Tatsumi Kimishina

Un jurista en Nintendo

Una caricatura del nuevo presidente de Nintendo, Tatsumi Kimishina.
Una caricatura del nuevo presidente de Nintendo, Tatsumi Kimishina.

Del éxito a la crisis. Así podrían calificarse los últimos 10 años de la compañía japonesa de videojuegos Nintendo. Tanto la consola portátil DS como Wii se convirtieron, hasta el pasado 31 de marzo, en los sistemas más vendidos en el mercado de los dispositivos móviles y de sobremesa, respectivamente. Ambas llegaron a sumar la cifra de 155 millones de unidades vendidas. Las sucesoras de estas, el 3DS y el Wii U, no tuvieron el éxito esperado: poco más de 61 millones de equipos vendidos desde su lanzamiento hace cuatro años. Después de tres ejercicios consecutivos acumulando pérdidas, el año fiscal 2015 ha arrojado beneficios a las arcas de la compañía de Kioto, pero aún con un signo de interrogación sobre el futuro de la corporación en un mercado dominado cada vez más por Sony y Microsoft.

El pasado mes de julio, Nintendo recibió un golpe cruel, la inesperada muerte de su presidente, Saturo Iwata, rostro de la compañía y un desarrollador de videojuegos con “corazón de gamer”, como él mismo se describía. Nintendo es una empresa que, a lo largo de su historia, ha conocido la tragedia, pero esa pérdida sirvió para reforzar su compromiso interno con las ideas de Iwata. Ello se tradujo en el nombramiento de Tatsumi Kimishima (Tokio, 1950), nuevo CEO de la compañía desde el pasado lunes.

Los japoneses viven una etapa de transición. Muchos esperaban que con un nuevo CEO, Nintendo hiciera cambios para relanzar la empresa. La realidad es que con Kimishima no sucederá, sino que se mantendrá la hoja de ruta que Iwata presentó en su día: anunciar una nueva consola competitiva en 2016 (la Nintendo NX), adentrarse en el desarrollo de juegos para dispositivos móviles y de buscar nuevos negocios.

La empresa ha decidido apostar por un personaje desconocido para el usuario medio, pero con un perfil excepcional para coger las riendas de la compañía de Kioto. Según especialistas del sector, Tatsumi Kimishima es un personaje algo atípico en la industria de los videojuegos. Su perfil es el de un ejecutivo serio, con traje, licenciado en Derecho por la Universidad de Hitotsubashi y con presencia en la compañía desde el año 2000. Antes de eso, estuvo trabajando en el área de negocios internacionales y comunicaciones corporativas en el Banco Sanwa de Japón. Tras permanecer durante más de 20 años en distintos puestos directivos dentro del mundo financiero, decidió abandonarlo para asumir el cargo de CFO de The Pokémon Company. Un año más tarde, pasó a encargarse de la filial estadounidense de la popular franquicia de Pikachu y sus amigos.

Licenciado en derecho, el flamante CEO de la compañía nipona tiene la tarea de preparar el relevo generacional, lanzar una nueva consola y apostar por los soportes móviles

Uno de los últimos puestos en Nintendo antes de su nombramiento fue el de director de Recursos Humanos. Debido a ello, conoce a su gente y tiene ahora la posibilidad de reestructurar la empresa de la forma que crea más pertinente. Kimishima es un experto en finanzas y en la gestión de operaciones clave de la compañía fuera de Japón.

En su primera entrevista a un medio de comunicación, el nuevo CEO de Nintendo dio a conocer que tiene una tarea principal: ayudar a construir el futuro de la empresa. Para ello quiere empezar a identificar y constituir el grupo de líderes que deberá tomar las riendas de esta cuando llegue el momento de realizar el relevo generacional. Las tareas de transición hacia el futuro que se plantea el presidente de la empresa nipona tienen sentido, ya que, según reveló en una ocasión, él no encajaba en el perfil de sucesor previsto por Iwata. “Nintendo buscó primero a alguien más joven, pero no encontró a la persona adecuada”, agregó.

Su entorno laboral lo describe como una persona apacible, amable y con sentido del humor. Es un gran deportista y un ávido jugador de tenis en su tiempo libre. Kimishima no tiene experiencia en el desarrollo de videojuegos, pero los empleados siempre han venerado su forma directa de hablar a las personas. Su nombramiento llegó como una sorpresa para muchos de ellos, pero cada vez hay más voces que creen que tiene sentido, dado su conocimiento del mercado estadounidense y europeo, territorios donde la compañía trata de recuperar terreno, y su apuesta por aprovechar el creciente interés de los japoneses por los videojuegos en dispositivos móviles.

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