Primera derrota del grupo municipal Ahora Madrid

La oposición obliga a Carmena a bajar el IBI también a las empresas

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, paseando por Madrid, con la Puerta de Alcalá de fondo.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, paseando por Madrid, con la Puerta de Alcalá de fondo.

Primer revés para el equipo de Manuela Carmena. Toda la oposición, formada por PSOE, PP y Ciudadanos, forzó esta mañana al Pleno municipal a aprobar una enmienda que modifica la anunciada rebaja del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), también conocida como la contribución de las casas y locales.

El texto ratificado ahora, que además fue impulsado por el PSOE –formación que sostiene al Gobierno con su respaldo– prevé una rebaja del 7% generalizada para todas las viviendas y los locales de usos no residenciales. Esto será así gracias a la reducción que se aplicará al tipo impositivo que pasará del 0,548% al 0,51%. Según los cálculos del Consistorio, la rebaja media para un recibo de unos 350 euros será de 25 euros.

La propuesta inicial del concejal de Hacienda, Carlos Sánchez Mato, establecía esta reducción del 7% para todas las viviendas, pero al mismo tiempo, para compensar la pérdida recaudatoria que supondría, fijaba que los inmuebles de uso no residencial (locales u oficinas) de mayor valor catastral verían incrementado su recibo un 10%.

Compañías beneficiadas

De esta forma, en la propuesta aprobada por el Pleno de ayer, que deberá ser ratificada en los Presupuestos, la rebaja del 7% se mantiene para todos los inmuebles, sean viviendas o no, y para esos locales de mayor valor catastral se establece una rebaja más moderada, del 2%. Esto supondrá una reducción de ingresos para las arcas municipales de unos 46 millones de euros, según explicó el concejal de Hacienda.

Las grandes compañías beneficiadas serán firmas propietarias de inmuebles con un alto valor catastral como son el Corte Inglés, Apple, Fnac, Mercadona, Cinesa o Zara, entre otras, aunque también se librarán de la subida impositiva numerosos edificios de uso sanitario, hotelero, industrial y deportivo.

Lo más significativo es que este último cambio, la rebaja del 2% para las empresas, contó con el voto en contra del partido de la alcaldesa, Ahora Madrid, por lo que habrá que esperar a comprobar cómo se traslada la medida al Presupuesto. También planteó Sánchez Mato a principios de septiembre en su propuesta fiscal que el Ayuntamiento estudiaba aplicar una nueva tasa para grandes generadores de residuos. Este tema no se abordó ayer.

En lo que sí hubo unanimidad de todos los grupos fue en instar al Gobierno central a revisar el valor catastral de las viviendas, distrito a distrito, para ajustarlo al precio de mercado en aquellos casos en los que no se haya recogido el descenso de los últimos años. Y es que aunque el IBI es un impuesto municipal, se cobra a partir del valor catastral que otorga el Ministerio de Hacienda a los inmuebles, normalmente por debajo del precio de mercado.

Por último, la oposición también forzó a Ahora Madrid (que votó en contra) a comprometerse a rebajar el tipo del IBI al máximo permitido, hasta el 0,4%, de aquí a final de legislatura, siempre y cuando la evolución de las cuentas públicas y la sostenibilidad financiera lo permitan, “y no sea necesario recortar servicios públicos básicos”.

 

Uno de cada tres euros se obtiene de este tributo

La modificación de los tipos impositivos del IBI no es una cuestión menor. Sobre todo, teniendo en cuenta que se trata del principal impuesto por su capacidad de recaudación y aunque las cuentas del Ayuntamiento se encuentran en superávit, aún debe hacer frente al pago de una elevada deuda. Cualquier movimiento en este tributo, por lo tanto, tiene especial relevancia.

En 2004, el IBI recaudaba 408 millones al año. En la actualidad, los ingresos procedentes de este tributo ascienden a 1.279 millones, un 213% más. Este espectacular repunte se explica no solo por las subidas de los valores catastrales y los tipos, aplicadas por Hacienda y los Gobiernos municipales, sino también porque hay muchas más casas que declarar (el Consistorio también se ha beneficiado del boom inmobiliario). Así, esos 1.279 millones suponen casi el 30% del total de ingresos municipales previstos para este año, de 4.388 millones. Dicho de otro modo, por IBI se recauda casi uno de cada tres euros. Esto es lo que explica que Carmena quisiera bajar el IBI a unos inmuebles, pero subiéndoselo a otros y compensar así la pérdida de ingresos. La propuesta inicial era elevar el IBI un 10% a los edificios singulares con un valor catastral superior a 35 millones, a los comercios de más de 860.000 euros; a los centros deportivos de más de 20 millones; o a las oficinas de más de dos millones.

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