Margarita Rivas, bróker de bolsa y nueva cara del trading en Cinco Días

“Los dos motores del mercado son el miedo y la codicia”

Margarita Rivas llegó por casualidad al parqué.

Estudió Psicología para terminar adentrándose en el mundo de la Bolsa

“Los dos motores del mercado son el miedo y la codicia”

Margarita Rivas es la nueva responsable de acercar a los lectores y usuarios de Cinco Días el apasionante mundo del análisis técnico y el trading bursátil. Pero curiosamente, como muchas cosas que suceden en la vida y que mucho tienen que ver con el azar empezó a compatibilizar sus estudios con el trabajo en una oficina de una empresa con intereses en la Bolsa haciendo tareas administrativas. Allí la persona que considera su mentor, Heinz Peter Tornes, detectó en ella la curiosidad y ciertas dotes para enfrentarse a retos y le encomendó poco a poco tareas relacionas con el mundo bursátil. Recuerda que la primera vez que pisó el parqué, un mundo hasta ese momento solo reservado a los hombres, estaba completamente asustada; pero lejos de intimidarse aceptó el reto y aquello se convirtió en un estímulo y una pasión que mantiene hasta el día de hoy.

 Pregunta. ¿En qué crees que te han ayudado tus estudios de psicóloga a hacer carrera en el mundo de la Bolsa?

respuesta. Podría parecer que la Bolsa se mueve por datos macroeconómicos, noticias sobre empresas, expectativas o certidumbres. Pero esto no es totalmente cierto puesto que los datos son siempre interpretables y subjetivos, manejando variables difícilmente cuantificables. Los dos motores más importantes que a mi juicio influyen sobre los mercados son el miedo y la codicia, o la combinación de ambos. Estas emociones aplicadas a la psicología de masas tienen un impacto directo en las cotizaciones.

P. ¿Qué diferencias y similitudes hay entre la Bolsa tradicional que conociste, donde las contrataciones se hacían en corros y de viva voz, y el actual mercado continuo?

Técnico vs. Fundamental, la lucha sempiterna

Un debate que podría parecer superado pero que todavía desata pasiones es la eterna dicotomía en las dos formas de entender el análsisi bursátil: técnico o fundamental.

Pero Margarita Rivas lo tiene claro, como no podía ser de otra forma, y asegura que hoy por hoy “el análisis técnico se ha convertido en la herramienta imprescindible para todos los profesionales”, aunque recuerda que cuando ella empezó era denostado. De forma pedagógica explica la diferencia entre ambos: “El análisis fundamental nos da una foto estática y con varios meses de retraso de la situación financiera de una compañía, algo que hoy sería impensable como método exclusivo para tomar una decisión de inversión” y sin embargo el análisis técnico “devuelve prácticamente en tiempo real la cotización y el interés del mercado por una compañía, ayudándonos de forma directa a tomar decisiones de compra o venta”.

R. Estamos hablando de una misma actividad, la compra y venta de acciones de compañías, pero utilizando unos procedimientos diametralmente opuestos. De forma simple, es como comparar un coche de principios del siglo XX con el último deportivo que acaba de llegar al mercado. Las principales diferencias son la disponibilidad y la accesibilidad; mientras que los corros duraban 10 minutos, estaban organizados por sectores de actividad y en ellos solo podían intervenir agentes de cambio y Bolsa, el mercado continuo permanece abierto durante prácticamente todo el día abarcando todos los sectores y cualquiera puede emitir una orden de compra o venta, incluso desde el propio teléfono. Pero para mí hay una diferencia que seguramente va más allá de la idiosincrasia de ambos métodos. Mientras que en los tiempos donde se contrataba en corros el acceso a la Bolsa era exclusivamente para un sector digamos “pudiente de la sociedad", actualmente el mercado continuo en cierta forma ha popularizado el acceso a la Bolsa, dándole una inmediatez impensable en aquellos tiempos.

P. La Bolsa al igual que la economía está sujeta a ciclos de subidas y bajadas, burbujas, profundas crisis y épocas de expansión y bonanza ¿Cuál es el secreto para mantenerse en este negocio 28 años después?

R. Es la historia de una pasión y de entender la Bolsa como la propia vida, diría que es una escuela de vida. Como cualquier actividad comercial –aunque para mí es sin duda la más apasionante–, nos enfrenta cada día al juego de la oferta y la demanda, influido por un ingente número de factores que acabarán poniendo precio al valor de una acción. El afán de superación, el huir de clichés fáciles, y el no hacerse trampas a uno mismo intentando llevarle la contraria al mercado han sido fundamentales. Yo aplico dos máximas siempre: escuchar al mercado y seguir al precio. La Bolsa no tiene por qué hacer lo que tú creas, ella tiene sus razones y el precio y su evolución es la clave para tomar las decisiones correctas.

P. ¿Por qué una reputada y respetada profesional se lanza a una aventura como la incursión en los medios de comunicación coordinando Trading Cinco Días o la colaboración semanal del periódico?

R. Considero que es ante todo un reto personal, que acepto con la mayor de las ilusiones, y de alguna manera la evolución de colaboraciones puntuales que algunos medios han tenido el interés en solicitarme. Además, me gustaría recalcar, es también el resultado de mi convicción personal que los profesionales tenemos la obligación de participar en poner a disposición del público en general, de forma honesta, la máxima información posible para facilitar la gestión de sus patrimonios.

P. Hoy día el intrusismo es un fenómeno casi viral… ¿No le preocupa que puedan criticarla por ello?

R. No, mi actividad es y seguirá siendo la bolsa profesional. Esto es solo una colaboración que he decidido aceptar buscando transmitir de forma directa y profesional los conocimientos y experiencias que he acumulado. El proyecto es muy ambicioso y supone un nuevo reto personal que afronto con ilusión y responsabilidad. Además tenemos la idea de realizar otras igual de interesantes como: cursos de formación, actividades de networking, productos Premium, etc.

P. En el mercado hay una enorme cantidad de fuentes de información recomendando este u otro producto ¿Podemos fiarnos de todos? ¿Qué hay detrás de esta avalancha de recomendaciones?

R. En esto la bolsa no es ajena al fenómeno que más caracteriza la época que estamos viviendo, la irrupción de internet y las redes sociales. Actualmente el volumen de información es tan ingente como seguramente carente de racionalización o rigor. Lo ideal, para no equivocarnos, es acudir al origen de todo análisis, los datos. A partir de ahí, realizar la interpretación más ortodoxa que seamos capaces sin olvidar algo que también es muy útil, contrastar el resultado de nuestros análisis con los de otros agentes que nos inspiren la adecuada confianza.

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