo 50. Se graduó en la Central Michigan University, tiene un máster en Ingeniería Industrial por la Universidad de Ohio y es licenciado en Gestión y Administración de Empresas por la Cox School of Business de Dallas.

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