No sólo es cuestión de remuneración

¿Debo sustituir mis depósitos por un Plan de Ahorro 5?

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Tras un arranque titubeante, cada vez son más las entidades financieras y aseguradoras que están incluyendo en su cartera los denominados Planes de Ahorro 5, principalmente en una de sus modalidades, la instrumentalizada a través de seguros. Este producto se ha diseñado como herramienta para fomentar el ahorro a largo plazo, con ventajas fiscales para incentivarlo. Con un límite de 5.000 euros de aportaciones al año, los ingresos que generan están libres de impuestos, eso sí, siempre que se mantenga la inversión durante 5 años. ¿Qué ocurre después?.

Transcurrido este plazo es cuando hay una gran diferencia entre los Planes de Ahorro 5, instrumentalizados a través de una cuenta bancaria (Cuenta Individual de Ahorro a Largo Plazo, CIALP) de los realizados a través de un seguro (Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo, SIALP), una “rendija” que está llevando a que se exploten mayoritariamente estos últimos.

¿Por qué a través de un seguro?

Transcurridos los 5 años, el inversor puede recuperar todo su dinero y los rendimientos generados libres de impuestos y con ello, por supuesto, invertirlos libremente. Pero en el caso de los Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo puedes reinvertirlo en un nuevo Seguro por la totalidad –sin que compute el límite de 5.000 euros- y no tributando por ello al considerarse que no has hecho ninguna tributación. Es decir, puedes alargar el plazo del producto más allá de los 5 años con las mismas ventajas fiscales.

Con ello, si aprovechamos e invertimos todos los años los 5.000 euros de tope máximo, podemos tener un buen capital de más de 25.000 euros transcurridos los 5 años y aprovechar una rentabilidad atractiva, actualmente en muchos casos por encima de los depósitos, sin fiscalidad.

Limitaciones de los SIALP

Esta es la cara amable de los SIALP, pero no todo es positivo, por lo que debemos considerar especialmente si destinamos todo nuestro dinero a este producto. Aunque los Planes de Ahorro 5 pueden rescatarse en cualquier momento, si lo hacemos en los instrumentalizados a través de un SIALP, lo hacemos en la totalidad –no hay rescate parcial- y con ello se pierden todas las ventajas fiscales, teniendo que tributar por los rendimientos generados en ese periodo. Y no sólo eso, si queremos volver a constituir este producto –solo podemos tener uno contratado- lo volveríamos hacer con el límite de 5.000 euros al año.

En el lado contrario, la mayoría de los depósitos son más flexibles. Es decir, permiten hacer retiradas parciales, sin o con penalización –siempre esta con un límite máximo de los intereses generados.. Por todo ello, son más cómodos para cubrir cualquier tipo de imprevistos o necesidad de dinero. Si apostamos por un SIALP, estos puntos serán de gran ayuda:

  •  Si pensamos en el muy largo plazo, que su remuneración sea más atractiva a la de los depósitos. Como estos últimos tributan –al 20% en 2015 y al 19% en 2016-, basta que sea mejor a la de los depósitos tras descontar esta tributación. Si no, estaríamos contratando un producto más rígido sin tener ventajas financiero-fiscales.
  •  Que no sea nuestro único producto de ahorro, combinarlo con otros productos como depósitos o cuentas remuneradas.
  •  Siempre tener algo de ahorro en una cuenta o depósito que nos permita cancelarlo parcialmente y a ser posible sin ninguna penalización.
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