El presupuesto como instrumento base

¿Cuáles son las claves para controlar gastos y llegar a fin de mes?

¿Cuáles son las claves para controlar gastos y llegar a fin de mes?

Tener suficientes ingresos y no llegar a fin de mes pasa en muchos más casos de los que creemos. La mala planificación financiera da muchos quebraderos de cabeza y sobrecostes, porque si difícilmente cubres tus gastos menos aún tienes ahorro suficiente para imprevistos o para alguna compra futura.

Sea cual sea la situación, en todos los casos llevar un presupuesto evitará muchos inconvenientes. Estructurarlo es lo que nos llevará más tiempo pero no tanto usarlo y hacer un seguimiento y sobre todo, tener el control de nuestras finanzas nos llevará a disfrutar de muchas ventajas.

Controlar y analizar ingresos y gastos

El primer punto estará en anotar y analizar los ingresos y gastos. Empezando por los ingresos debemos separar los principales, como sueldo o pensión, de otros accesorios y variables como intereses de cuentas. Frente a ellos, confrontamos los gastos, los cuales sí suelen requerir un mayor análisis, ya que será sobre los que actuaremos para racionalizarlos.

Entre estos hay que distinguir entre los gastos fijos obligatorios, que no suelen variar o lo hacen cada cierto tiempo –hipoteca, otros préstamos, gasto de comunidad, cuota de colegios,…- a otros que siendo también obligatorios son variables como son los servicios básicos de luz, agua, teléfono, alimentación o vestido. Dentro de estas categorías de gastos tenemos otros, que sin ser mensuales deberíamos considerarlo como tal, por ejemplo, impuestos locales –IBI, circulación- o seguros. Si son anuales para evitar “sustos” en el momento del pago, lo más racional es dividirlo entre 12 para dejar una cantidad reservada.

Por último quedan los gastos discrecionales, tales como ocio y tiempo libre, los cuales desconocemos pero debemos tanto planificar una cantidad como controlar lo que realmente gastamos, ya que es la partida más susceptible a ajustes. Intentemos anotar siempre todas las salidas de dinero, por pequeñas que sean.

Buscar el equilibrio financiero

Recortar gastos no es sencillo, pero es necesario para lograr sanear nuestras finanzas. Por ello, el orden que hemos establecido nos ayuda a priorizar y ver que partidas podemos “meter la tijera”. Logrado el mismo deberíamos pensar en ese ahorro necesario para conseguir nuestros objetivos o poder salvar algún imprevisto. La mejor forma es fijar una cantidad y tratarla como un gasto más, es decir sumarlo al presupuesto y llevarlo a otra cuenta separada. Si nos obligamos a ahorrar, aunque sea poco a poco, podremos conseguir de una forma más sencilla un colchón básico.

Pero el presupuesto tiene “vida” y varía a lo largo del tiempo, por lo que es necesario hacerle un seguimiento continuo y ajustarlo a la realidad, ya sea con cambios en ingresos como en los gastos. Si las cantidades presupuestadas para ciertos gastos no resultan realistas, habrá que ajustarlo. Un presupuesto no real tiene muy poco valor. Por ello es normal revisar varias veces el presupuesto para que se ajuste a la realidad con objetivos alcanzables.

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