Los minoristas también pueden beneficiarse de estos instrumentos

Las Sicav o cómo codearse con los millonarios

Las Sicav o cómo codearse con los millonarios

Suenan a privilegio de millonarios. Las Sicav siguen irremediablemente vinculadas a las grandes fortunas del país, pero no son territorio exclusivo. Las sociedades de inversión de capital variable (Sicav) son, al igual que los fondos de inversión, instituciones de inversión colectiva que tienen marcado un mínimo de patrimonio –2,4 millones de euros– y de accionistas –100 o 500, en función de si se quiere acceder a ciertas características fiscales–.

“Si tienen la imagen de ser instrumentos utilizados por grandes patrimonios para pagar menos impuestos es porque en la práctica, y salvo contadas excepciones, es efectivamente así. Sin embargo, no es ese el espíritu, sino el contrario, pues precisamente están legalmente diseñadas para que cientos de pequeños ahorradores puedan unirse y disfrutar de determinadas ventajas en su inversión”, argumenta Javier Flores, responsable de estudios de Asinver, que menciona a los famosos mariachis, accionistas figurantes para completar el número mínimo exigido.

En realidad existen dos tipos de Sicav, explica José Manzanares, profesor del IEB, “aquellas que buscan la entrada de nuevos inversores y aquellas que pertenecen a un reducido grupo de accionistas y no buscan la comercialización de las mismas. Respecto a las primeras, no difieren en nada respecto a un fondo de inversión, excepto la fiscalidad, en la que solo está permitido el traspaso de las mismas si superan los 500 accionistas”.

Tienen fijado un mínimo de patrimonio, 2,4 millones de euros, y al menos 100 accionistas

En cuanto a la forma de entrar en estas sociedades, es bastante sencillo, según Manzanares, “aunque por ley no es obligatorio que coticen en el MAB, la mayoría de ellas sí lo hacen”. En este mercado se pueden comprar participaciones igual que cualquier acción, a través de un bróker.

Este tipo de vehículo vive en los últimos años un repunte claro que se inició a finales de 2013, a raíz de la amnistía fiscal. Por aquel año se registraron más de 120 en todo el ejercicio, frente a las 36 de 2012. Y el año pasado tampoco se les dio mal, ya que en 2014 aumentó el patrimonio total gestionado en 3.709 millones de euros, situándose en 31.284 millones a a final de año, es decir, un incremento de 13,45%, según VDOS.

Un patrimonio que se distribuye entre 446.291 accionistas en total y 3.260 Sicav. La líder del mercado es Santander Private Banking Gestión, que controla el 14,76% de este negocio y 512 sociedades.

Las cifras

31.284
millones de euros es el patrimonio total gestionado por Sicav en España, tras crecer 3.709 millones de euros en 2014, según los datos de VDOS.

1.093
millones de euros era el patrimonio administrado a finales de 2014 por March Gestión en Torre-nova, la mayor Sicav.

5,73%
es la rentabilidad ponderada por patrimonio medio. Arbachu de Inversiones es la más rentable, con un 34%.

Según Adela Martín, directora de banca privada de Bankinter, entre las razones que explican estos espectaculares crecimientos patrimoniales estaría, junto al fin de los depósitos de alta remuneración, las menores incertidumbres económicas y las buenas expectativas de los mercados de renta variable, que “la volatilidad existente hace muy recomendable ceder la gestión del patrimonio y ponerlo en manos en gestoras de activos de prestigio”.

Esta es una de las entidades que más se ha beneficiado del crecimiento del sector, al gestionar hoy cerca de 400 sociedades, un 60% más que a finales de 2013, captando el 24% de las nuevas Sicav registradas.

También sobresale en captación de fondos Ábaco Capital, que en 2014 sumó 56 millones más. Entre sus productos estrella, Arenberg A. M. y Outlay 2010. La primera es de renta fija mixta, con un patrimonio de 23 millones euros, y la segunda es de renta variable mixta, con un patrimonio cercano a los 10 millones.

José Costales, su director general de operaciones, está convencido de las ventajas de un vehículo que, al igual que los fondos, sobresale por “el diferimiento en el pago de impuestos hasta el momento de la enajenación de las acciones/participaciones. Este efecto para un inversor de medio/largo es muy significativo, debido a la consecuencia que tiene al componer el capital en el tiempo”.

Los March, y su Torrenova, siguen siendo el referente

Es una de las más populares. Torrenova de Inversiones, de March  Asset Management, es la sociedad con mayor patrimonio gestionado, 1.093 millones de euros, por delante de Morinvest, el vehículo de inversión de Alicia Koplowitz, que atesora 494 millones, y Soandres, de Sandra Ortega, hija de los fundadores de Inditex, con 402 millones.
Todo empezó hace más de 25 años, cuando la familia March creó esta sociedad e invitó a participar en su estilo de inversión primero a sus empleados y luego a sus clientes particulares e institucionales, hasta sumar cerca de 5.000 accionistas. Un estilo de gestión marcado por los March, que siempre se han caracterizado por su perfil conservador –según Juan Berberana, gestor de las Sicav Torrenova, Bellver y Lluc, “nuestro cliente es prudente” y “se identifica con los valores de la familia fundadora”– y que en los últimos años, coincidiendo con la crisis, ha atraído a más y más inversores.
De hecho, la famosa Sicav se ha replicado en un fondo de inversión domiciliado en Luxemburgo –“allí están los inversores institucionales y los selectores internacionales”– que cuenta ya con 3.800 partícipes. Ambos vehículos han visto incrementado su patrimonio más del 40% en 12 meses. Sin embargo, el riesgo también parece que empieza a animar a los seguidores de los March, y Berberana admite que Lluc, Sicav que tiene un 50% en Bolsa global, gestiona hoy un 74% más que hace un año.

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