La zona interior es la gran desconocida de Pontevedra, que ha centrado su oferta turística en el litoral

Recorrido por las Rías Baixas, la esencia de Galicia

Paisajes con historia, pueblos marineros y ciudades para disfrutar en cualquier época del año.

Combarro, en Pontevedra.
Combarro, en Pontevedra.

Las rías, esos largos brazos de mar que se adentran en la tierra y definen el paisaje de Galicia y, tal vez, el espíritu de sus habitantes, configuran los suaves arenales de las Rías Baixas, que invitan al relax, y los furiosos y bravos de las Rías Altas, abatidos por el viento.

Las Rías Baixas se nutren de la energía del océano Atlántico a lo largo de sus casi 400 kilómetros de litoral. Esta zona costera ha sufrido ataques desde el principio de los tiempos. De ahí la presencia de numerosas fortalezas y torres de vigilancia que, sin duda, merecen una visita.

Las Torres de Catoira, por ejemplo, levantadas en el siglo XII por orden del arzobispo Gelmírez, con la misión de cerrar el paso a las expediciones escandinavas y sarracenas que se dirigían a Compostela, acogen una fiesta de interés turístico, la romería vikinga, el primer domingo de agosto.

La ciudad de Baiona tiene también una fortaleza, Monterreal, con un muro almenado y accesible que rodea la península, donde se encuentra el Parador.

En Vigo, el Monte del Castro, atalaya sobre la ría y emblema y parque de la ciudad, mantiene restos de la muralla que la rodeaba, que fue clave en la reconquista de la ciudad.

La costa acoge también una excepción, el monasterio de Santa María de Oia, a 65 kilómetros de Pontevedra, el único de Europa situado a la orilla del mar. Gracias a su estratégico emplazamiento, jugó un importante papel en la defensa del litoral. Comenzó a construirse a mediados del siglo XII, durante el reinado de Alfonso VII, y reunió en su interior monjes procedentes de distintos puntos de la comarca. Cuenta con elementos románicos, góticos y barrocos fruto de las reformas y modificaciones que sufrió hasta finales del siglo XVIII.

Soutomaior
Castillo de Soutomaior, del siglo XV.

Rodeado de leyendas alimentadas por su origen cisterciense, destaca, entre otras, la introducción del cuidado de caballos en libertad (relacionado con la rapa das bestas); el cultivo de la vid, como hacían en Francia, y la camboa, un método de pesca. Fue utilizado como cárcel después de la Guerra Civil.

La vista desde el mirador del Monte do Facho, en la península del Morrazo, es espectacular. A la izquierda, la ría de Vigo, con sus pueblos, las majestuosas islas Cíes y el océano sin fin; al pie del monte, la extensa playa de Barra, en la parte de Levante, y a la derecha, las entradas de las rías de Aldán y la de Pontevedra, con la hermosura de la isla de Ons. Una auténtica delicia.

La zona interior de las Rías Baixas es la gran desconocida de la provincia de Pontevedra, cuya oferta turística siempre ha estado más centrada en la costa. Y no es extraño, porque en ella se concentra el mayor número de playas con bandera azul del litoral gallego, el atractivo del Parque Nacional Das Illas Atlánticas, dos núcleos urbanos con una importante oferta cultural y de servicios (Pontevedra y Vigo) y lugares turísticos a los que el visitante llega atraído por el sol, la calma y, cómo no, la gastronomía (Baiona, Nigrán, Sanxenxo, Combarro, O Grove...).

Sin embargo, son muchos los lugares de interés tierra adentro. Por ejemplo, la Ruta de la Camelia, flor gallega al ser Galicia uno de los primeros puntos de Europa donde se dio a conocer y encontrarse muchos jardines de casas nobles desde principios del XIX.

Es un recorrido curioso en el que se visitan pazos que acogen numerosas variedades de esta planta: el pazo de Oca, en A Estrada, quizá el más conocido por lo romántico de sus imágenes sobre el estanque; la Saleta, en Meis; Quinteiro da Cruz, en Ribadumia; el Parque Botánico del Castillo de Soutomaior... Existen muchos más, algunos abiertos al público, otros utilizados para celebraciones, otros habitados.

Claves

Cortegada
De paseo por el interior de la isla de Cortegada, en Pontevedra.

Más allá del sol y playa
Las islas Cíes baten récords de visitantes. Ahora también se promocionan excursiones fuera de la temporada alta para dar a conocer su riqueza, más allá del sol y la playa. Las playas del Morrazo merecen un capítulo aparte, son de las más salvajes de la zona y tienen vistas a las Cíes.

Pasado prehistórico
En la costa, el pasado prehistórico de Galicia se puede admirar en zonas de miradores o naturaleza (fortalezas y castros). En el interior se aprecia tanto al aire libre como en centros de interpretación y museos. Campo Lameiro, Tourón (Ponte Caldelas) y el castro de Troña (Ponteareas) son tres ejemplos de interés.

Fiestas gastronómicas
La calidad del marisco gallego es más que conocida, pero también en el interior Galicia cuenta con productos excelentes y fiestas que lo celebran: la del salmón en A Estrada (18 de mayo), la de la trucha en Ponte Caldelas (30 de mayo) o la de la lamprea en Arbo (del 24 al 26 de abril).

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