El superviviente de la crisis del ladrillo

El último movimiento de Trinitario Casanova

El último movimiento de Trinitario Casanova

Trinitario Casanova es un superviviente de la crisis del ladrillo. Fundador del grupo Hispania, una de las principales inmobiliarias del país, en plena bonanza dio el salto a la banca. Una jugada de la que todavía tiene pendiente cuentas con la Justicia. Vendió la empresa a un antiguo amigo y se reinventó con un nuevo holding. Ayer realizó su último gran movimiento.

Baraka Global Invest, propiedad de Casanova, anunció ayer la adquisición de las instalaciones donde opera la francesa Alstom, firma de energía eléctrica y transporte ferroviario, en Santa Perpetua de Mogoda (Barcelona), un pueblo a 23 kilómetros de la capital catalana, junto a Sabadell. La operación ha sido valorada en 60 millones de euros, informaba la propia empresa.

Las instalaciones se componen de 22 edificios, que incluyen naves para la fabricación de convoyes. El 42% de los tranvías de España y el 50% de los trenes de cercanías han salido de esa planta, según el comunicado del grupo Baraka. Alstom continuará operando durante 10 años en el complejo de 370.000 metros cuadrados, ahora en régimen de alquiler.

El promotor murciano se desprendió de Hispania en 2008, al comienzo de la crisis inmobiliaria. La vendió a su entonces amigo José Ramón Carabantes por 650 millones de euros, una operación que finalmente acabó en conflicto ya que la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje, determinó que el comprador tenía que pagar 47,5 millones al antiguo dueño de la inmobiliaria, que finalmente se materializó en un pago en efectivo y un edificio en Miami.

La transacción de Hispania supuso, además, la salida de Casanova del capital del Popular, del que llegó a tener más del 3,5%, aunque fue acusado de alteración de la cotización del banco.

Este conflicto está a la espera de señalamiento de juicio oral contra el promotor, en el que el banco ejerce de acusación popular, confirman fuentes de la entidad. En 2013, la Audiencia Provincial de Madrid respaldó el argumento del fiscal, que sostuvo que existieron claros indicios de que el imputado alteró la cotización de las acciones del Popular difundiendo noticias falsas para revalorizar su participación, según informó Europa Press. La Fiscalía Anticorrupción presentó en 2008 una denuncia contra el empresario por anunciar la venta de su 3,5% a una sociedad fantasma. La supuesta transacción hizo que el valor se disparara cuando la prensa anunció una noticia que el fiscal consideró falsa.

Casanova, a través de Hispania, también fue el promotor inicial de una urbanización de lujo, La Zerrichera de Águilas (Murcia), con 3.000 viviendas y campos de golf, una operación que finalmente fue paralizada por el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, que confirmó que los terrenos no eran urbanizables por la protección ambiental con la que contaban.

Anteriormente a la transacción de Alstom, Baraka adquirió la sede comercial de Peugeot España en la Avenida de Los Toreros, un inmueble del que cerró su venta el pasado febrero. Actualmente, el empresario es dueño del holding Baraka Global, con diferentes divisiones de negocio que operan fundamentalmente en Madrid, Alicante y el Norte de España a través de residencial y locales. A través de Trabis, realiza la edificación de centros comerciales y supermercados en proyecto llave en mano para empresas como Aldi, Lidl, Mercadona o Consum.

La empresa Fenix Nova realiza también la explotación y promoción de supermercados en renta, Hogares 2015 gestiona viviendas de alquiler, e incluso cuentan con sociedades para invertir en Bolsa, organizar conciertos o explotar terrenos agrícolas.

El empresario también creó el pasado año una fundación filantrópica que lleva su nombre, en la que incluye programas ambientales y culturales.

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