Aspira a revolucionar la forma de aparcar en una ciudad

Llollo lanza en Madrid una ‘app’ para solicitar un aparcacoches

El usuario solicita el servicio de 'agentes aparcacoches' desde la aplicación.
El usuario solicita el servicio de 'agentes aparcacoches' desde la aplicación.

Una nueva aplicación móvil desarrollada íntegramente en España por la empresa Llollo aspira a revolucionar la forma de aparcar en una ciudad donde los conductores pierden, según un estudio de IBM, una media de 20 minutos buscando plaza de aparcamiento y donde las infracciones por estacionar representan el 65,4% de las multas de tráfico. La startup madrileña evita al usuario aparcar su coche, pues desde el smartphone puede solicitar un “agente cualificado” que en unos minutos le recogerá el coche, lo estacionará en un parking vigilado y se lo devolverá cuando lo necesite.

La firma, que cuenta con el respaldo financiero de business angels españoles, mexicanos y de EEUU y dos fondos de capital riesgo de México, ya presta su servicio en el céntrico barrio de Salamanca y en la estación de Atocha y planea empezar a operar desde el 1 de agosto en el aeropuerto de Barajas. Llollo cuenta con un seguro a todo riesgo (con cobertura de hasta un millón de euros) para cubrir incidencias.

El usuario selecciona en la app dónde quiere que le recojan el vehículo dentro de la zona donde se presta el servicio y esta le asigna un agente personal que, vestido con el color corporativo de la compañía, le estará esperando a su llegada. Su nombre y fotografía aparecerán en la pantalla del móvil, para que en todo momento sepa quién le recogerá el coche. Además, el usuario recibirá un código de seguridad que deberá coincidir con el que le mostrará el agente. “Todo para garantizar la fiabilidad y seguridad del sistema”, explican desde la compañía.

Después, cuando el usuario lo desee, deberá marcar en su móvil, con 15 minutos de antelación, el lugar donde quiere que le sea devuelto el coche y el agente se lo entregará. La empresa dispone actualmente de 32 agentes. Un número que previsiblemente irá creciendo según amplíe la cobertura y los horarios de su servicio, pues su objetivo es llevarlo a las zonas más céntricas y problemáticas de la ciudad.

El coste del servicio se carga directamente en la tarjeta que haya introducido el usuario a través de la app, evitando así tener que llevar efectivo o acudir a puntos de pago.

Tarifas planas y abonos para empresas

El servicio, fundado por Alejandro Vigaray y Hans Joachim Christ, ofrece la posibilidad de pagar por horas y una tarifa plana “competitiva” máxima de 15 euros al día en el barrio de Salamanca (donde el precio de un parking puede superar los 30 euros/día, según advierte la compañía) y de 17,50 euros al día en Atocha para parking de larga estancia (la tarifa oficial para el parking de la estación es de 31 euros). Llollo ofrece también abonos mensuales y soluciones especiales que permiten a las empresas “un ahorro en el aparcamiento para visitas, reuniones, comidas y viajes de sus empleados”, según dice Alejandro Vigaray, director de operaciones de la firma. Al descargarse la app (disponible para Android e iOS), el usuario recibe un código promocional que podrá reenviar a sus amigos para que aparquen gratis la primera vez que usen el servicio.

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