Los inversores extranjeros marcan récord histórico

Los particulares vuelven a la Bolsa e invierten 167.000 millones

En la imagen, la Bolsa de Madrid.
En la imagen, la Bolsa de Madrid. EFE

El retorno de la confianza de los inversores a la economía española unido a las bajas rentabilidades que ofrecen en la actualidad los productos destinados al ahorro, ha llevado a los particulares a incrementar su peso en la Bolsa española. Con el fin de conseguir retornos atractivos, las familias se convierten en el segundo grupo de propietarios de acciones de la Bolsa española. De acuerdo al informe sobre la distribución de la propiedad de las acciones españolas cotizadas que elabora BME, en 2014 más de la cuarta parte (26,2%) de la propiedad de los títulos estaba en manos de la familias españolas. Este porcentaje representa un valor superior a los 167.000 millones de euros y es el mayor de los últimos 12 años. De hecho, el peso que las familias tienen en la Bolsa supone más del doble que en el conjunto de la UE.

El incremento experimentado en 2014, y anteriormente en 2012, "consolida la tendencia al alza de la participación de las familias en Bolsa", un proceso que se inició en 2008. Como aparece recogido en el informe, el repunte de los últimos años refleja la importancia que ha adquirido la renta variable a la hora de tomar decisiones sobre el ahorro financiero familiar ahora que el sector inmobiliario ha perdido atractivo en términos de rentabilidad y valoración. 

Uno de los ganchos que ha servido para atraer la atención de los particulares ha sido la generosa política de retribución al accionista que han mantenido las cotizadas.

El primer grupo corresponde a los inversores no residentes que en 2014 registraron su máximo histórico en la Bolsa española con un 43% del valor del mercado. Es decir, respecto a 2013, el ascenso es del 3% y 7,2 puntos superior a 2007. Su participación es cinco puntos superior a la media de la UE. El fuerte grado de apertura al exterior tanto del mercado bursátil español como de las empresas cotizadas explica esto. Las compañías han conseguido "con financiación y visibilidad apoyarse en el mercado de valores para crecer", señala el informe. 

El récord registrado en 2014 por los inversores extranjeros coincide con la mejora de los indicadores de la actividad de la economía española. La participación de esta clase de inversores se materializa de distintas forma que van desde participaciones de control o minoritarias a inversión por medio de inversores institucionales como fondos o aseguradoras.

La renovada confianza de los no residentes en las cotizadas españolas ha sido aprovechado por las compañías para efectuar ampliaciones de capital o salir a Bolsa en un momento en el que las valoraciones resultan más atractivas. En 2014 a través de estas operaciones se captaron 36.000 millones y en 2015 la cifra supera en un 120% la registrada en el periodo que va de enero a mayo del pasado ejercicio.

El tercer puesto corresponde a las empresas no financieras que tienen una cuota del 17,1%, la más baja desde el año 2000. 

Por su parte, el grupo que integra a Instituciones de inversión Colectiva junto a las compañías de seguros y otras financieras no bancarias, ocupan el cuarto escalón. Durante el pasado ejercicio aumentaron su posición en renta variable nacional hasta el 7,8%, cuatro décimas más que un año antes.

Los Bancos y Cajas de Ahorro que ya contaban con un presencia reducida en la Bolsa española, durante el pasado ejercicio continuaron recortando su participación hasta quedarse con el 4,3% de las acciones, su mínimo histórico hasta la fecha. Este dato representa una pérdida de ocho décimas respecto a 2013 y del 11% si se toma como referencia 1992.

Las Administraciones Públicas cierran el círculo. Este grupo fue propietario del 1,9% de las acciones en 2014, cuatro décimas por debajo de un año antes, momento en el que repuntaron un 2,3% respecto a 2012. 

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