Conocido como 'el matagigantes'

Rayo Vallecano, el orgullo de un barrio obrero

Se fundó en 1924 en el domicilio de doña Prudencia Priego, viuda del primer presidente

En noviembre asumió los gastos del alquiler de una anciana que había sido desahuciada

Rayo Vallecano, el orgullo de un barrio obrero

Caminar por la Avenida de la Albufera es mucho más que circular por la principal arteria de uno de los barrios más populares de Madrid, Vallecas. Porque en uno de sus tramos, a la altura de la calle Payaso Fofó, entre antiguas casas unifamiliares y pequeños bloques de viviendas, se alza un campo de fútbol, el Estadio Vallecas. No es un terreno de juego cualquiera, es el gran templo del barrio. Si se compara con los grandes campos de otros equipos, la mole rayista destaca por sus pequeñas dimensiones. El tamaño del recinto da muestra de la verdadera esencia de este equipo y de su historia:un humilde club de barrio, que ha pasado por todas las categorías de la Liga, y ha estado a punto de desaparecer. Su mayor triunfo es haber sobrevivido.

Se fundó en 1924, con el nombre de Agrupación Deportiva el Rayo, en el domicilio de doña Prudencia Priego, la viuda del primer presidente del equipo, Julián Huerta. En esos años, el club jugaba en diferentes categorías regionales. El uniforme original, formado por una camiseta y pantalón de color blanco y medias negras, perduró hasta la temporada 1949-1950, cuando el Rayo firmó un acuerdo de colaboración con el Atlético de Madrid. El club rojiblanco cedía entonces a varios jugadores al equipo vallecano, a cambio de que añadiera algo de color rojo a su equipación, y de esta forma dejara de vestirse como el Real Madrid. El Rayo decidió copiar la franja roja del River Plate argentino, convirtiéndose en el primer equipo europeo que añadía este elemento a su equipación.

Cronología

1924. Doña Prudencia Priego, viuda del primer presidente, funda la Agrupación Deportiva el Rayo en su domicilio de Vallecas.

1976. Se inaugura el Estadio Vallecas. Con capacidad para 14.500 personas, es el único de Primera División al que le falta un fondo. Las terrazas de las viviendas aledañas sirven de improvisados palcos, atestados de gente con cada partido.

1991. La familia Ruiz-Mateos compra el club y lo convierte en Sociedad Anónima Deportiva. El equipo logra el ascenso a primera en 1992, con José Antonio Camacho en el banquillo.

1994. El Rayo llega a la quinta eliminatoria de la Copa del Rey. En el siguiente año, el equipo obtiene una victoria contra el Real Madrid, con Jorge Valdano al frente.

1996. El rayito logra una victoria contra el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón. Un año más tarde, termina la buena racha; el Rayo vuelve a segunda.

2011. Los problemas económicos acechan al club. La plantilla y empleados están varios meses sin cobrar y se viven protestas en cada encuentro. Un día, las letras del estadio, con el nombre de Teresa Rivero, amanecen destrozadas. En su lugar, hoy se exhibe un cartel en el que se lee Esto es Vallecas, al más puro estilo This is Anfield, en Liverpool.

En 1931, se crea la Federación Obrera de Fútbol, en la que participa el equipo vallecano hasta el inicio de la Guerra Civil. En los años cuarenta, comienzan las obras del primer campo, el Rodival, y se cambia el nombre por el de Agrupación Deportiva Rayo Vallecano. Las siglas ADRV forman parte del escudo, y hoy son reivindicadas por gran parte de la afición franjirroja, que las considera un símbolo de la historia del rayismo.

En la temporada de 1948-1949, el Rayo logra el primer ascenso a Tercera División y comienza a vislumbrarse el proyecto de construir un estadio con mayor capacidad, ya que el antiguo Rodival, con un aforo máximo para 3.000 personas, se quedaba pequeño en cada partido. En diciembre de 1956 se inauguraba el Estadio Vallecas, situado en el mismo lugar que ocupa hoy el actual campo. Ese mismo año llegaba el siguiente ascenso para el equipo, esta vez a la Segunda División.

Al comienzo de la temporada de 1976 se inauguraba el estadio ya remodelado. El Rayo perdía el partido inicial contra el Valladolid. Y pese a que el primer encuentro no fue nada fructífero, la temporada sí lo fue.La Agrupación conseguía el primer ascenso de su historia a la Primera División, en la que pasaría a ser conocido como el matagigantes, tras lograr varias victorias contra los equipos más fuertes de la competición. Tras dos años en primera, se logra la cifra de 10.000 socios, hasta entonces, record para el club.

Todo va sobre ruedas hasta que la mala suerte aparece en Vallecas. A partir de 1979, llegan diez años seguidos de idas y venidas, de subidas y bajadas, de ascensos y descensos entre la Segunda División y la Segunda B. En medio de este desastre, la familia Ruíz-Mateos compra en 1991 el club, convirtiéndolo en Sociedad Anónima Deportiva y nombrando presidenta a Teresa Rivero, la esposa del empresario José María Ruíz Mateos, que se convirtió en forofa del Rayo. Las siglas ADRV fueron remplazadas por RVM (Rayo Vallecano de Madrid), que continúan vigentes actualmente.

Más tarde, en el año 2000, el Rayo juega por primera vez en Europa, en la copa de la UEFA, alcanzando los cuartos de final, tras eliminar al Constelación de Andorra, Molde de Noruega, Viborg de Dinamarca, Lokomotiv de Moscú y Girondins de Burdeos. Quiso la casualidad que fuese otro equipo español el que borrase al equipo vallecano de la competición, el Deportivo Alavés. Dos años más tarde, el Rayo baja a Segunda División y un año después, de nuevo al infierno de la Segunda B, durante cuatro temporadas consecutivas, en las que se está en dos ocasiones a las puertas del ascenso bajo la dirección de Pepe Mel. Se logra finalmente en la temporada 2008-2009.

Dos años más tarde, llega uno de los peores periodos de la historia del rayismo. Los problemas económicos que acechan al Club dejan a la plantilla y a los empleados varios meses sin cobrar. Los seguidores se vuelcan con el equipo, y la Plataforma ADRV (compuesta por las peñas de aficionados) saca a la venta una camiseta con el lema Equipo y afición, unidos por un sentimiento, para pagar a los jugadores y a los empleados con los beneficios obtenidos. Tiene gran repercusión mediática un cartel que se exhibe en la grada en el que utiliza la imagen de El padrino para criticar la gestión de Ruíz-Mateos. El empresario sería juzgado, más tarde, por estafa al Rayo Vallecano, pleito del que salió absuelto, ya que la Justicia le condonó del pago de una deuda de 18,5 millones de euros a Hacienda.

De la camiseta arcoiris al desahucio de la anciana Carmen

Rayo Vallecano, el orgullo de un barrio obrero

La presentación, el pasado 1 de julio, de la segunda equipación rayista para la temporada 2015-2016 no dejó a nadie indiferente y ocupó minutos y páginas en los informativos y diarios deportivos, algo a lo que no están muy acostumbrados en Vallecas. La histórica franja roja ha sido sustituida por la bandera arcoiris, emblema del orgullo gay. El Rayo se ha convertido en el primer equipo del mundo que añade este símbolo a su equipación. Una muestra de su compromiso contra la discriminación y la homofobia en el deporte.

Estos gestos no son nuevos. Desde hace muchos años, las peñas de aficionados organizan junto al equipo las jornadas contra el racismo en el deporte. La temporada pasada, durante un encuentro, los 11 jugadores salieron al terrero de juego con una pancarta en la que se leía un lema contra la discriminación racial en el deporte: Ama al Rayo, odia el racismo.
Pero, sin duda, el caso más sonado fue el de Carmen, la señora desahuciada del barrio. Durante el mes de noviembre de la temporada pasada, se supo que una anciana, de 85 años, iba a tener que abandonar su vivienda a la fuerza y el equipo se comprometió a pagar el alquiler de la nueva casa.

Pese a todo y a todos, el equipo se mantiene en los primeros puestos de la tabla y consigue el ascenso a Primera División, tras ocho años en las categorías más bajas. El rechazo de la afición a la directiva, provoca que la familia Ruiz-Mateos venda el equipo en 2011 al empresario Martín Presa, actual presidente. Desde entonces, el Rayo se ha mantenido en Primera División, a pesar de entrar en concurso de acreedores, y de ver llegar y marchar a jugadores de la talla de Botelho, Tamudo, Michu, Diego Costa, Piti o Trashorras, todos dirigidos por Paco Jémez, actual entrenador del equipo. En la temporada 2012-2013 logra clasificarse para jugar la UEFA pese a tener el presupuesto más bajo de la Liga (siete millones de euros para la plantilla), aunque no se le permite disputar el torneo por estar en concurso de acreedores. Así es el Rayo, un equipo que insiste en permanecer en una Liga que parece quedarle grande. Sobrevive abriéndose paso entre gigantes.

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