España es el tercer inversor extranjero, solo por detrás de EE UU y Canadá

Chile abre sus puertas a las pymes españolas

El país sudamericano ofrece grandes oportunidades en infraestructuras, servicios, energías renovables, turismo y agroindustria.

Santiago de Chile.
Santiago de Chile.

Chile ya no solo cuenta con la presencia de grandes empresas, como Abengoa o Acciona, sino que cada vez son más las pymes españolas que cruzan el charco para aprovechar las oportunidades que ofrece el país, que han aumentado sustancialmente durante los últimos años.

Edgardo Riveros, viceministro de Relaciones Exteriores de Chile, que participó recientemente en el encuentro Foro América -organizado en Madrid por Europa Press y Estudio de Comunicación- destacó la intensa colaboración existente entre ambos países, que “se ha reforzado en los últimos años”, debido a la participación en sectores como “infraestructuras, energía y telecomunicaciones”, todas ellas “áreas muy dinámicas”.

Según Riveros, las empresas españolas ya constituyen el tercer inversor extranjero en Chile, con más de 15.000 millones de euros entre 1993 y 2013, por detrás de Estados Unidos y Canadá.

Además, el comercio exterior entre ambas naciones ha mantenido una tendencia creciente en los últimos 10 años, como consecuencia, en gran medida, de la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación UE- Chile, como explican desde el ICEX.

Los sectores de salud y bienestar comienzan también a despuntar 

Uno de los sectores que más oportunidades sigue presentando para las empresas españolas en Chile (17 millones de habitantes) es el de infraestructuras; aunque el director de Relaciones Internacionales de la Cámara de Comercio de España, Julián López-Arenas, advierte de que las inversiones del país en nuevos proyectos “pueden verse ahora un tanto afectadas por la disminución de precios en las materias primas que exporta”.

Según López-Arenas, también existen otros ámbitos muy interesantes para las firmas españolas, como los de servicios, TIC, banca, seguros, gestión del agua, energías renovables (eólica, solar, fotovoltaica e hídrica) y medio ambiente.

“Chile tiene un gran problema de generación de energía y aquí las renovables disponen de buenas oportunidades. En este terreno está todo por hacer, lo que puede propiciar una gran demanda de servicios de ingeniería relacionados con el desarrollo limpio, consultoría ambiental, tratamiento de aguas residuales, etc., aspectos en los que muchas pymes españolas son pioneras”. A estos nichos también se están uniendo otros relacionados con “la salud y el bienestar”, que están “empezando a despuntar”.

Antonio Hernández, de KPMG, también opina que la energía y los recursos naturales ofrecen grandes oportunidades para las empresas españolas en Chile. Y añade el turismo, que cuenta con importantes potencialidades en “desarrollo hotelero, instalaciones de ocio y turismo sostenible”, y el sector agroindustrial, “especialmente en los ámbitos vitivinícolas y hortofrutícolas, dos áreas con gran desarrollo”.

Apertura y estabilidad

Como apunta López-Arenas, Chile tiene un gran interés para las pymes españolas porque “es un país muy estable, con una economía muy abierta y gran seguridad jurídica, algo muy importante tanto para las grandes empresas como para las pequeñas que buscan distribuidor”. Además, “su economía ha crecido a ritmos del 4% y el 5% durante los últimos años”.

Según el índice Doing Business, que elabora el Banco Mundial y que clasifica las economías del 1 al 189 en la facilidad para hacer negocios, Chile ocupa el puesto 41 del ranking, destacando principalmente en el ámbito impositivo.

En 2014, un total de 8.435 empresas españolas exportaron a Chile, por un valor conjunto de 1.102 millones de euros, de acuerdo con los datos del ICEX. De esta cifra, 6.653 correspondían al sector de materias primas, productos industriales y bienes de equipo; 2.830 a bienes de consumo; 58 a bebidas; y 388 eran agroalimentarias.

Chile ocupa el puesto 41 del ranking del Banco Mundial sobre la facilidad de hacer negocios

Entre los productos más exportados destacan las máquinas y aparatos mecánicos, material eléctrico, tractores, manufacturas de fundición, hierro y acero, aceites esenciales y perfumes, productos farmacéuticos, plásticos y caucho.

En su visita a España, el viceministro de Relaciones Exteriores de Chile se refirió también a la pertenencia a la Alianza del Pacífico como otro de los atractivos de Chile.

Se trata de un tratado creado en 2011, junto a Colombia, México y Perú -que reúnen el 40% del PIB latinoamericano-, para la integración de servicios, capitales, inversiones y movimiento de personas, y que ofrece ventajas para los negocios internacionales, con una clara orientación a la región Asia-Pacífico.

Según López-Arenas, gracias a este acuerdo, “las grandes empresas españolas con filiales allí se verán beneficiadas por operaciones con terceros países, sobre todo con China y Japón”.

Entre las grandes obras que proyecta Chile para solventar sus dificultades de comunicación se encuentran -como expuso Edgardo Riveros- varios túneles por la cordillera de los Andes, que separa Chile y Argentina.

El país trabaja, junto a Brasil, Paraguay y Argentina, en corredores bioceánicos, rutas que vinculan países vecinos, obras existentes y, eventualmente, terminales portuarios. Son proyectos en los que, a juicio de Julián López-Arenas, “podrían participar algunas importantes empresas españolas, pero que en los que las pymes no encontrarán grandes oportunidades”.

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