El aval de una sociedad de garantía recípocra abre las puertas de la financiación

Cómo lograr el ‘sí’ del banco pagando menos y en más años

De izquierda a derecha, Josep Lores, vicepresidente de SGR-CESGAR y Avalis y José Rolando Álvarez, presidente de SGR-CESGAR e Iberaval.
De izquierda a derecha, Josep Lores, vicepresidente de SGR-CESGAR y Avalis y José Rolando Álvarez, presidente de SGR-CESGAR e Iberaval.

La economía española es la más bancarizada de toda Europa. O dicho de otro modo, en España cuando se trata de pedir un crédito tanto para consumo, como para inversión, la primera y en la inmensa mayoría de casos la única opción es acudir a un banco. No existe una cultura empresarial lo suficientemente extendida como para saber que existen otras formas de obtener financiación, aunque eso es algo que el Gobierno y las sociedades encargadas de facilitar estos capitales están empeñados en cambiar.

Así, esta mañana durante un acto organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie), el presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-Cesgar), José Rolando Álvarez, aseguró que el sector tiene “la ventanilla del crédito abierta” para las pymes y autónomos, y admitió que si no otorgan más avales es porque no les conocen.

Pero, ¿qué es una sociedad de garantía recíproca (SGR)? Rolando explicó que no son bancos, son entidades sin ánimo de lucro, luego entre sus fines no se encuentra el légitimo de la banca de ganar dinero, pero tampoco son instituciones públicas; aunque en sus consejos de administración se sienten representantes de organismos públicos como ayuntamientos, comunidades autónomas o las Cámaras de Comercio.

También, participan en esos órganos de dirección de las SGR empresarios, los llamados socios protectores (muchas de las entidades financieras tradicionales) y las pymes, emprendedores y autónomos a los que avalan como partícipes, “de ahí que nos denominemos de garantía recíproca. Gracias a la pequeña aportación que realiza la pyme que consigue nuestro aval y que está en vigor mientras dura su crédito, podemos seguir apoyando a otras miles de pymes”, explicó el presidente de Cesgar e Iberaval.

¿Cómo operan? Disponen de una red de oficinas muy limitada a la que se puede acceder consultando antes la página web de Cesgar para ver su ubicación. También, puede hacerse a través de un banco tradicional. La función de la SGR es examinar la propuesta empresarial para la que se pide el crédito “con ojos y visión de empresario. Nosotros detectamos los posibles fallos del proyecto, por ejemplo, un negocio que esté sobredimensionado y sea más conveniente que se desarrolle no de una sola vez, sino en varias fases y damos consejos para mejorarlo”, apuntan en Cesgar.

El vicepresidente de Cesgar y Avalis, Josep Lores, explicó que en más del 80% de los casos, una vez finalizado ese análisis de los proyectos, se les da el visto bueno en forma de aval, lo que les permite obtener el dinero, esta vez sí en la ventanilla del banco a menos intereses, del 4,5% de media frente al 7% o el 8% de un crédito al uso y a un plazo mayor, de hasta 12 años. Con ese aval bajo el brazo, el banco entiende que es una operación con menos riesgo que originalmente y no debe provisionarla de la misma manera que si el emprendedor no dispusiera de esa garantía de la SGR.

Según el presidente de Cesgar, el 70% de las operaciones que avalan no habría logrado financiación sin la intermediación de las SGR. Es el caso dela cadena de restauración DO EAT, creada en 2012 como un nuevo concepto de comida rápida de alta calidad. Gracias a Avalmadrid ha podido conseguir recientemente crédito para sumar su quinta apertura en Madrid.

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