Barroso confía en una mayor integración en la zona euro

El turismo encara el futuro con alegría y creación de empleo

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, junto al secretario general de la OMT,  Taleb Rifai; el ministro de Industria, José Manuel Soria, y David Scowsill, presidente de WTTC.
El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, junto al secretario general de la OMT, Taleb Rifai; el ministro de Industria, José Manuel Soria, y David Scowsill, presidente de WTTC.

Los principales protagonistas de la industria turística mundial se dieron cita ayer para analizar el futuro del sector y su capacidad de adaptación a los cambios y amenazas que afrontan a diario, en forma de accidentes de avión, ataques terroristas, transformación geopolítica, o desastres naturales. Así como la necesidad de adaptarse a unos viajeros cada vez más digitales y de zonas del mundo que hasta ahora habían tenido mermada su capacidad de movimiento.

La Cumbre Mundial de Turismo contó en su primer día con la asistencia de aerolíneas, plataformas tecnológicas, cadenas hoteleras y una nutrida representación de distintos países que mostraron su optimismo por el crecimiento del sector en un momento de recuperación económica y que llamaron la atención sobre su papel como generadores de empleo. Todos ellos reconocieron que su principal reto es lo inesperado y disruptivo, y que trabajan en su capacidad para hacer frente a esos desafíos.

El secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Taleb Rifai, afirmó que “el sector se ha convertido en la última década en una piedra angular de la transformación social del mundo”. Un mensaje que compartió el presidente y consejero delegado del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), David Scowsill, que destacó la importancia de una industria que el año pasado generó casi un 10% de la economía global y que espera crecer este año contribuir un 3,7% más, proporcionando el 9,5% del empleo global. Scowsill aseguró que “esta industria crece gracias a la disrupción” –uno de los lemas de la cumbre– y abogó por reinventar la experiencia conjunta entre empresas y clientes. Asimismo, recordó que la industria turística tradicional se está viendo “desmantelada” por la aparición de, entre otras cosas, las aerolíneas low cost, las aplicaciones móviles y un “cliente menos leal”. Una tecnología que ha provocado en el sector una importante transformación en los últimos 15 años, según recordó Luis Maroto, consejero delegado de Amadeus, que apuntó a la necesidad de fomentar la integración de los servicios para mantener el crecimiento.

El encuentro anual de la industria turística ha regresado este año a Europa tras siete años de ausencia para impulsar la recuperación económica de la zona, y Madrid ha sido la ciudad elegida para su celebración, una de las urbes más castigadas por la caída de los visitantes durante los últimos años que poco a poco va recuperándose. José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, recordó el reciente informe del FMI que pronostica un crecimiento del 2,5% para la economía española este año frente a los vaticinios de 2012 en los que el organismo aseguraba que España era una de las principales amenazas para la recuperación económica global.

En clave europea, el expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, recordó que esta industria emplea a más de 7,9 millones de trabajadores y que es un sector clave para la UE tras haber sufrido “la crisis desde su proceso de integración”. Muy crítico con Barroso y con Bruselas se mostró el consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, que afirmó que los políticos europeos no están impulsando la industria. En un ámbito más internacional, el presidente del consejo del grupo chino HNA –que controla un 29,5% del capital de la hotelera NH– recordó que las previsiones que baraja el país asiático indican que 500 millones de chinos realizarán viajes internacionales dentro de cinco años, una oportunidad para el sector pero que también obligará a una adaptación por parte de los mercados receptores de ese flujo.

Modernizar aeropuertos y visados

El WTTC debatió sobre las necesidades de inversión que tienen la industria turística europea y el papel de las infraestructuras. Un estudio prevé que en la próxima década los países europeos inviertan 2,1 billones de euros en el sector, pero este podría verse afectado por la deficiente calidad de las infraestructuras existentes. El consejero delegado de Turkish Airlines, Temel Kotil, declaró que en Europa faltan aeropuertos modernos y criticó la gestión del tráfico de pasajeros. Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, dijo por su parte que “en Europa pasamos mucho tiempo hablando de infraestructuras y no dejamos hablar al mercado” y apuntó como principal demanda para lograr un mayor crecimiento un mercado único europeo para el espacio aéreo. Ambos ejecutivos reconocieron la importancia de la creación de la zona Schengen en Europa –y su impacto en temas migratorios– pero O’Leary apuntó en a la necesidad de que se mejore la duración de los visados para los turistas y aseguró ufano que “las low cost han crecido bastante por la incompetencia de las aerolíneas tradicionales”.

Entre los participantes en el primer día de la cumbre estuvo el consejero delegado de The Priceline Group, Darren Huston, quien insistió en la necesidad de satisfacer la demanda de los viajeros, pero urgió a solventar problemas en Europa como el roaming y los impuestos locales y regionales.

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