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La rebelión de los cajeros, una cuestión de Estado

La rebelión de los cajeros, una cuestión de Estado

En los últimos días parece que el sector financiero, y más en concreto la banca ha pasado a ser una cuestión de Estado. Bueno exagero algo.

Las razones no están en las ayudas públicas que recibieron unas cuantas entidades y que el Gobierno se comprometió a devolver al contribuyente y que a falta de tres meses de las elecciones generales este dinero ni está ni se le espera, como se suele decir. Tampoco es que los bancos necesiten más fondos del Estado (parece que por ahora todos están bien capitalizados, en un futuro nunca se sabe).

La cuestión es que por primera vez que recuerde, la banca en su conjunto, incluyendo los tradiciones bancos asociados a la AEB, y las antiguas cajas de ahorros, que siguen aún colgando de la CECA, emitieron el viernes un insólito y rotundo comunicado para avisar de que si Cataluña se independizaba todas las instituciones financieras asociadas a estas patronales se irían de allí. (En los últimos dos años AEB y CECA han emitido notas conjuntas, pero con contenidos bastante más banales).

Un drástico y tajante comunicado que no dejaba ninguna duda del mensaje. El comunicado se discutió en dos días. Pero eso sí, hubo varias versiones hasta que por fin salió a la luz la nota emitida a primeras horas de la tarde del viernes. Pese a la contundencia de la versión que se envió, los primeros borradores incidían más en la independencia de Cataluña y en la Constitución, explican fuentes financieras.

Pero dejando al margen el hecho de que se optara por suavizar algo el comunicado, el efecto fue radical. Todos los bancos dejarán de operar allí, abandonarán Cataluña, tengan o no su sede allí, como La Caixa y Sabadell. Es cierto que no todas las entidades financieras estaban de acuerdo en el momento en el que se lanzó el mensaje. “Parece que hemos entrado en campaña electoral. Este mensaje debíamos haberlo hecho o antes de que se iniciase la campaña catalana o después de ella. Ahora parece que nos hemos alineado por completo con el Gobierno”, coinciden dos directivos del sector.

Las cooperativas de crédito, mientras, han optado por el silencio. Sus patronales (hay dos Unacc y la creada por Cajamar) no han plasmado su firma en el comunicado conjunto de la AEB y de la CECA.

Otra novedad del comunicado conjunto de bancos y excajas es que se produce en un momento en el que las fricciones entre unas entidades y otras se acrecientan, y todo por motivos comerciales. La ley de la supervivencia y de la competencia.

Durante los años de la crisis, e incluso hasta hoy, los bancos asociados a la AEB han intentado explicar, aunque sin demasiado éxito, que fueron las cajas de ahorros, y solo ellas, las causantes de que se pidieran ayudas públicas, de los abusos, de la falta de rigor en la gestión y de la polémica y en gran parte fraudulenta comercialización de las preferentes.

Desde finales de julio se han ido creado dos bloques nuevos e insólitos al calor de la polémica comisión que comenzó a aplicar en marzo CaixaBank a los no clientes. Lo que parecía que era otra guerra comercial ha derivado en una cuestión de Estado, y no solo porque los bancos no logran ponerse de acuerdo en que comisiones pueden o no cobrar cuando un cliente saca dinero de un cajero. Si se diseccionan los dos grupos que se han creado alrededor de esta nueva tasa se pueden sacar innumerables conclusiones, algunas sorprendentes.

Una es que el bloque que ha apostado por no cobrar en los cajeros a los no clientes son todas antiguas cajas de ahorros, con la excepción de Banco Sabadell. Otra es que son bancos más pequeños, y en algunos casos más débiles que las entidades que han decidido poner dos euros por sacar efectivo en sus terminales a los que no sean sus usuarios (CaixaBank, BBVA y Santander). Aunque BBVA y Santander han aplazado su aplicación.

Este grupo de entidades inicialmente más débiles y pequeñas han logrado revolucionar el sector y poner a su favor a los consumidores. Además, han logrado al final que el Gobierno entre en el conflicto y regule sobre este asunto, que, por qué no decirlo, es muy populista y puede sumar puntos en periodo electoral (catalán y casi de las generales).

Dicen que el artífice de esta jugada maestra es el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. Él lo desmiente. Lo cierto es que sea quién sea el que el que haya dieñado esta jugada conoce al sector y a sus protagonistas muy muy bien, y ha demostrado que nunca hay que menospreciar al enemigo por pequeño que sea. Y sino que se lo digan a Santander cuando adquirió ABN Amor en 2007.

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