Con el apoyo director de Santander, Telefónica e Indra

El Gobierno pone en marcha un plan para la digitalización industrial

El ministro de Industria, José Manuel Soria, junto a José María Fuster, director general del Santander (a la izquierda), Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra, y José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica
El ministro de Industria, José Manuel Soria, junto a José María Fuster, director general del Santander (a la izquierda), Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra, y José María Álvarez-Pallete, consejero delegado de Telefónica

El ministro de Industria, José Manuel Soria, presentó ayer, junto con Banco Santander, Telefónica e Indra, la iniciativa Industria Conectada 4.0, un proyecto que nace con el fin de impulsar la transformación digital de la industria española. El acto contó con la participación del director general de Santander, José María Fuster; el consejero delegado de Telefónica, José María Álvarez-Pallete; el presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, y la secretaria de Estado de Industria, Begoña Cristeto. Todos defendieron la urgencia de que las empresas se doten de estrategias, iniciativas y acciones que les ayuden en su transformación.

La iniciativa, según detalló Cristeto, tiene un triple objetivo: incrementar el valor añadido industrial y el empleo cualificado en el sector; favorecer el modelo español para la industria del futuro y desarrollar la oferta local de soluciones digitales, y crear palancas competitivas diferenciales para favorecer la competitividad de la industria española para impulsar sus exportaciones.

“El plan va dirigido a la industria en su conjunto, pero nos centraremos inicialmente en los sectores tractores para que arrastren al resto”, aseguró Cristeto, que explicó que han empezado a trabajar con el sector de componentes para el automóvil y el textil.

El Gobierno español y las empresas citadas defendieron la necesidad de que España se sume cuanto antes a la cuarta revolución industrial. “El desafío es lo suficientemente grueso como para no perder el tiempo”, dijo Soria, que recordó la apuesta del Gobierno por el sector industrial, “el que más innovación aporta y el que cuenta con mayores salarios”. El ministro indicó que esta revolución será de mayor calado que las que trajo la máquina de vapor o la electricidad, y “debe aprovecharse porque trae extraordinarias oportunidades, pero también fuertes retos”.

En la misma línea, Álvarez-Pallete advirtió de que la “industria española no puede no aprovechar la oportunidad que brindan las nuevas tecnologías. El mundo va a cambiar y no podemos permitirnos no cambiar con el mundo”, continuó el directivo de Telefónica, que avanzó que de aquí a 2020 habrá más de 50.000 millones de objetos conectados a internet frente al 1% actual. El ejecutivo indicó igualmente que la cuarta revolución industrial viene de la unión entre la industria física y el mundo de las telecomunicaciones y reclamó “una mayor inversión en software y datos”.

Las entidades colaboradoras han propuesto en un informe, cuyas conclusiones definitivas se presentarán en septiembre, una serie de iniciativas que deberían ponerse en marcha para que España construya su propio modelo de transformación digital de la industria. Y Soria avanzó cuatro líneas de actuación: concienciación y formación en la industria para dar a conocer los beneficios del uso de las nuevas tecnologías; creación de entornos y herramientas de colaboración entre los proveedores de tecnología y la industria; potenciación de la financiación del I+D+i, definiendo estándares y fomentando alianzas internacionales, y apoyo a la implantación de nuevas tecnologías digitales.

Los responsables de Industria destacaron que estas líneas de actuación “elevarán la competitividad de la industria” y aseguraron que para llevarlas a cabo se diseñará un modelo de gobernanza que garantizará la continuidad de la iniciativa que demanda el sector y que coordinará los esfuerzos de varios departamentos ministeriales y la participación de empresas y actores involucrados. Según Cristeto, para poner en marcha el plan se ha hablado con más 100 empresas, además de universidades, sindicatos y centros de innovación.

Una demanda más sofisticada

José María Fuster destacó ayer cómo la irrupción de cinco avances tecnológicos (internet, móvil, cloud, big data y las redes sociales) están produciendo una disrupción sin precedentes. Y destacó cómo en el nuevo entorno económico los clientes son más exigentes y sofisticados. Ahora se impone una “personalización masiva”, el acceso omnicanal a productos y servicios, el conocimiento predictivo de los hábitos de uso y de consumo y la democratización del acceso a la información. “Las empresas españolas deben tenerlo en cuenta si quieren ser más competitivas”, aseguró.

Para Fernando Abril-Martorell, esta situación disruptiva del mercado cambia los factores competitivos de la industria y hace posible un cambio en el statu quo. En su opinión, los principales factores competitivos para la industria serán la innovación y el desarrollo colaborativo, la especialización y configuración de ecosistemas industriales de valor y la reducción de los tamaños de las series y los tiempos de respuesta.

El presidente de Indra aseguró que ya existen los habilitadores tecnológicos que permiten ser más eficiente y competitivo, como la robótica, los sensores, el big data o las soluciones del internet de las cosas.

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