Más de la mitad tiene menos de 35 años

El emprendedor es cada vez más joven y arriesgado

Tiene formación superior, y monta negocios con recursos propios, preferentemente en internet.

El emprendedor es cada vez más joven y arriesgado

Varón, menor de 35 años, con estudios universitarios o de posgrado. Es, a grandes rasgos, el perfil del emprendedor de hoy día. Los profesionales que se lanzan, en estos momentos, a crear su propio negocio son hombres (83%), con formación superior (90%) y cada vez más jóvenes. A diferencia de lo que ocurría el año pasado, cuando la franja de edad más común era la de 35 a 44 años, en este último ejercicio ha descendido. Así, más de la mitad (52%) tiene menos de 35 años, en línea con lo que ocurre en Latinoamérica, el resto de Europa y los países del Mediterráneo.

El porcentaje de mujeres emprendedoras no sólo continúa siendo muy bajo sino que en este último año se ha reducido dos puntos, pasando del 19% al 17%. “Necesitamos el talento de las mujeres para montar empresas”, reclamó ayer María Benjumea, fundadora de Spain Startup, durante la presentación del Mapa del emprendimiento. South Summit 15. Para la elaboración de este estudio se han analizado los 1.800 proyectos procedentes de España (67%), Sur de Europa y Mediterráneo (13%) y Latinoamérica (11%), registrados en Startup Competition. Según los datos ofrecidos por las startups, una de las principales conclusiones es que, aunque la financiación sigue siendo el principal reto al que se enfrentan los emprendedores, cada vez cobra mayor protagonismo la búsqueda de socios estratégicos.

De media, 50.000 euros de facturación

Más de 150.000 euros es la cifra que espera facturar una de cada cuatro startups este año. El 22% afirma que este año no tendrá ningún tipo de ingresos, mientras que el 29%confía facturar menos de 50.000 euros, aunque el 24%se moverá en la franja de los 50.000 y los 150.00 eruos.

Tan solo el 3% espera ingresar entre un millón y cinco millones de euros, y el 1%, más de cinco millones.

Eso en cuanto a la facturación, pero en relación a la financiación solicitada, a la vista de los resultados que se exponen en el Mapa del emprendimiento 2015. South Summit 15, parece que las cosas no han cambiado mucho respecto a 2014.

Así, el 70% solicita más de 100.000 euros, llegando al 11% los que requieren más de un millón. Madrid, con un 44% de proyectos presentados a Startup Competition, es la comunidad autónoma con mayor representación, seguida de Cataluña (19%), Comunidad Valenciana (9%), Andalucía (8%), Galicia y País Vasco (ambas con un 3%).
Además, siete de cada diez startup tiene entre dos y diez empleados en plantilla, número que ha crecido un 12% con respecto al año pasado, lo que demuestra que el emprendedor es un importante generador de empleo”.

Esto viene refrendado por el creciente interés de un amplio número de empresas y corporaciones, cada vez más abiertas a la innovación a través de acuerdos con startups. Más de la mitad de los proyectos (58%) se pone en marcha con recursos propios y un 26% arranca gracias al apoyo financiero de familiares y amigos. Sólo un 12% empieza con el apoyo de fondos privados y apenas un 4% comienza a emprender con un crédito bancario o a través del crowdfunding.

La importancia de rodearse de un buen equipo también se antoja fundamental. Así, cuatro de cada diez emprendedores afirma buscar talento de forma prioritaria.

El 57% de los emprendedores españoles, dice el citado informe, trabajaba por cuenta ajena y sólo un 1% estaba antes en paro, cifra que desciende significativamente respecto al año pasado, cuando representaba el 9%. Este dato confirma que la aventura de emprender es una opción meditada y no una alternativa al desempleo. No en vano, la inmensa mayoría asegura haberse decidido porque ha visto una oportunidad de negocio o por el espíritu emprendedor y seis de cada diez afirma que siempre quiso montar una startup.

Según se desprende del Mapa del Emprendimiento, la mitad de los emprendedores ya había lanzado una startup antes, y un 6% ha puesto en marcha ya más de cinco en su vida. A pesar de que el 61% no consiguió sacar adelante su anterior proyecto, uno de cada cuatro logró venderlo con éxito. En opinión de Benjumea, “esto pone de manifiesto una verdad universal, que los países anglosajones entienden perfectamente, y que en España cada vez se acepta más: el fracaso es aprendizaje, una oportunidad para desechar lo que no funciona, apostar por lo que sí, aprender de los errores y reinventarse”.

Más de la mitad de las startups tiene entre uno y tres años de vida y pertenece al sector de internet y telefonía. El 16% de los emprendedores españoles monta un negocio relacionado con el software, el 12% en el sector energético y la industria, el 8% en hardware, y el 7% en ciencias sociales.

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