El mercado del lujo moverá en España 5.000 millones en 2015

España intenta seducir a los nuevos ricos

Adaptarse a los hábitos y preferencias de los turistas chinos y rusos se ha convertido en el gran reto de las marcas más exclusivas.

España intenta seducir a los nuevos ricos

Muchos turistas chinos y rusos comienzan sus compras en España con un bolso de Loewe, una joya de Cartier o un traje de Yves Saint Laurent.

Y algunos expertos aseguran que sin estos visitantes no habría tantas tiendas de alto standing en el paseo de Gracia de Barcelona o en el barrio de Salamanca de Madrid, donde pueden llegar a acaparar hasta el 90% de las ventas, según Luis Llorca, de la consultora Global Blue.

Adaptarse a los gustos y hábitos de estos nuevos protagonistas, que han desbancado a europeos y norteamericanos, es ahora el gran reto de un mercado del lujo en España que crecerá entre el 2% y el 4% en 2015.

Las ventas de estos artículos en nuestro país alcanzarán este año los 4.000 millones de euros, pronostica Bain & Company, aunque Nielsen las sitúa ya en 5.000 millones. A nivel mundial, la facturación fue de 224.000 millones en 2014, un 3% más que en 2013, y seguirá creciendo entre el 4% y el 5%. Carlos Peregrina, de KPMG, confirma que “ha aumentado durante la crisis económica gracias a China, Rusia y algunos países de Latinoamérica”.

Los chinos buscan fragancias, accesorios y joyería; los rusos prefieren la moda

En estos momentos, el lujo es una fuente de crecimiento “para economías maduras como las europeas”, señala el director general de Nielsen Iberia, Gustavo Núñez. Y se ha convertido en “un mercado al alza del que España aún puede beneficiarse más”, avanza Ricardo Alcón, de la misma consultora. ¿Cómo?: “Conociendo mejor al comprador, segmentándolo y poniendo en marcha nuevas estrategias”.

Entre estas tácticas se encuentra el lujo off-price (con descuento), que supone más del 30% de las ventas, indica Claudia d’Arpizio, de Bain & Company, o “un creciente apetito por el transporte y los hoteles de alta gama, cruceros, vinos y bebidas alcohólicas”, añade Alcón.

Peregrina apunta que algunas “marcas han adaptado sus colecciones para hacerlas más accesibles”.

Entre las preferencias de los chinos, aseguran en Nielsen, están las fragancias y los productos de belleza, accesorios, bolsos, zapatos, ropa, joyería, relojería, vinos y espirituosos; los rusos se inclinan por la moda. La clásica clientela del lujo ha dejado paso a unas nuevas generaciones con gustos e intereses propios.

10 millones

Cada año se incorporan al mercado del lujo en el mundo 10 millones de nuevos clientes. La cifra se ha multiplicado en los últimos 20 años hasta alcanzar los 330 millones, entre ellos, empresarios y profesionales e, incluso, jóvenes que buscan una categoría exclusiva y accesible.

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