Sólo para los más arriesgados

¿Llegó el momento de invertir en divisas?

¿Llegó el momento de invertir en divisas?

Sin que se haya llegado a un acuerdo definitivo con Grecia y con el tiempo cada vez más en contra, Europa enfila un año complicado. La compra de Deuda por parte del BCE es una de las últimas balas en la recámara para llegar al crecimiento y la recuperación en Europa. Sus efectos, se tardará en verlos, pero sí se nota en un euro mucho más débil que abre las perspectivas a los que inviertan en otras monedas

¿Es fácil y barato? ¿Nos conviene hacerlo?

La primera pregunta es afirmativa. Invertir en divisas es muy accesible ya que hay muchos mecanismos para poder hacerlo. Los más usados son depósitos y cuentas en divisas y especialmente comprar valores de deuda de estos países a través de fondos de inversión.

Casi todos los bancos principales ofrecen la posibilidad de contratar depósitos en divisas

En la enorme cantidad de fondos en el mercado hay muchos especializados en la inversión en Deuda Pública de determinados países como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza o Japón. Si apostamos por estos productos estaremos invirtiendo en la divisa de este país ya que la evolución y las ganancias–salvo que sea un producto con tipo de cambio garantizado- dependerá de la misma divisa y muy poco de otras variables.

El entorno global actual es de tipos de interés muy bajos, por lo que la parte de ganancia que se consiga con la rentabilidad de Deuda segura –productos del Estado- es muy limitada. Esto va a cambiar muy ligeramente si se cumplen las expectativas de un mayor tipo de interés en Estados Unidos pero la verdadera rentabilidad se consigue con los movimientos de divisa, no con el rendimiento de los activos.

Igual sucede con los depósitos en divisas. Para contratarlos nos es necesario irse a una entidad al extranjero. Casi todos los bancos principales ofrecen la posibilidad de contratar depósitos en divisas, principalmente dólares y libras. Con ellos la rentabilidad será prácticamente nula y las ganancias (o pérdidas) se conseguirán en el momento de la venta y conversión en dólares.

¿Es buen momento para invertir en divisas?

Conseguir una rentabilidad del 10% en el medio plazo no es descabellado, pero llevando un buen control de la inversión

Quien invirtiera en dólares hace un año, con el euro a 1,40 dólares, habrá acumulado una ganancia importante –del 25%- debido al desplome de la moneda única. ¿Continuará el mismo? La apuesta es que sí pero en menor cuantía. En las últimas semanas su tipo de cambio se ha estabilizado alrededor de los 1,05 dólares/euro, pero a medida que se confirme el buen estado de la economía estadounidense y especialmente una ligera subida de tipos, la paridad con el dólar se romperá.

Conseguir una rentabilidad del 10% en el medio plazo no es descabellado pero no hay que olvidar que tenemos que llevar un control adecuado de la inversión. En primer lugar no invertir en exceso, no deja de ser una apuesta de riesgo y por tanto hay que utilizar una parte pequeña del patrimonio. En segundo lugar, a no ser que invirtamos en divisa por considerarlo un valor refugio y queramos hacerlo a muy largo plazo, debemos saber cuándo vender y recoger ganancias.

Las fluctuaciones de las divisas son enormes. El euro tras tocar máximos con 1,6 dólares/euro en 2008 se desplomó casi un 40% ese mismo año cuando los problemas económicos también se extendieron a Europa. Es importante estar asesorado o al menos bien informado para que los beneficios no se conviertan en pérdidas o lo contrario, saber si las pérdidas son asumibles.

En definitiva, más allá de mercados como el forex, el particular puede apostar por otras monedas pero siempre sabiendo que es una inversión accesible pero con riesgo como puede serlo la bolsa.

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