El sector negocia un cambio de las comisiones en medios de pago

Los bancos buscan acuerdos para rentabilizar su inversión en cajeros

Uno de los cajeros automáticos de Bankia.
Uno de los cajeros automáticos de Bankia.

Varios bancos buscan alianzas para intentar ampliar la red de cajeros que no cobren a sus clientes por sacar dinero en otras entidades. Las principales instituciones financieras negocian cobrar comisiones a los no clientes y rebajar o eliminar las suyas por el uso de sus tarjetas a los clientes más vinculados.

La iniciativa de CaixaBank de cobrar desde finales de marzo dos euros por el uso de sus cajeros automáticos a los clientes ajenos a la entidad ha supuesto toda una revolución en el sector de medios de pago. Esta comisión no es un caso aislado realizado por una entidad financiera de forma individual, sino que es fruto de unas largas negociaciones sectoriales que pretenden optimizar sus inversiones en cajeros automáticos y cuya red es una de las mejores y más amplias de Europa.

Entre ServiRed, Euro 6000 y 4B existen en España alrededor de 63.000 cajeros automáticos, que ahora las entidades están modernizando para que sustituyan a las oficinas en un gran número de operaciones.

El conjunto de las entidades tienen la intención de secundar a CaixaBank e implantar el cobro de una comisión por usar el cajero automático a los no clientes. La idea es hacerlo en los próximos dos meses, y que uno de los grandes, presumiblemente Santander, secunde en la práctica a CaixaBank.

Otras claves

63.000 cajeros automáticos existen en la actualidad en España. Es una de las redes más extensas de Europa.

70% del mercado de medios de pago lo copa ServiRed, sociedad que está formada por 28 entidades, entre las que están CaixaBank, Bankia, BBVA y Banco Sabadell.

3 son los operadores de medios de pago en España. ServiRed, 4B y Euro 6000.

Para ello solo falta que las sociedades Visa y MasterCard comuniquen oficialmente si este cobro se puede extender también a los extranjeros que saquen dinero en España, algo que parece que es legal, según explican los juristas, pero que “puede generar un ruido que a nadie interesa, menos en periodo vacacional”. Fuentes bancarias añaden que ya hay una respuesta oficiosa sobre este asunto por parte de estas sociedades, y todo indica que el cobro de estas comisiones a extranjeros no choca con los estatutos de ambas firmas. Matizan, no obstante, que en caso de que estos no lo permitieran lo más probable es que estos estatutos se modifiquen.

Mientras se resuelven estos flecos, como la espera de la respuesta oficial de Bruselas a la iniciativa de CaixaBank, varios bancos negocian llegar a acuerdos bilaterales para que sus clientes no paguen comisiones en los cajeros ajenos de aquellas entidades con las que hayan podido llegar a alianzas. De esta forma compensarían su escasa red de cajeros.

Los bancos y las plataformas informáticas de las tarjetas de pago, además, negocian la reducción de las comisiones que cobran a sus propios clientes por sacar de otros cajeros, aunque estos sean de una red distinta a la suya (hay tres redes en España: ServiRed, Euro 6000 y 4B). Ahora los clientes más vinculados pueden sacar efectivo de otras entidades y es su banco el que corre con los gastos hasta un límite mensual o anual. Es una vez sobrepasado este límite cuando el cliente pagaría una comisión a la entidad que le concedió la tarjeta por extraer efectivo de otras firmas.

Esta comisión –que normalmente es un fijo hasta un límite determinado y luego pasa a ser un porcentaje de lo extraído del cajero– es diferente a la que cobra CaixaBank (la entidad que preside Isidro Fainé impuso desde marzo una tarifa por el uso de sus cajeros a los no clientes, que se sumaría para estos usuarios a la que le cobraría su banco por sacar efectivo de estas expendedoras de dinero de CaixaBank si no es un cliente vinculado).

Los bancos negocian reducir su comisión por el uso de su tarjeta en otros cajeros a los clientes vinculados, e incluso eliminarla a los más fieles, lo que se convertiría también en otro gancho de competencia para captar usuarios. De esta forma, se generalizaría el cobro por el uso de cajeros a los no clientes, y se mitigaría la comisión a los clientes por el uso de su tarjeta en otras redes.

Por esta última operativa, los bancos se hacen cargo del coste de esas transferencias y se pagan entre ellos una tarifa de intercambio (las que se pagan unos bancos a otros) de 0,65 euros por operación.

Los bancos también están pendientes de la respuesta oficial de Bruselas sobre la nueva tarifa de CaixaBank, aunque todas las fuentes consultadas aseguran que la entidad catalana ya ha recibido una contestación informal en la que se le comunica haber entendido la operativa de este cobro. Varias fuentes bancarias afirman que en Estados Unidos ya se cobra esta comisión, que va de tres a cuatro dólares. En Alemania, también.

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