Scioli se se lleva el 36,9% de los votos

Argentina recurrirá a la segunda vuelta para elegir a su presidente

Daniel Scioli (centro) saluda a sus seguidores.
Daniel Scioli (centro) saluda a sus seguidores. REUTERS

La solución, el 22 de noviembre. Los argentinos no se han puesto de acuerd respecto al nombre del que será su presidente y estrenará el llamado ballotage (segunda vuelta) para saber quién gobernará durante los próximos cuatro años: el oficialista Daniel Scioli o el conservador Mauricio Macri.

Con el 97,1% de las mesas escrutadas, el candidato oficialista, Daniel Scioli, se impone con el 36,85% de los votos en los comicios celebrados este domingo en Argentina y deberá disputar la Presidencia en segunda vuelta el próximo mes al conservador Mauricio Macri, que obtenía el 34,34%. Para ganar las presidenciales era necesario alcanzar un 45% de los sufragios o llegar a un 40% con diez puntos de ventaja sobre el segundo más votado.

Con estos números, ninguno iba a obtener el 45% de los votos o al menos el 40% más una diferencia de diez puntos sobre el segundo más votado necesarios para consagrarse presidente en la primera votación, por lo que Argentina celebrará por primera vez en su historia una segunda ronda electoral.

Mientras los 32 millones de argentinos que este domingo acudieron a las urnas ignoraron durante seis horas el resultado de la votación, todos los candidatos se adelantaron a lanzar sus discursos, dando por sentada una segunda vuelta.

Acompañado por su mujer, la exmodelo Karina Rabollini, el excampeón de motonáutica Scioli, que saltó a la política en los años 90 de la mano del presidente Carlos Menem (1989-1999) y terminó como vicepresidente de Néstor Kirchner (2003-2007), salió a convocar a los indecisos e independientes para lograr la victoria definitiva en noviembre.

“Voy a encarar esta nueva etapa como lo hice siempre en mi vida: con más fe y esperanza que nunca, seguiré buscando los puntos de encuentro necesarios para alcanzar definitivamente la victoria de todos los argentinos”, dijo Scioli ante miles de militantes en un estadio Luna Park, de Buenos Aires, donde destacaron los “naranjas” que secundan al candidato y casi estuvieron ausentes los kirchneristas “puros”.

Scioli, de 58 años, agradeció por “dejar un país normal, sin deudas y con paz social” a la presidenta argentina, Cristina Fernández, que en la noche de este domingo estuvo en la sede del Ejecutivo, pero no apareció por el Luna Park, a unas pocas metros de la Casa Rosada.

En su discurso, el candidato oficialista señaló que “existen dos visiones muy diferentes del presente y del futuro de la Argentina que están en juego” y sostuvo que “los cambios tienen que ser para adelante y no para atrás”.

A puro baile, Macri y sus aliados celebraron en un centro de convenciones de Buenos Aires haber llegado a una segunda vuelta electoral, un escenario sin antecedentes en Argentina.

“Rumbo al 22 de noviembre, como una etapa hacia el 10 de diciembre, que cada uno asuma el protagonismo para poder decirle el día de mañana a sus hijos 'yo en 2015 me comprometí'”, dijo Macri, que salió a convocar a todo el arco opositor, desde la izquierda hasta el peronismo disidente.

 

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