Un aroma clásico, moderno y sofisticado

El perfume más esperado del otoño

El frasco de color negro está inspirado en una petaca clásica

La campaña publicitaria está dirigida por el director de cine Peter Glanz

Frasco de CH Men Privé con detalles en dorado.
Frasco de CH Men Privé con detalles en dorado.

Nueva York. El escenario es el exclusivo Upper East Side, donde un atractivo, mundano y elegante hombre, que conduce un descapotable, interpretado por el exjugador de fútbol americano, Justice Joslin, es seducido por una mujer, en este caso la modelo Lily Aldrige, que le espera vestida de rojo en un impresionante apartamento. Las luces de la noche de Manhattan brillan al fondo. Cuanto más se acercan el uno al otro, la fragancia de él hace que ella caiga rendida ante el interesante caballero. No es un anuncio más de perfumes, es la nueva campaña publicitaria, dirigida por el director de cine Peter Glanz, de la nueva fragancia masculina de Carolina Herrera, CH Men Privé.
De crear la atmósfera y el ambiente chic se ha ocupado el fotógrafo de moda peruano Mario Testino, que colaborará en los siguientes proyectos con la firma. A su lado, supervisando todo detalle, Carolina Ferrera de Báez, hija de la diseñadora venezolana y directora de la división de fragancias, de cuya producción se encarga el grupo español Puig.

“Haber fotografiado a todo el mundo, desde la realeza internacional a las modelos y celebrities más famosas del mundo, otorga a Mario Testino la capacidad de capturar no solo la belleza, sino la verdadera esencia de aquellos que posan para él”, apunta Herrera de Báez, que ha trabajado durante el proceso creativo con el perfumista Christophe Raynaud.

El objetivo, ya que hacía tres años que la firma no lanzaba una fragancia masculina al mercado (Herrera for men, en 2009; y Chic for men, en 2012): recrear un aroma clásico muy masculino, a la vez que moderno y sofisticado. Inmediatamente, pensaron en un material suntuoso y natural, como el cuero. Dotaron de sutileza todas sus facetas con diferentes notas, donde el whisky tiene también gran protagonismo.

El perfumista Raynaud crea un acorde con insinuación de notas frutales y especiadas, mezclado con un toque de pomelo que, al ser al mismo tiempo amargo y ácido, consigue al final una sensación de frescor.

Para reforzar su elegante e intensidad como perfume, juega con una mezcla de especias y notas aromáticas, al mismo tiempo cálidas y frescas, potenciadas por la lavanda helada. La fragancia se completa con el haba tonka combinada con el benjuí, que deja un final suntuoso. CH Men Privé (92 euros) viste un frasco lacado en negro, inspirado en una petaca clásica.

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