La facturación del turismo sanitario superará los 270 millones de euros en 2015

Cuando hacer la maleta significa curarse

España es destino preferencial para el turismo de salud.

Cuando hacer la maleta significa curarse

No son turistas típicos. Probablemente no traigan entre sus enseres una cámara de fotos o una guía del destino en cuestión. Quizá tampoco compartan en las redes sociales cada minuto de su viaje, pero sí son un fuerte reclamo para la industria turística y un prueba más de que la sanidad española goza de reconocimiento fuera de nuestras fronteras.

Los motivos para hacer turismo sanitario en España son muchos: desde unos días de descanso bajo nuestro sol, aprovechando para hacerse un retoque estético, hasta viajes cuyo objetivo es encontrar cura a enfermedades graves, todo ello aliñado con precios más competitivos que en el resto de países europeos.

Los centros médicos más punteros del país ya piensan en atender y dar servicio a los pacientes extranjeros y cada vez se hablan más idiomas en las salas de espera de los hospitales.

Tanta es la importancia del turismo de salud que crece una media del 20% cada año. Además, desde 2010 la facturación por servicios a turistas sanitarios ha aumentado en 100 millones de euros y se estima que supere los 270 millones de euros en 2015, según un informe realizado por el clúster Sapincares.

Esta alianza de turismo sanitario (que agrupa centros médicos, centros de bienestar y hosteleros) vaticina que, “con las estrategias adecuadas, España estará entre los tres primeros países en recepción de turistas de este sector, ingresando hasta 500 millones de euros al año”.

Es por ello que las diferentes regiones ya están apostando por atraer a estos visitantes que, además, cuentan con un alto poder adquisitivo.

Carlos Erce, director general de Turismo de Navarra, comenta que “este tipo de producto está en sus mesas de trabajo desde 2013”. Además, confirma su importancia ya que “aúna a restauradores, hoteles, agencias y clínicas privadas”. Por si fuera poco, a la importante oferta médica se le suma la variedad de opciones turísticas, culturales y gastronómicas.

De punta a punta

• Navarra: la Clínica Universidad de Navarra (www.cun.es) es el principal reclamo médico para el visitante.
• Barcelona: Clínica Planas o el centro médico Teknon para aquellos que quieren, entre otras cosas, un retoque estético.
• Valencia: los centros IVI (www.ivi.es) son punteros en tratamientos de reproducción asistida.
• Málaga: el hospital HC Marbella propone tratamientos detox y chequeos.

“Identificamos destinos y colectivos que más nos visitan para hacer turismo médico: rusos e ingleses. Además, reforzamos la presencia de representación en esos países para dar a conocer aún más nuestra oferta”, explica Erce. “Tenemos potencial, imagen y prestigio médico, por ello somos el destino idóneo para el visitante que necesita un servicio sanitario”, añade.

Precisamente, casi el principal reclamo en este ámbito en la región es la Clínica Universidad de Navarra (conocida antes como la Clínica Universitaria), un centro cuya fama le precede y no solo en nuestro país. Sus tratamientos están al nivel de los hospitales más prestigiosos del mundo y ante el aumento de extranjeros, ya se preparan para ofrecer un mejor servicio.

Jaime Arellano, director de marketing del centro médico, confirma que se encuentran “totalmente volcados en este tipo de internacionalización”. “A nuestro hospital acuden dos tipos de pacientes extranjeros: aquellos que vienen en busca de medicina preventiva y se realizan chequeos médicos (una opción perfecta para quienes pasan allí sus vacaciones), y los que buscan nuestra calidad médica”, matiza.

Este último grupo requiere de diversos tipos de tratamientos, desde estéticos hasta largos procesos oncológicos.

“Tenemos en nuestro fichero más de 3.000 pacientes extranjeros, principalmente portugueses, iberoamericanos e ingleses”, puntualizan en la clínica de Navarra. Entre sus servicios cuenta con traductores y acompañantes para guiarles en todo momento, sin olvidar nunca que se trata de salud y en muchos casos, de situaciones de vitales.

Al catálogo de atracciones que ofrece Navarra –entre sanfermines, variada gastronomía, vinos, cultura y turismo rural– se le suma la posibilidad (y tranquilidad) de volver a casa con un chequeo médico completo.

Playa y hospital
La costa de levante estará de bote en bote este verano. Pero entre los visitantes de sombrilla y chanclas, otros pasearán por los pasillos de un hospital. Y eso que, según Yolanda Pickett, directora comercial del Hospital IMED Levante en Benidorm (Alicante), “de momento el volumen de turistas sanitarios reales todavía es residual para la mayoría de hospitales y clínicas privadas en nuestro país”.

“Como para recibir cualquier servicio o adquirir cualquier producto, podemos estar hablando de dos principales motivaciones: precio y calidad”, resume la directora. “Puedo plantearme viajar a España si soy un británico que tiene que pagar mucho más por un tratamiento odontológico en mi país que fuera; o puedo plantearme viajar a una clínica que me ofrece un tratamiento que no puedo encontrar cerca de mi casa”, aclara Pickett al explicar la motivación del viajero sanitario.

A esto se le añaden razones legislativas, principalmente para los tratamientos de fertilidad, ya que nuestro país cuenta con una ley más abierta y clara, además de una excelente relación calidad-precio.

Pero no hay que olvidar que cualquier mal trago en cuestiones de salud puede verse desde otra perspectiva si, desde la habitación del hospital, se disfruta de unas excelentes vistas al mar.

Así se aprovechan aún más las vacaciones

Cuando hacer la maleta significa curarse

“Después de tres años buscando un bebé, y ante las pocas opciones que nos daban en nuestro país, viajamos hasta Madrid para realizarnos un tratamiento de fertilidad en IVI. Nueve meses después nació nuestro hijo”.

Así comienza la historia de muchas madres británicas que escriben blogs en internet. Pero también son francesas, alemanas o italianas las que logran su sueño de maternidad aquí.

“El crecimiento en los últimos años de pacientes internacionales ha sido sostenido. En 2010 el porcentaje de extranjeros que acudían a nuestras clínicas españolas rondaba el 18%, hoy estamos en torno al 20%”, resalta Luis Saurat, director general de IVI.

El tratamiento más común es la fecundación in vitro con óvulos de donante (popularmente conocida como ovodonación).

Generalmente, los pacientes inician parte de la terapia en sus países y acuden a las clínicas españolas con algunas pruebas y parte del seguimiento hecho. Dos semanas en España, con la tranquilidad que requieren estos tratamientos y reposando en hoteles de categoría, son suficientes para completar todo el proceso.

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