Un truco para cuando el Explorador de Windows deja de funcionar
Qué hacer cuando Windows no responde y se bloquea

Qué hacer cuando Windows no responde y se bloquea

Como todos los sistemas operativos, Windows tiene su lado positivo y negativo. Obviamente se trata de un sistema presente en todo el mundo y en la mayoría de máquinas a nivel de usuario pero, en ocasiones, se comporta de “forma extraña” y puede llegar a bloquearse totalmente, dejando nuestra sesión vendida, con varios documentos abiertos y la imperiosa necesidad de no perder el trabajo realizado. Si nos ocurre algo así, ¿cómo podemos actuar?

Lo que normalmente responde una gran cantidad de usuarios al preguntarles acerca de este problema es realizar la “mágica” combinación del Control + Alt + Suprimir pero, ¿realmente funciona? Pues como todo, dependerá del verdadero problema que se esconde detrás de ese bloqueo del sistema operativo. Por ejemplo, en muchas ocasiones, al introducir un pen drive o un disco duro externo y al intentar navegar por su interior, Windows comienza a comportarse de forma extraña y a bloquearse pero, al intentar cerrar el programa que ha provocado la inestabilidad, no es posible. En otras ocasiones, si está claro que se trata de un programa que no responde, simplemente debemos “matarlo” o cerrarlo para volverlo a iniciar, lo que se desbloqueará.

¿Cómo podemos solucionarlo si el problema, en realidad, es el explorador de Windows? Existe un método bastante efectivo cuando ocurre esto –por ejemplo, en las ocasiones de introducir un pen drive, provocando el cuelgue del sistema-. El procedimiento a seguir es bastante sencillo y, como no podía ser de otra forma, también está relacionado con el famoso Control + Alt + Suprimir (o Control + Shift + Escape si utilizas Windows 8 y quieres llegar directamente al Administrador de Tareas). Una vez dentro, tendremos que movernos hasta la pestaña “Procesos” y buscar uno llamado “explorer.exe”. Este, tal y como su propio nombre indica, se encarga del Explorador de Windows, y lo único que tendremos que hacer es pulsar el botón derecho del ratón sobre él y, a su vez, elegir “Terminar proceso” –la opción también está disponible en la parte inferior derecha de la ventana-.

Una vez hemos acabado con el proceso, debemos iniciarlo de nuevo. Para ello tenemos varias opciones. En el caso de que sigamos teniendo abierto el Administrador de tareas, pulsaremos sobre Archivo y “Ejecutar nueva tarea”, escribiendo en la ventana que aparece el nombre “explorer”, sin comillas. Al pulsar sobre Aceptar, todo volverá a la normalidad.

En muchas ocasiones, todos estos procedimientos pueden ser omitidos. Por ejemplo, podéis probar sin más a pulsar Windows + R, lo que abrirá la ventana de Ejecutar, y ahí escribir de nuevo “explorer”, aceptando la nueva tarea, ya que Windows se encargará de reiniciarla.

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