El cierre supone el despido de 300 personas

Los accionistas de Elcogas certifican el cierre

Central térmica de Elcogas en Puertollano.
Central térmica de Elcogas en Puertollano.

El cierre de Elcogas, en Puertollano (Ciudad Real) sigue dando pasos hacia un final que ya parece inamovible. El consejo de administración certificó este martes el cese de su actividad después de que el Gobierno diese el visto bueno a la clausura de la central la semana pasada.

La compañía tiene ahora tres meses, que empezaron a contar el día 5 de agosto, para cesar la actividad. El consejo admitió en un comunicado la “inviabilidad económica” de la central. Los altos costes de su modelo de producción, basado en un tratamiento experimental del carbón a través de gasificación para reducir las emisiones, le han hecho acumular más de 200 millones de pérdidas, contando con los 11,8 millones de lo que va de año.

Por todo ello, ha dado orden a la dirección de la central para comenzar a preparar el “inicio de los trámites para el cese de la actividad”. Durante el último año, la compañía permaneció a la espera de un cambio regulatorio, manteniendo su actividad a precios de mercado, por lo que ha seguido acumulando pérdidas.

Un acercamiento a finales del año pasado hizo suspender el cierre, que estaba inicialmente previsto para el 1 de enero de 2015. Sin embargo, las conversaciones entre las partes (Industria, empresa y sindicatos) no llegaron a buen puerto, por lo que no se tradujo en un cambio en la ley.

La empresa toma la decisión del cierre con el fin de poder cumplir con el plazo dado por Industria. Sin embargo, la empresa volvió a señalar en su comunicado “la necesidad ineludible de un marco regulatorio que permita a un proyecto singular como el de Elcogas obtener ingresos”. Concluyó señalando que esto “no ha sido posible pese a los esfuerzos realizados”.

Más de 300 despedidos

El cierre de la planta deja en la calle a 300 personas de forma directa, aunque indirectamente dependían del funcionamiento del centro más de un millar de habitantes de la comarca manchega. Por ello, la empresa afirmó en su comunicado que quiere acometer el proceso “con el respeto escrupuloso de los derechos laborales” y con una búsqueda del diálogo con los representantes sindicales.

Jesús Crespo, presidente del comité de empresa y responsable de política industrial de CC OO en la región, criticó ayer a la empresa por no mantener su intención de seguir en funcionamiento, como había hecho durante el último año. Defendió que hasta el 5 de noviembre, día límite para la desconexión, “hay tiempo todavía para buscar una solución”.

Mientras tanto, los trabajadores reunidos este martes en asamblea acordaron volver a la movilización en contra del cierre. Por ello, anunciaron paros diarios de media hora y el cierre de la carretera que lleva a la planta. Además, pactaron la convocatoria de una huelga indefinida con el fin de hacer presión por su situación. Esta semana la empresa informará del número de despidos que efectuará a partir del 31 de agosto.

La dirección, según anunció la compañía en el escrito, acometerá la reducción de la contratación de servicios auxiliares externos y “procederá a interrumpir los contratos de suministros de materias primas”. Mientras esto se lleva a cabo, la compañía podrá mantenerse en funcionamiento la planta lo que queda de mes con los recursos con los que cuenta actualmente.

Enmienda a los Presupuestos para salvar la planta

El Gobierno de Castilla-La Mancha, que recientemente ha cambiado de color pasando a manos del socialista Emiliano García-Page, anunció ayer que va a promover enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado del año que viene. El objetivo es incluir una normativa que garantice la continuidad de la planta de Elcogas.

El ejecutivo manchego afirmó que “no va a tirar la toalla” porque está convencido de que “Elcogas sigue teniendo futuro” y que este pasa por un cambio regulatorio que “no se ha querido cambiar”. “Vamos a seguir trabajando para que se cambie”, han insistido desde la Junta, al tiempo que han criticado que el Gobierno central esté “mirando para otro lado”.

En este sentido, lamentó “la actitud de un Gobierno de España que está dispuesto a derrochar los millones de euros de dinero público europeo que se han invertido en una central puntera y pionera” como la de Puertollano. En su opinión, la decisión anunciada ayer por Elcogas es “la normal” tal y como se han sucedido los acontecimientos, pero no es “irreversible”.

Por su lado, el PP manchego, ahora en la oposición, apuntó que espera que la decisión “no sea definitiva” y reclamó a la Junta que tome medidas para evitar el cierre. “El Gobierno siempre encontrará en la oposición la mano tendida para llegar a acuerdos que mantengan los puestos de trabajo”, afirmó el portavoz popular en las cortes manchegas, Carlos Velázquez.

El principal partido de la oposición, que ocupó el Ejecutivo hasta las últimas elecciones, ha solicitado al presidente Emiliano García-Page que saque una partida del presupuesto regional para el próximo año “de unos 30, 40 o 50 millones” para evitar el cierre de la planta.

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