Los préstamos caen al 3,5% frente al 4,9% de media

El crédito a pymes es 1,5 puntos más barato con el aval de sociedades de garantía

Jaime Guardiola, consejero delegado de Banco Sabadell; Begoña Cristeto, secretaria general de Industria y de la Pyme; y José Rolando Álvarez Valbuena, presidente de Cesgar, en la firma del convenio entre esta confederación y Cesgar.
Jaime Guardiola, consejero delegado de Banco Sabadell; Begoña Cristeto, secretaria general de Industria y de la Pyme; y José Rolando Álvarez Valbuena, presidente de Cesgar, en la firma del convenio entre esta confederación y Cesgar.

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, aseveraba el viernes en Granada que “la banca española se encuentra, hoy, en mejor posición que hace uno o dos años para atender al aumento de la demanda de crédito que va a darse en nuestra economía con la recuperación de la actividad y el mayor crecimiento”.

Dos barreras, sin embargo, siguen impidiendo la ansiada reactivación del flujo del crédito, que volvió a cerrar 2014 con saldos negativos: el bajo nivel de riesgo que están dispuestas a asumir las entidades y el alto coste que aún deben afrontar las empresas a cambio para acceder a financiación. Las sociedades de garantía recíproca (SGR) se vienen conformando como un eficaz remedio para paliar ambos baches al avalar a las empresas reduciendo hasta en 1,5 puntos el coste del crédito.

Durante 2014, el coste de un préstamo de menos de un millón de euros, el más habitual entre pymes, a más de cinco años tuvo un coste medio del 4,9%, según los datos del Banco de España. Los datos recopilados por la Confederación de Sociedades de Garantía Recíproca de España (Cesgar) indican sin embargo que las operaciones en las que intervinieron como avalistas se saldaron con un coste sensiblemente inferior, situándose en un tipo de interés del 3,5%.

Y eso que la política monetaria no convencional puesta en marcha por el Banco Central Europeo, junto a la fuerte moderación protagonizada por la prima de riesgo española, vienen empujando a la baja el coste general de la financiación.

El interés medio habitual para este mismo tramo de créditos –por menos de un millón y a más de cinco años– pasó de ser del 6,54% en enero de 2014 a solo el 3,70% el pasado diciembre. El ejercicio anterior, cuando las pymes españolas aún pagaban prácticamente el doble que las alemanas por financiarse, la mediación de las Sociedades de Garantía Recíproca rebajaba el coste de financiación de las pymes en 2,32 puntos básicos.

Semejantes diferenciales no solo resultan un fuerte reclamo para las empresas en busca de financiación sino que estas firmas se han demostrado un atractivo socio para la banca. A esta se le ofrece una garantía líquida, solidaria y efectiva desde el primer requerimiento de pago sobre el 100% de los préstamos a pymes avaladas, lo que evita a las entidades realizar provisiones por insolvencia y les da alas para ir tomar posiciones en la renovada ofensiva comercial que vienen protagonizando desde el pasado año.

El proceso de modernización al que el Banco de España ha sometido a la sociedades de garantía recíproca y el fortalecimiento de su confederación estatal ha fomentado además la firma de los primeros convenios nacionales entre la gran banca y el conjunto de estos avalistas, frente a los tradicionales acuerdos de carácter local. Banco Santander fue el primero en sellar un convenio de este tipo, el pasado julio, al que le siguió otro de Sabadell, en noviembre, mientras que CaixaBank se encuentra negociando el suyo.

Un modelo transformado con la crisis

Desde la propia Confederación de Sociedades de Garantía Recíproca (Cesgar) admiten que durante los años del boom crediticio, su intermediación como avalistas de las pymes apenas arrojaba un diferencial sobre el precio de los préstamos que se ofertaban en el mercado. “En España se ha pasado de una práctica paridad entre 2004 y 2007 a un diferencial superior al 2%” entre 2012 y 2014, exponen, situado ahora en el entorno del 1,5%. El auge de los tipos de interés y la aversión al riesgo de la banca, factores que han marcado la prolongada sequía crediticia que ha seguido al estallido de la crisis, han impulsado este cambio de tendencia. El colchón contra el riesgo que ofrecen las sociedades de garantía recíproca, apoyadas por el Estado a través de la Sociedad Española de Reafianzamiento (Cersa), dependiente del Ministerio de Industria, supone un nuevo acicate además ahora que la banca aspira a recuperar la rentabilidad de su negocio original: prestar dinero. En la actualidad, estas sociedades respaldan la financiación concedida a 116.000 empresas en España, responsables del empleo de unos 700.000 trabajadores, por un total de unos 5.000 millones de euros. La previsión de Cesgar es que los nuevos convenios nacionales que viene firmando y el creciente papel que van tomando en la batalla comercial de la banca por captar a las pymes supondrá elevar su cobertura a unas 25.000 nuevas compañías entre este y el próximo año. En paralelo, los nuevos requerimientos de capital exigidos al sector desde este año permitirán además, según cálculos de su patronal, elevar entre un 30% y un 50% el volumen total de crédito garantizado para finales del año 2016.

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