Aunque no recuperarán la tarjeta sanitaria

El Gobierno devolverá la atención primaria a los inmigrantes sin papeles

El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, durante una entrevista con Efe. Ampliar foto
El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, durante una entrevista con Efe. EFE

El Gobierno ha decidido enmendar la decisión adoptada hace tres años de excluir a los inmigrantes irregulares de la universalidad del sistema sanitario en España. En 2012, con Ana Mato al frente del Ministerio de Sanidad, se aprobó un real decreto que sacaba a ese colectivo de la atención primaria (ambulatorios), con la excepción de los menores de edad. Además, la exclusión no abarcaba a las urgencias, a a la asistencia en el embarazo, al parto y al postparto. Una medida que fue duramente criticada por la oposición y que incluso llevó a no acatarla a algunas autonomías (como Castilla y León o Extremadura) gobernadas por el PP.

El sucesor de Mato en Sanidad, Alfonso Alonso, fue el que anunció ayer el cambio de rumbo en una entrevisa con EFE. “Lo vemos ya con mucha claridad y trabajamos en eso, estamos dispuestos a dar un paso, creo que no tiene sentido que no puedan ser atendidos en atención primaria”, sostuvo el titular de Sanidad, que recordó, no obstante, que los irregulares no recuperarán la tarjeta que les fue retirada con la aprobación de la reforma sanitaria en 2012.

Alonso recordó que la decisión se adopta por “cuestiones de salud pública, porque es más práctico y para no saturar las urgencias”. En la misma línea, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recalcó que hasta ahora la atención “se hacía por la vía de urgencias, pero parece más sensato y razonable que se haga a través de los ambulatorios, para que no se colapsen las urgencias”. En ningún caso ni Alonso ni Rajoy hicieron mención a la cercanía de las elecciones municipales y autonómicas y al mal resultado obtenido por el PP en los comicios andaluces, que podría haberle llevado a anunciar una medida con tintes claramente electoralistas.

Esa fue la interpretación que se hizo ayer desde la oposición. Desde el PSOE, el principal partido de la oposición, se manifestó que la decisión “busca rédito político” tras los resultados de Andalucía, al mismo tiempo que reclamó cree que debería ser una rectificación completa y no a medias. “Es insuficiente porque queda mucho pendiente. Por ejemplo, la atención de especialistas de hospital en patologías crónicas que necesitan seguimiento coordinando con primaria. ¿Quién devuelve el dolor y el daño a la salud que se ha infringido durante este tiempo? Es un ejemplo de que se han hecho muchos sacrificios para nada”, aseguró a Europa Press el portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos.

En la misma línea, el presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), Josep Basora, mostró su satisfacción por la decisión del Gobierno de impulsar un programa para que los inmigrantes en situación irregular puedan ser atendidos en los centros de salud, si bien lamentó que la medida llega tarde y haya generado “muchos problemas” para este colectivo.

La rectificación del Ejecutivo, sin embargo, no afectará a otras decisiones de política presupuestaria adoptadas a lo largo de la primera parte de la legislatura, como es el caso del copago farmacéutico (los pacientes pagan una parte de sus medicamentos). Todo ello pese a que, tal y como se viene anunciando desde hace meses desde los distintos ministerios económicos, la economía se está recuperando. “España siempre ha tenido un gasto en medicamentos muy elevado y hay que seguir siendo muy exigentes en su control”, apuntó el titular de Sanidad. Un temor basado en las últimas cifras de gasto en fármacos, correspondiente a febrero de 2015, en el que el vuelve a repuntar con fuerza tras dos años de caídas, gracias al copago y a las bajadas de precios. El gasto subió un 2,56% en tasa anual y en cinco autonomías (Cantabria, Madrid, Navarra, País Vasco y La Rioja) se incrementó por encima del 4%.

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