Reiteran la petición de cambios en los pliegos

Las ingenierías llevan a Fomento su plan de emergencia para salir a flote

Juan Ignacio Lema, presidente de Tecniberia.  Pablo Monge
Juan Ignacio Lema, presidente de Tecniberia. / Pablo Monge

Los responsables de Tecniberia, colectivo de ingenierías presidido por Juan Ignacio Lema, tienen fijada hoy su tan ansiada reunión con la ministra de Fomento, Ana Pastor. La nueva junta directiva, elegida en marzo de 2014, no había tenido acceso aún a la máxima responsable de las obras públicas en España, aunque sí han mantenido reuniones con altos cargos del Ministerio en las que han avanzado un catálogo de peticiones dirigido a “preservar un sector estratégico para el país como es el de la ingeniería”, apunta Lema.

Tecniberia ha iniciado con el PSOE una ronda de contactos con partidos políticos ante la próxima cita electoral: “Consideramos que la actual ha sido una legislatura perdida para la ingeniería”, critica. Más que demandar mayor inversión en obra pública, desde Tecniberia se defiende un mayor presupuesto en los proyectos para los estudios y diseño previo a la construcción.

“Este país debe pagar por la ingeniería de calidad su precio justo”, sostiene Juan Lema, quien asegura que las actividades de ingeniería se llevan menos del 4% del presupuesto global de una infraestructura, “frente a una horquilla del 8% al 10% habitual en los países occidentales”.

El presidente de Tecniberia viene de participar en un foro europeo de ingeniería en el que han primado mensajes sobre el carácter estratégico de esta actividad, como fuente de empleo de calidad y por el potencial exportador.

La patronal ha pasado de 300 a 100 empresas asociadas durante la crisis

La crisis económica y las restricciones en la inversión pública han dejado al sector en horas bajas en España: “En 2009 teníamos 300 asociados, por el centenar que nos queda en la actualidad. Pero es que en el sector había más de 3.000 empresas y se han perdido por el camino un 47%, con lo que el empleo ha caído de 85.000 personas a menos de 65.000”.

Desde Tecniberia se reconoce que la atomización juega en contra de la supervivencia, por lo que se está tratando de lanzar un proceso de concentración que, quizás por el componente familiar de las empresas, se está tornando poco menos que imposible. En este sentido, se trata de involucrar a la Administración a través de la petición de un fondo para préstamos bonificados que financie operaciones de fusión e incentivos fiscales para las mismas.

Ya en el capítulo de expansión exterior, las ingenierías trasladarán a Pastor la “falta de apoyo financieros para la realización de ofertas internacionales”, y que se insista en la difusión internacional de la imagen tecnológica de España.

 

Mayor claridad en los presupuestos de inversión

Además de unos pliegos que primen la capacitación técnica a la hora de contratar trabajos de ingeniería, desde Tecniberia se demanda que la Administración separe en los presupuestos de inversión las partidas dedicadas a estudios, anteproyectos, proyectos, asistencia técnica o dirección de obras, de lo que son los trabajos de construcción.

“Queremos jugar un papel en la planificación de infraestructuras de este país. No discutimos que las inversiones puedan ser las necesarias, pero han de desplegarse desde la eficiencia y la eficacia”, pide el presidente de Tecniberia.

Otra reclamación, y esta viene desde incluso antes de la crisis, es que las distintas Administraciones “dejen de abusar” de la encomienda de gestión y adjudicaciones directas a ingenierías públicas como Ineco. Respecto a esta última, el sector privado quiere idéntico apoyo del Gobierno en la promoción exterior que el que recibe la citada Ineco.

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