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La banca mediana se defiende: no cobrará por usar sus cajeros

Un cajero de Caixabank
Un cajero de Caixabank

Solo han quedado 15 entidades financieras de las 52 existentes hace tan solo cinco años. Sin embargo la competencia es tan feroz entre ellas que parece que les va la vida en conservar y captar clientes. Y algo de verdad existe en esta teoría. Han entendido que vincular al cliente con su entidad es un tesoro que hay que proteger.

La que comienza a dar síntomas de una nueva guerra, la de las comisiones de los cajeros automáticos, también es parte de esa estrategia por vincular y proteger más a los clientes, sobre todo a los más rentables. O por lo menos eso dicen algunos banqueros, que aseguran que el cobro de comisiones por sacar efectivo de los cajeros a los no clientes no es solo una vía para rentabilizar los elevados costes de contar con una extensa red de terminales (casi 9.500 en e caso de CaixaBank, primera entidad en aplicar esta tasa), sino una fórmula para demostrar quién es más fuerte y puede ofrecer más y mejores servicios.

Pero existe la teoría y estrategia contraria. Ofrecer este servicio gratis es una defensa del cliente, sobre todo si la entidad es pequeña y no tiene una red de cajeros que pueda competir con sus hermanos mayores. Las antiguas cajas de ahorros calificadas ahora como bancos medianos (Unicaja, Ibercaja, Liberbank, Abanca, Kutxabank, incluso Evo Banco), todos vinculados al sistema de pagos Euro6000, han decidido mantener su pacto para no cobrar comisiones, no solo entre ellos, sino también a los no clientes por el uso de sus cajeros. Unos 10.000 en total.

Con esta ofensiva pretenden conservar a sus clientes. Su iniciativa, además, es más amplia. Abren las puertas a otras entidades, aunque no sean de Euro6000, a unirse a este pacto. Creen que bancos como ING, Bankinter, Cajamar, Deutsche Bank España, u otras cooperativas, con una pequeña red de oficinas y cajeros, pueden aliarse a esta política.

Directivos del sector explican que la imposición de hacer pagar dos euros a los clientes ajenos a la entidad es parte de la competencia por proteger a los usuarios fieles y demostrar que se tiene una infraestructura superior a la del resto de tus rivales, y eso solo lo pueden disfrutar las personas vinculadas a la firma. El resto que lo paguen. De ahí, que haya sido CaixaBank la primera en aplicar este cobro (es la entidad que tiene más cajeros), y luego BBVA. Entre los dos copan el 33% de los cajero en España, y en algunas zonas como Cataluña pueden llegar a superar el 70%.

Santander y Popular, ambos del sistema 4B, tienen todo listo para comenzar a aplicar esta comisión. Sabadell también, pero parece que al banco de origen catalán se le han complicado más las cosas, ya que si lo pone en marcha lo que es considerado un servicio para los usuarios pasará a ser una tasa fija en prácticamente toda la red bancaria de Cataluña.

El Banco de España ha comenzado a vigilar con recelo esta tasa. Y ya ha avisado. Si todos los bancos la imponen será la institución que encabeza Luis María Linde quien regule la política de precios. Competencia también ha advertido que va a iniciar una investigación por colusión.

Todos ellos esperaban que uno de los grandes secundara a CaixaBank, y así ha sido tras la decisión de BBVA de aplicar dicha tasa también, pero parece que la iniciativa se ha complicado, o por lo menos el tiempo que deben esperar para su aplicación.

Varias fuentes aseguran que la idea inicial era que los grandes aplicaran esta tasa en verano, pero puede que se retrase. Las diferentes asociaciones de consumidores han puesto el grito en el cielo. Consideran que sacar efectivo de los cajeros es un servicio. Además, defienden que los bancos ya cobran una comisión por utilizar el cajero de una entidad que no es la tuya, por lo que el nuevo pago supondría abonar do veces por el mismo servicio.

Llama la atención que el anterior consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, fuese totalmente contrario al cobro de los dos euros a los no clientes del banco por usar sus cajeros. Incluso llegó a plantearse denunciar esta práctica, pero al final optó por no hacerlo, y ha sido su sucesor, Carlos Torres, quien ha implantado esta tasa.

CaixaBank, mientras, se ha apuntado otro tanto. Visa ha cambiado ligeramente sus estatutos para permitir a la entidad que preside Isidro Fainé cobrar también dos euros a los turistas extranjeros que sacan dinero de sus cajeros.

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