Un factor clave al elegir un fondo

Los productos que tienen gastos altos deben justificar el sobreprecio con una buena gestión

Las comisiones van del 0,3% hasta el 2,25% anual fijado por ley

Corredores de bolsa observan los datos de la Bolsa en Fráncfort (Alemania).
Corredores de bolsa observan los datos de la Bolsa en Fráncfort (Alemania).

Las gestoras de fondos cobran fundamentalmente dos tipos de comisiones por administrar estos vehículos financieros: la comisión de gestión y la comisión de depósito. Al seleccionar un fondo para rentabilizar nuestros ahorros es muy importante conocer exactamente cuál es el nivel de honorarios que vamos a tener que abonar a la gestora, comprobar si estos son altos o bajos en relación a productos similares, y valorar si las perspectivas de revalorización justifican las comisiones que vamos a pagar.

Las variaciones en las tarifas que aplican las sociedades gestoras pueden ser enormes, y no siempre se explican por el mejor o peor desempeño de sus productos. La horquilla de gastos corrientes que hay que abonar en un fondo (comisión de gestión más comisión de depósito) va del 0,3% al 2,25%, el máximo legal fijado. En teoría, los productos más complejos, que requieren una gestión más dinámica, son más caros, mientras que los productos más sencillos, basados en compra de activos de renta fija, son más baratos. Sin embargo, no siempre es así.

Tener claras la tarifas que nos van a aplicar al invertir en un fondo siempre es importante, pero ahora que los tipos de interés están cercanos a cero lo es aún más. Con la renta variable jugueteando presa de la volatilidad y la renta fija agotando su margen de rentabilidad, es fundamental que las comisiones que cobrará la gestora estén bien ajustadas.

Los gastos ‘fantasma’ que no ves al contratar un seguro

Cuando un particular paga 800 euros por la cuota anual de su seguro a todo riesgo del coche, pocos son conscientes de que detrás de ese contrato es muy probable que exista el pago de comisiones a un intermediario. Esto ocurre siempre cuando es el banco quien comercializa el seguro, o cuando se trata de un agente o un corredor de seguros. Estos últimos cobran, por término medio, un 13,7% de la prima por su labor de venta y atención al cliente cuando hay un siniestro. En el caso de la banca y los agentes, la comisión media roza el 18%. Así pues, de los 800 euros de prima, más de 100 irán a parar al bolsillo de la entidad a través de la cual se ha comercializado.

La participación de intermediarios tiene lugar en la mayor parte de los contratos de seguros. De acuerdo con datos de ICEA (un instituto de estudios ligado a la patronal del sector), tan solo en el 19% de las pólizas no existe un mediador ya que son vendidos directamente por la aseguradora.

Los bancos sacan ventaja de estas comisiones al distribuir los seguros de las joint venture en las que participan. Santander está aliado con Aegon, Sabadell con Zurich, Popular con Allianz, Bankia con Mapfre...

Entre los bancos, los agentes vinculados y los corredores de seguros (como Aon, Willis o Seguros El Corte Inglés), cobraron comisiones en 2014 por un importe superior a los 2.000 millones de euros.


Fondos monetarios: el peligro de entrar en pérdidas

Los fondos monetarios son los más seguros del mercado. O al menos solían serlo. Su universo de inversión son las emisiones de renta fija a muy corto plazo, que ofrecen escasa rentabilidad y a la vez entrañan pocos riesgos.

La política de tipos bajos fijada por los grandes bancos centrales ha menguado los ya de por sí exiguos rendimientos que ofrecían este tipo de fondos. En lo que va de año la rentabilidad media de los fondos monetarios es ha sido del -0,01%, según los últimos datos publicados por Inverco, la asociación de las gestoras de fondos.

En este contexto, tener un fondo monetario que cobra un 0,4% de comisión anual o tener otro que cobra un 0,8% puede marcar la diferencia entre perder dinero con nuestra inversión o no perderlo. De hecho, dos tercios de los fondos españoles de esta categoría están en números rojos en 2015.

Un buen ejemplo es el fondo Renta 4 Renta Fija Corto Plazo, calificado con cuatro estrellas por la firma Morningstar, que ha logrado rentar un 0,64% en lo que va de año, tras descontar una comisión del 0,72%. Otro fondo superclase dentro de esta categoría es el Mutuafondo A, comercializado por Mutua Madrileña. El producto ha rentado un 3,29% anual en los últimos cinco ejercicios y presenta una de las comisiones más bajas del mercado: 0,28% de gastos corrientes.


Fondos de renta fija: llegó la hora de ser selectivos

La mitad de las emisiones de renta fija europea ofrecen rentabilidades implícitas negativas. Este efecto, derivado de la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo (BCE) y sus homólogos en Reino Unido, Suiza o Dinamarca, hace que las inversiones en renta fija sean ahora más complicadas que nunca. En los últimos tres ejercicios, la mayoría de bonos ha funcionado muy bien, pero ahora ya no todo vale, y es necesario contar con los mejores especialistas en este tipo de activos, y un nivel de comisiones ajustado.

En esta categoría, las comisiones van del 0,25% al 1%, en función de la complejidad del producto y la política de la gestora. Productos como el Aviva Renta Fija A, que se comercializa en Unicaja o BMN, además de en plataformas de fondos, ha logrado mantenerse en positivo en lo que va de año (+1,61%), con unos gastos corrientes del 0,45%. Un producto más complejo, pero que también ha tenido muy buenos resultados es el Bankia Bonos Internacional, que renta un 1,26% en lo que va de año, pese a tener unos gastos corrientes del 1,68%, de acuerdo con Morningstar. Se trata de un fondo de fondos que selecciona las mejores estrategias del mercado.

Entre las gestoras internacionales destacan los buenos resultados del Invesco Euro Bond Fund, que ha logrado rentar un 2,9% en este difícil 2015. Sus gastos corrientes son 0,81%, pero tiene una importante barrera de entrada: una comisión de suscripción del 5%. La misma que presenta el BlackRock Global Funds.


Fondos mixtos: la categoría con mayor proyección

La baja rentabilidad en los activos de renta fija, la creciente volatilidad en su cotización y la indefinición sobre la tendencia a medio plazo de las Bolsas han convertido a los fondos mixtos en la categoría predilecta de los inversores en los últimos tiempos. Los clientes ya no están del todo seguros invirtiendo en bonos, pero tampoco parece claro que la renta variable vaya a continuar sin pausa su recorrido alcista, por lo que la mejor opción es buscar soluciones intermedias.
Esta tipología de fondos, al requerir una gestión más sofisticada comportan mayores gastos. Lo importante es que los resultados compensen los honorarios que cobra la gestora.

Entre los fondos mixtos que mejor valoración tienen por parte de la firma Morningstar destacan el Aviva Fonvalor, un clásico de esta categoría. Aunque tiene unos gastos corrientes de un 1,41%, la gestión justifica el desembolso. En el año acumula una rentabilidad del 4,69% y el rendimiento anual medio de la última década es del 5,14%. Belgravia Epsilon es otro de los fondos destacados dentro de esta familia. La comisión anual es del 1,37%, pero su evolución está siendo excepcional: 15,37% acumulado en 2015 y 6,45% de rendimiento medio anual en la última década. Ambos productos recibieron la máxima calificación Morningstar en su revisión de septiembre: cinco estrellas.

Con un perfil de menor riesgo y con gastos más ajustados, cabe destacar el fondo Cartesio X, que lleva una rentabilidad en 2015 cercana al 3%. Sus gestores han logrado una rentabilidad anual media del 4,75% en los últimos 10 años, y los gastos anuales son del 0,59%.


Renta variable: pagar por la excelencia

La inversión en Bolsa es la parte más sofisticada de la gestión de activos. Un universo casi infinito de valores, miles de situaciones diferentes según el sector, todo tipo de factores influyendo. Esta mayor complejidad justifica que los fondos de renta variable sean los que presentan las comisiones más altas del sector, pero hay que tener cuidado, y comprobar que la gestión está justificando el dinero que pagamos.

Un caso de excelencia en la gestión y bajas comisiones es el Aviva Espabolsa, el fondo de inversión en Bolsa española que mejor lo ha hecho en la última década (7,59% de rentabilidad media anual). Sus gastos corrientes anuales son tan solo del 0,55%, por debajo de la media en esta categoría. José Caturla, responsable de la gestora y primer gestor de este fondo, subraya que además de la buena rentabilidad, han conseguido este resultado con un nivel de prudencia y volatilidad menor a la del mercado.

Otro superclase de fondos de Bolsa es el Metavalor, que ha logrado una rentabilidad media anual del 7,41%, y en lo que va de año ha rentado un 11% (frente al Ibex, que en este periodo no ha logrado revalorizarse). En este caso, la comisión máxima anual es del 2%.

Algunos de estos productos incluyen un tipo de comisión específica sobre resultados que alinea los intereses de los gestores con los del partícipe. Es el caso del Mutuafondo España (7,98% de rendimiento anual en cinco años), que tiene una comisión de gestión baja (0,52%), pero incluye una comisión del 9% sobre los rendimientos obtenidos.

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