Marcelino Fernández Verdes será consejero delegado en la junta de 2016

ACS inicia un plan para reducir la deuda al nivel del ebitda

ACS prepara una nueva vuelta de tuerca al balance para alcanzar los 1.000 millones de beneficio en 2016

Entre las claves figura un ajuste de deuda hasta igualarla al ebitda, frente al ratio actual de 1,5 veces

El consejo de ACS, con Florentino Pérez al frente, durante la junta de accionistas celebrada ayer. Foto  Pablo Monge
El consejo de ACS, con Florentino Pérez al frente, durante la junta de accionistas celebrada ayer. Foto / Pablo Monge

ACS persigue una agilidad financiera sin igual en el sector de las infraestructuras y prácticamente entre las grandes corporaciones. Partiendo de su envidiable ratio de endeudamiento, de 1,5 veces el ebitda, persigue dejar la deuda neta al mismo nivel que el resultado bruto de explotación. Asumiendo una progresiva subida de esta última magnitud hasta el entorno de los 3.000 millones, desde los 2.500 millones actuales, la deuda deberá bajar en unos 800 millones, desde 3.722 millones del cierre de 2014, para empatar con el ebitda.

ACS viene de adelgazar su endeudamiento un 60%, o unos 5.600 millones, en los últimos tres años. Ha sido gracias a desinversiones por 11.000 millones desde 2012 y ante un mayor potencial de generación de caja. En la junta de accionistas celebrada ayer, el presidente Florentino Pérez insistió en que habrá nuevas ventas de activos de las filiales Hochtief y Leighton. Será especialmente en negocios inmobiliarios, a los que se sumarán concesiones maduras de autopistas, activos en energías renovables que engrosarán la cesta de la participada Saeta Yield, y la salida total de Iberdrola al margen de las 89 millones de acciones (1,3% del capital) que respaldan los 532 millones en bonos canjeables por papel de la eléctrica y que vencen entre 2018 y 2019.

La dirección financiera ACS prevé solicitar este año el rating de las agencias de calificación, con visos de conquistar el grado de inversión que ya tiene Ferrovial. Con la mejor nota reducirá el precio de la deuda.

Aplauso a Rajoy

El presidente de ACS, Florentino Pérez, ensalzó ayer el efecto de la política económica del Gobierno. El empresario habló de un cambio “espectacular” en las perspectivas del país. También aprovechó su discurso ante los accionistas para demandar un mayor esfuerzo inversor de la Administración al calor del tirón económico.

Tras la refinanciación de 2.350 millones firmada en febrero, con nuevo vencimiento en febrero de 2020, y el progresivo canje de créditos bancarios por bonos, ACS ha obtenido ya para este año una rebaja de aproximadamente 100 puntos básicos en el coste de la deuda, lo que supone un ahorro en los gastos financieros de 100 millones por ejercicio, de una factura que en 2014 marcó 1.036 millones.

Menos riesgos

Dividendos

ACS ha elevado ligeramente su dividendo, a cobrar en metálico o en acciones, hasta los 1,16 euros por acción (1,14 con cargo al ejercicio 2013). La compañía dedica cerca del 50% de su beneficio a remunerar a los accionistas. Los primeros 0,45 euros se han pagado en febrero y en julio llegan otros 0,71.

ACS pretende seguir incrementando la rentabilidad de Hochtief y Leighton, tras una reestructuración de ambas que debería concluir en el arranque de 2016. Se ha tratado, según explicó Florentino Pérez, de implantar la cultura de gestión de riesgos de ACS a la hora de elegir mercados, el volumen de los proyectos, el cobro y ejecución de las obras. El objetivo es no tener que incurrir en provisiones millonarias por proyectos fallidos.

Incorporaciones

La hermana de Florentino Pérez, María Soledad, fue ratificada como nueva consejera dominical en representación de la patrimonial del presidente, Inversiones Vesan. También ingresaron los abogados Antonio Botella y Catalina Miñarro como independientes. ACS pasa de una a tres consejeras y de cinco a siete independientes.

Plan de acciones

ACS va a renovar su plan de opciones sobre acciones. El actual, de 2009, afectaba hasta a un 2% del capital y vence el 30 de abril. La junta autorizó ayer al consejo a renovar o establecer un nuevo programa, también por un 2% del capital de la sociedad y a cinco años vista, para la alta dirección.

“A finales de 2011, ACS únicamente ejercía su influencia en Hochtief desde el Consejo de Supervisión de la compañía, pero no estábamos al frente de la gestión ni mucho menos de su filial australiana Leighton [ha cambiado su nombre por el de Cimic]”, reconoció Pérez en su discurso. Sin embargo, desde 2012 ACS ha crecido tanto en el capital de ambos grupos de infraestructuras como en su control. Hoy tiene el 61,4% de la alemana y el 70% de la australiana.

El discurso central de la Junta sirvió, por tanto, para destacar la transformación del grupo a lo largo de la crisis. ACS ha pasado de facturar 14.000 millones en 2006, con un 86% del negocio en España, a cosechar 35.000 millones y el 84% fuera. En cuanto al ebitda, se ha duplicado desde los 1.270 millones a cerca de 2.500 millones, con las tres grandes divisiones en beneficios.

Con los brazos internacionales ya embridados, Marcelino Fernández Verdes, expresidente de Dragados y hoy consejero delegado de Hochtief y Leighton, debería aterrizar en Madrid en la junta de 2016, tal y como precisó ayer Florentino Pérez a un grupo de periodistas. El ejecutivo volverá como consejero delegado para compartir tareas ejecutivas con Pérez, quien tiene intención de seguir en la presidencia.

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