El metal precioso toca nuevo mínimo

Quién controla las reservas de oro del mundo

Lingotes de oro
Lingotes de oro

El oro prosigue su caída acelerada. Tras recuperar el viernes parte del terreno perdido, este lunes vuelve a terreno negativo: baja en torno al 0,75% y renueva los mínimos desde marzo de 2010, al tocar la onza los 1.090 dólares. Las expectativas de subidas de tipos de interés en Estados Unidos, junto  al miedo a un brusco parón de la locomotora china están entre las causas que los analistas vienen argumentando para la caída del metal precioso.

Desde que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) dejara entrever el próximo incremento de los tipos de interés por primera vez en casi una década, el metal precioso se ha visto bajo presión, ya que aumenta el coste de oportunidad de mantener el lingote, un activo que no genera interés, al tiempo que apuntala al dólar.

Pero la caída se ha agudizado por la desaceleración del crecimiento en China. El gigante asiático, que es el país que más commodities importa, un 30% de la demanda global de oro, publicó en junio una actualización de sus niveles de reserva. Las cifras mostraron que la compra de oro ha sido más lenta de lo que se esperaba. China acumulaba a finales de junio 1.658 toneladas, un 57% más de la última actualización que había hecho pública en 2009. Esas cifras convierten a China en el sexto tenedor oficial mas grande de oro después de Estados Unidos, Alemania, el Fondo Monetario Internacional (FMI), Italia y Francia.

El descenso que registra el oro no es una excepción, sino que tiene su réplica en el resto de metales. El primero de ellos la plata, que hoy se deja un 0,5% hasta los los 14,6 dólares y regresa a mínimos de agosto de 2009. La tendencia bajista en este metal se ha visto acentuada desde mediados de mayo cuando el precio se situaba en los 17,7 billetes verdes. Desde entonces el retroceso alcanza el 17% y desde los máximos del año (18,3 dólares) cede un 20%. El paladio, que se encuentra en zona de mínimos anuales, pierde otro 0,5% y regresa a niveles de noviembre del 2012. La caída que acumula desde marzo se aproxima al 25%.

Desde Barclays consideran que el precio del oro debería oscilar alrededor de los niveles actuales, pero no descartan caídas en un futuro dada la falta de interés por parte de los inversores de buscar valores refugio. Después del acuerdo alcanzado entre Grecia y sus socios y acreedores ha aumentado el apetito de los inversores por el riesgo que ahora en lugar de preservar sus inversiones lo que buscan es obtener las mayores rentabilidades posibles. En un escenario de tipos bajo cero, la alternativa pasa por la renta variable.

Por su parte, HSBC revisó ayer a la baja su previsión del oro hasta los 1.160 dólares desde los 1.234 anteriores. Desde la firma no descartan la posibilidad de que la onza baje a los 1.000 dólares antes de retomar los ascensos. Entre las razones esgrimidas por la entidad apuntan a la subida de tipos de la Fed, la fortaleza del dólar, las bajas presiones inflacionistas y la débil demanda de China e India.

El Brent cae un 8,5% desde la firma del acuerdo nuclear

Junto a los metales, el petróleo también sigue la tendencia bajista. Sin embargo, la principal razón de este descenso no se encuentra en la subida de tipos de la Reserva Federal y la consiguiente fortaleza del euro. En este caso, las caídas se explican más por el lado de la sobreoferta que existe en el mercado y la menor demanda del gigante asiático ante lo que muchos ven como un reflejo de la debilidad de la economía china.

La caída del precio del petróleo, que centró la atención de los inversores a comienzos de año, ha vuelto a saltar al primer plano, ahora que la situación en Grecia parece encarrilada. Los descensos en el oro negro han cobrado protagonismo a partir del 14 de julio, día en que se firmó el histórico acuerdo nuclear en Irán y las potencias occidentales. En virtud de este acuerdo, Irán podrá volver al mercado del crudo a comienzos de 2016 siempre y cuando el país islámico frene su expansión nuclear.

El día en que se alcanzó el histórico acuerdo nuclear los inversores reaccionaron en contra de lo previsto, algo que los expertos justificaron diciendo que la medida ya había sido descontada por el mercado. Sin embargo, con el paso de las sesiones las caídas fueron imponiéndose y desde entonces, el Brent retrocede un 8,5% y cae a los 53 dólares por barril, mientras que el Texas, que cede un 10,5%, pierde el soporte de los 50 dólares (en la actualidad barril de referencia en EE UU cotiza a 47,4 dólares), regresando ambos a niveles de marzo de este año. Con estos descenso, el Brent retrocede un 21% desde los máximos de 2015 (67,7 dólares, registrados en mayo) mientras que el Texas que llegó a rozar los 62 dólares el barril cae un 22,7%. No obstante, respecto a los mínimos conservan un ascenso del 14 y 9,18%, respectivamente.

El fin a la prohibición que pesaba sobre las exportaciones de petróleo iraní contribuirá a incrementar la sobreoferta que existe en el mercado. Según el bróker PVM recogido por Bloomberg en la actualidad es la mayor desde 1998, momento en el que el petróleo se situaba en los 10 dólares. De acuerdo al informe de la Agencia Internacional de la Energía la oferta supera a la demanda en dos millones de barriles diarios. Lo que deja la puerta abierta a nuevas caídas en el precio del crudo. 

Esta visión contrasta con lo defendido desde UBP. Los expertos de la entidad consideran que  los precios actuales del petróleo pueden estar cerca de tocar fondo pues algunos productores en EE UU han recortado la inversión. "El número de pozos de perforación, por ejemplo, ha disminuido un 60% desde el máximo del pasado octubre y esto sugiere que la producción estadounidense probablemente caiga para final de año o, como mucho, permanezca estable". El precio objetivo que manejar para el Texas oscila entre los 50 y los 55 dólares.

La estrategia seguida por los productores estadounidenses choca con la estrategia que mantiene Arabia Suadí. El principal productor de petróleo se ha opuesto en reiteradas ocasiones a la rebaja de la producción de la OPEP que permanece en los 30 millones de barriles al día. El objetivo de esta medida es doble. Por un lado, debilitar a los nuevos productores de EE UU que emplean el sistema del fracking y cuyo negocio necesita de un precio del crudo alto para ser rentable. Y por otro, ganar cuota de mercado. 

La flexibilidad que existe en el crudo hace que el oro negro sea una de la materias primas con menores riesgos. Algo, que por ejemplo no ocurre en el sector de los metales.

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