Se reúnen hoy para tratar el futuro de la central

Elcogas, nueva arma arrojadiza entre Soria y García-Page

El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.

Desde que Emiliano García-Page llegara al frente del Gobierno de la Junta de Castilla-La Mancha el 30 de junio, dos han sido los principales frentes del Gobierno regional frente al Gobierno: el cementerio nuclear de Villar de Cañas (Cuenca) y la central de Elcogas en Puertollano (Ciudad Real).

El presidente manchego se reúne hoy con el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, para tratar estos temas, en especial el futuro de la central experimental de ciclo combinado. Sobre la mesa, una propuesta de rescate que según los sindicatos, el Gobierno ha planteado para mantener vivo el centro: 27 millones al año durante cinco años.

Se trata de una semana cargada de encuentros entre todas las partes del conflicto (Industria, Junta de Castilla-La Mancha, Elcogas y sindicatos). Ayer fue el turno de la reunión entre García-Page y José Damián Bogas, consejero delegado de Endesa y presidente de Elcogas. Tras esta cita, el Gobierno regional valoró positivamente la ayuda, pero criticó los tiempos. “Llega tarde”, aseguró el portavoz de la Junta, Ignacio Hernando, ya que se produce después de la aprobación del cierre.

Por otro lado, Bogas trasladó al Ejecutivo regional que la ayuda anunciada no se ha comunicado a la empresa. En concreto, fueron los sindicatos los que dieron a conocer este plan, asegurando que era una propuesta de Alberto Nadal, secretario de Estado de Energía. Sin embargo, el Ministerio guarda silencio al ser preguntado por este asunto.

Celebramos el que haya una especie de apertura por parte del Gobierno central, pero la dirección de la empresa no ha recibido aún una propuesta concreta”, afirmó ayer el portavoz de la Junta, tras el encuentro con Elcogas. En medio de estas críticas llega la reunión institucional de hoy.

Un discurso, el de la Junta, que se ha repetido en otro de los casos que este verano ha marcado la actualidad manchega: el cementerio nuclear. La decisión de Industria de instalarlo en Villar de Cañas fue respondida por el rechazo del nuevo ejecutivo. En concreto, en respuesta a la decisión del gabinete de José Manuel Soria, el Ejecutivo manchego amplió la protección ambiental de la zona para que llegase al conocido como ATC.

García-Page alertó hace unos días del “despilfarro” y “sobrecoste” de este proyecto, cifrándolo en 300 millones de euros. Apuntó además al anterior Gobierno regional, presidido por María Dolores de Cospedal (PP), de “conchabeo” con el Ministerio y de hacer un “plan chapucero para la zona”. Un enfrentamiento que puede llegar hasta los tribunales de no descongelarse las posiciones de ambas partes.

Unas semanas después de que la Junta intentase bloquear esta infraestructura, el Gobierno respondió con unos Presupuestos Generales del Estado en los que se contempla para Enresa, empresa responsable de esta construcción, una partida de 140 millones para 2016 para la creación del ATC. Además, el ministro aseguró que la paralización del proyecto se traduciría en un aumento del 30% en la factura de la luz.

Arranca la huelga indefinida

La reunión entre García-Page y Soria se produce el mismo día en que los trabajadores de la central tienen convocado el inicio de huelga indefinida. El optimismo que surgió el martes entre la plantilla tras la reunión con Nadal se tradujo posteriormente en una crítica a la empresa, a la que piden que se concrete un encuentro urgente para valorar esta oferta de Industria. “La pelota está ahora en el tejado de la empresa”, afirmó CC OO en un comunicado

Por su lado, el Gobierno central guarda silencio respecto al posible rescate de 27 millones anuales, dado que no ha concretado su propuesta ni se ha defendido de las acusaciones lanzadas ayer por la Junta de llegar tarde a la afirmación de la empresa de no haber recibido la propuesta. El secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, afirmó en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso de los Diputados, que preparaba una ayuda de 20 millones anuales. Entonces, Elcogas tampoco recibió comunicación.

A espesas de cuál sea el resultado del encuentro de hoy, la central ya tiene fecha de cierre: 5 de noviembre. El Gobierno le dio en agosto tres meses para desconectarse del sistema eléctrico. Sin embargo, llevan sin producir desde mediados de agosto, cuando una avería adelantó su apagado. La empresa había solicitado a Industria hace un año la aprobación de su cierre por la inviabilidad de su producción con la actual legislación. Elcogas intentaba llegar a un acuerdo con el Gobierno para mejorar la retribución para la central, que tiene unos costes mayores por el tratamiento experimental del carbón que elimina las emisiones. En julio, las pérdidas acumuladas eran de más de 200 millones, 11 millones en los primeros siete meses del año.

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