Reduce las esperas con tu ordenador
Configura tu ordenador para que arranque y se apague más rápido

Configura tu ordenador para que arranque y se apague más rápido

Desde que presionamos el botón físico de encendido, comienza un proceso en que la placa base recibe energía, la CPU activa la BIOS y se comienzan a leer sectores del disco duro. Cuando esto ocurre, comienza a cargarse el sistema operativo, se ejecuta el explorador de Windows y a continuación se abren las aplicaciones. Pues bien, este proceso se puede ver ralentizado con el tiempo, algo que podemos solucionar fácilmente.

Acelera la carga de la BIOS y los principales dispositivos

Difícilmente tu ordenador se estará ralentizando en este proceso, pero también es probable. Básicamente, hablamos del tiempo que demora en alimentar la placa base, activar la BIOS y llevar a cabo una serie de procesos como el arranque de os principales dispositivos. Si en el primer análisis de hardware todo va correcto, de forma directa se ejecuta el dispositivo de arranque.

En este punto tenemos un primer cambio posible, y es que al arrancar el ordenador pulsando Esc, dentro de la configuración de la BIOS, deberíamos tener seleccionada la unidad del disco duro como primaria en el arranque, de forma que ahorremos tiempo. De lo contrario, el ordenador puede dar el control a unidades secundarias (boot) como el USB o un lector de CD/DVD.

En caso de que tu ordenador te lo permita, otra buena posibilidad que tenemos para acelerar el arranque es copiar la BIOS en la RAM. En cualquier caso, ya el paso anterior nos va a ayudar a reducir los tiempos de espera.

Ejecución del kernel y el sistema operativo

En un primer paso, se ejecutan los procesos necesarios para el funcionamiento del sistema operativo, y a continuación se comprueban y arrancan los dispositivos conectados de forma física a la placa base. Hablamos de unidades ópticas, hubs USB, tarjetas y demás componentes. Aquí tendremos tiempos muy cortos de espera, que serán notablemente más amplios cuando empiece la carga de dispositivos conectados por USB, más aún si no tenemos drivers específicos. Por lo tanto, lo primero que deberíamos hacer es descargar los drivers actualizados de nuestro hardware.

Acelerar el arranque del sistema operativo

La mayoría de los usuarios utilizamos una única partición, y los discos duros son cada vez de mayor capacidad. Además, los sistemas operativos más recientes se desfragmentan por sí solos, pero siempre es recomendable que lo hagamos de forma manual, y aplicando esta configuración sobre los directorios donde se almacenan los archivos del sistema: Windows y Users.

Lo que sí va a acelerar notablemente el rendimiento es desfragmentar el archivo de paginación. Para ello, podemos utilizar esta aplicación,  y podemos configurarlo para que se lleve a cabo con cada inicio del sistema, lo que garantizará que el rendimiento sea siempre óptimo.

Por último en este punto, y como ya adelantábamos, problemas con los drivers de nuestro hardware pueden provocar ralentizaciones en el arranque del ordenador. Para solucionarlo, podemos ir a Inicio > devmgmt.msc, donde podemos comprobar posibles conflictos de los dispositivos y, en caso de que exista algún problema, descargar el controlador que corresponda para solucionarlo

Acelera el explorador de Windows

En un último paso durante el arranque del ordenador, el explorador de Windows muestra nuestro escritorio y se ejecutan todas las aplicaciones configuradas para el inicio. Cuantos más programas se ejecuten en el inicio, y más pesados sean, mayor será el impacto negativo contra el rendimiento del ordenador. Por lo tanto, deberíamos acceder a Inicio > Ejecutar > MSCONFIG para comprobar este punto.

Aquí deberíamos configurar el ordenador para que, únicamente, se ejecuten los programas imprescindibles durante el arranque. El resto podremos seguir abriéndolos de forma manual una vez que se haya ejecutado el sistema por completo. Si reducimos la lista, en el próximo reinicio ya veremos cómo el arranque es notablemente más rápido.

Configura Windows para que se apague más rápido

Por defecto, la configuración de Windows obliga al sistema a esperar 20 segundos para dar tiempo a las aplicaciones a que guarden los archivos abiertos. Una vez pasan estos 20 segundos, finalmente comienza el proceso de apagado del ordenador. Ahora bien, podemos modificar la configuración para que sólo deje dos segundos de maniobra, aunque el tiempo se prolonga siempre que sea necesario.

Para ello, siempre puedes acceder a los archivos del registro de Windows y modificar la clave que corresponde, pero también puedes descargar este archivo que modificará la entrada del registro que corresponde.

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