Son los ganadores del Madrid Digital-Startup
Misión: mobiliario urbano inteligente en Madrid

Misión: mobiliario urbano inteligente en Madrid

Tres empresas buscan darle un uso alternativo

Metrikea, My Urban Ads y Smooply. Estos son los nombres de las tres empresas ganadoras del proyecto Madrid-Digital Startup, un programa que el ayuntamiento y la compañía de publicidad Clear Channel organizaron para promocionar el desarrollo de soluciones innovadoras de comunicación en espacios públicos de la ciudad. Para todo ello, la premisa fue incorporar un uso alternativo al mobiliario urbano.

“Creemos mucho en el talento de los madrileños para desarrollar startups con ideas innovadoras y queremos ayudarles a potenciar su creatividad y a que puedan hacer realidad sus ideas de negocio”, comenta Eduardo Ballesteros, director general comercial y de marketing de Clear Channel. La compañía enmarca este programa dentro de su política de responsabilidad social corporativa. “Nos abre la posibilidad de compartir experiencias y sumar esfuerzos entre el tejido empresarial y el Ayuntamiento de Madrid en beneficio de la ciudad y sus usuarios”, explica.
Los ganadores han sido recompensados con la participación en un programa de mentoring en el que recibirán el apoyo y la orientación necesaria para desarrollar sus objetivos empresariales. Además, cada empresa ha recibido un premio de 10.000 euros en metálico.

METRIKEA

Rubén Justo, consejero delegado de Metrikea, define su empresa como “el Google Analytics del mundo físico”. Los productos que comercializan son sensores capaces de identificar, posicionar y rastrear a los clientes. De esta forma, las compañías pueden recabar datos que hasta la fecha solo eran accesibles para el comercio electrónico, como el tiempo que pasan los clientes en la tienda, las veces que vuelven y dónde se detienen más.

“Lo que no se puede medir no se puede mejorar y lo que no se puede mejorar acaba por degradarse”, comenta Justo. El producto, del que ya existe una primera versión en funcionamiento, se puede alquilar por 70 euros al mes y cubre una superficie de alrededor de 1.000 metros cuadrados. Por sus características y su alcance, está orientado hacia empresas del sector de la distribución de tamaño mediano o grande.

De cara al servicio que puede aportar a la ciudad, Justo considera que puede ser eficaz sobre todo de cara a recopilar datos sobre el turismo. Metrikea ha conseguido reunir “una financiación considerable” y cuenta entre sus inversores con Ángel Lucio Martín, exdirector de Indra.

MY URBAN ADS

Frente a la anterior startup, la dirigida por David Marín, Luis Tramón y Jorge Herranz pone su foco en los ciudadanos y el pequeño comercio. Su producto, un canal digital limpio para publicar anuncios, pretende acabar con el buzoneo y la pegada de carteles para dar lugar a una ciudad más limpia.

Por un precio de 30 euros al mes, los dueños de los establecimientos podrán diseñar y enviar sus anuncios a través de sus smartphones para que se proyecten en paneles de publicidad exterior. Además, se reserva la franja inferior de estos paneles para avisos de los propios ciudadanos, que podrán enviarse de forma gratuita.

“El producto todavía está en fase de desarrollo. Por eso valoramos tanto los consejos de negocio que nos proporcionan en el proyecto”, dice David Martín, consultor de My Urban Ads.
Además, la empresa está valorando la viabilidad de proporcionar el servicio en soporte de film retroproyectado.

SMOOPLY

Esta empresa está desarrollando un producto, Blabber, que permitirá conocer las ciudades como si fuesen “grandes museos en movimiento”. Según su fundadora, Almudena Rubio, se trata de una app-web gratuita que proporcionará información a través de la interacción del usuario con diferentes códigos BIDI situados en los lugares de interés.

“El servicio será gratuito y, al tiempo que proporciona información cultural a los turistas, puede dar datos útiles para el resto de ciudadanos, como dónde están los restaurantes más próximos a ese lugar”, cuenta Rubio.

Esta startup recibirá sus ingresos a través de la publicidad, aunque contará también con un servicio premium que ampliará la información que se proporciona. “Blabber funciona como la tradicional audioguía, pero va más allá y se adapta al ritmo del turista sin necesidad de reservas ni horarios determinados”, explica Rubio, que sostiene que ya está disponible un prototipo bastante avanzado en lo que al nivel tecnológico se refiere.

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