Investidura de Francina Armengol

Baleares anuncia la creación de un nuevo impuesto al turismo

Turistas en una playa de Mallorca
Turistas en una playa de Mallorca

Baleares fue la tercera comunidad más visitada en 2014, con 11,36 millones de turistas (un 17,5% del total) que dejaron unos ingresos de 10.380 millones de euros. Un pastel muy importante, que representa cerca de la mitad del PIB regional, y que el nuevo Ejecutivo considera que se podría ver aumentado con la imposición de un nuevo impuesto al turismo. Así lo anunció la futura presidenta de Baleares, Francina Armengol (PSOE), quién, sin embargo, no precisó si será una tasa a las pernoctaciones, como la que ya existe en Cataluña, o como la que se cobró en Baleares entre mayo de 2001 y octubre 2003. En ese período, se fijó un gravamen diario por cada pernoctación de un euro, lo que aportó a las arcas públicas de Baleares 60 millones de euros. Una decisión que soliviantó a la industria turística y a los hoteleros, toda vez que consideraban que la imposición de cualquier impuesto es un obstáculo para la creación de actividad y empleo, más aún cuando el país se encamina a otro récord.

Esa medida, que sí estaba contemplada en el programa electoral con el que el PSOE compareció a los comicios, se vio acompañada de otra que no lo estaba, como “una moratoria para la instalación de las grandes superficies”. La comunidad tiene aprobado el impuesto sobre las grandes superficies, que también cobran otras cinco autonomías, pero aún no lo había aplicado por la falta de acuerdo con los empresarios.

Esta propuesta para gravar a las grandes superficies ya fue llevada al Parlamento de Baleares por el anterior presidente, José Ramón Bauzá, en octubre de 2013. Proponía imponer tributos a envases de bebidas, alquileres de coches y grandes superficies. La ampliación del límite de déficit al 1,47% y la mejora de los ingresos fiscales por el boom turístico le permitió entonces aplazar esa decisión.

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