La entidad se pone de año límite el 2018

Ibercaja lanza un plan con el reto de salir a Bolsa

El presidente de Ibercaja, Amado Franco (izquierda) y Victor Iglesias, consejero delegado de la entidad.
El presidente de Ibercaja, Amado Franco (izquierda) y Victor Iglesias, consejero delegado de la entidad. EFE

Las líneas maestras de dicho plan han sido presentadas este sábado en una convención celebrada en el Auditorio de Zaragoza, y a la que han asistido más de 1.400 directivos de la entidad.

Así lo han explicado, en una rueda de prensa previa al acto, el presidente de Ibercaja, Amado Franco Lahoz, y el consejero delegado, Víctor Iglesias Ruiz, quienes han expuesto las claves de esta nueva etapa, tras haber concluido el pasado año con la transformación de Ibercaja en fundación bancaria, la integración de Caja3 y la evaluación y supervisión del Banco Central Europeo (BCE).

Amado Franco ha destacado que Ibercaja es una de las entidades “vencedoras” de la reestructuración del sistema financiero español y está ya en la senda del crecimiento, tras obtener, en 2014, 151 millones de beneficio. “Ahora, no seremos de las más grandes, pero sí de las mejores”, ha subrayado.

“Tras siete años de durísima reestructuración, podemos decir que Ibercaja ha sido una de las vencedoras. Los resultados de 2014, en los que la entidad recuperó la senda del crecimiento, ya dieron unos beneficios de 151 millones. Ahora, con el nuevo Plan, aspiramos a los tres sobresalientes, es decir, superar el 10% de fondos propios de primera calidad, obtener un 10% de ROE --rentabilidad financiera-- y ganar 10 puntos básicos de cuota de mercado cada año”, ha afirmado.

“Tenemos las fortalezas y habilidades para conseguirlo. Gracias a la integración de Caja3 y a la solidez de la expansión en Madrid y Arco Mediterráneo, tenemos el tamaño apropiado para ser un proyecto competitivo y atractivo para clientes e inversores”, ha sostenido.

Además, ha aclarado que “nos hemos propuesto trasladar nuestro liderazgo en la financiación de vivienda y sector agrario a las empresas. A la vez, no nos vamos a olvidar de que somos un banco propiedad de cuatro antiguas cajas de ahorros, hoy fundaciones, que tiene como pilares garantizar la solvencia, la sostenibilidad en el tiempo y la capacidad para competir y, a la vez, mantener el compromiso con territorios y con sus gentes”.

A esas fortalezas “clásicas”, ha continuado, “sumaremos la apuesta por la tecnología y la banca digital, pero siempre nos distinguiremos por el asesoramiento personalizado, en términos sencillos y claros para el cliente. Lograr la máxima calidad en la atención al cliente y su satisfacción es uno de los valores diferenciales de Ibercaja”.

También ha mencionado que, para afrontar este nuevo reto estratégico, se ha renovado el equipo directivo, con el consejero delegado al frente, Víctor Iglesias, del que ha destacado su gran preparación.

“Es un gran profesional formado en la casa, que ya había desempeñado con éxito las máximas responsabilidades en las áreas clave del negocio financiero. Estamos seguiros de que tiene las mejores aptitudes para pilotar con acierto la nueva etapa”.

Calidad de servicio, cercanía y compromiso

El consejero delegado de Ibercaja, Víctor Iglesias, ha manifestado que se inicia una nueva etapa sobre los sólidos pilares de la entidad; calidad de servicio, cercanía y compromiso. Ha dicho que el reto pasa por salir a Bolsa y consolidarse como operador relevante en el sector financiero español.

“Cuando acabe el Plan Estratégico que hoy presentamos, las acciones de Ibercaja Banco estarán cotizando en Bolsa”, de esta forma ha expuesto Víctor Iglesias el reto de la entidad para esta nueva etapa.

En este contexto, ha añadido, “seguirán siendo claves la solvencia, la rentabilidad recurrente minorista, el bueno gobierno corporativo y ganar cuota de mercado en empresas y particulares”.

Ha indicado que el Plan se asienta en cinco fortalezas de la entidad: “Liderazgo de mercado con ventajas competitivas en Aragón, Guadalajara, La Rioja, Burgos y Badajoz; expansión consolidada en Madrid y el Arco Mediterráneo; capacidad de gestión del ahorro de clientes acreditada por instituciones externas (Sello de Excelencia 500+ y certificación ISO en Banca Personal); prudente gestión del riesgo, con morosidad menor a la media del mercado, y una plantilla profesional y comprometida con el proyecto”.

“En un sector financiero más concentrado y competitivo que hace unos años, estos sólidos pilares capacitan a Ibercaja para acometer su futuro con confianza”, ha señalado.

Proyectos transformadores 

Víctor Iglesias ha especificado que el Plan tiene dos coordenadas, una de proyectos transformadores a largo plazo, “para construir la cuenta de resultados del mañana”, y otra de proyectos ejecutivos a implementar en el trienio “y asegurar óptimos resultados en este periodo fundamental, en que Ibercaja debutará en Bolsa”.

En los proyectos de trasformación, que sentarán las bases del modelo de negocio futuro de Ibercaja, se va a acometer un nuevo modelo de relación con los clientes. “Somos muy ambiciosos, queremos desarrollar e implantar el modelo líder de calidad de servicio de la próxima década”, ha incidido.

También evolucionará el modelo de gestión de personas y se simplificarán los servicios centrales. Asimismo, se potenciará la tecnología para atender al cliente de forma homogénea y personalizada por todos los canales. Por otro lado, se agilizará la gestión del riesgo de crédito, sin perder la prudencia, y se desarrollará un nuevo modelo de asignación del capital en función de la creación de valor.

Respecto a los proyecto ejecutivos, Víctor Iglesias ha apuntado que son “herramientas vivas de gestión”. Entre ellos, ha destacado el de banca personal, que aspira a captar 50.000 nuevos clientes, así como el de banca de empresas, que se propone estar entre las entidades líderes en este segmento en España. También se ha referido al recorrido de mejora en ingresos que aporta la implantación del modelo comercial de Ibercaja en la antigua Caja3.

Por otro lado, se propone alcanzar una ratio de eficiencia recurrente del 45% o el 50%, nivel necesario para lograr un ROE del 10 por ciento, para ello se han diseñado sendos planes de reducción de gastos generales y reestructuración de oficinas.

La reducción significativa de activos improductivos se acometerá también en esta etapa. Y serán proyectos transversales clave la integración cultural de los empleados procedentes de Caja3 en Ibercaja y velar por la reputación corporativa.

Todos los avances que se conseguirán con las líneas de trabajo descritas catalizarán en la salida a Bolsa, un proceso que la entidad cometerá “a partir de un año y medio y hasta 2018”.

“Es un proyecto marcado por el regulador, que en Ibercaja vamos a convertir en oportunidad porque, por un lado, permite acceder a los mercados para financiar crecimientos futuros si así plantean y, por otro, es una palanca de mejora continua para la organización”, ha detallado.

Profesionales cualificados 

Víctor Iglesias ha elogiado la labor de la plantilla, que ha definido como un colectivo de profesionales cualificados, capaz de ofrecer un servicio al cliente de máxima calidad. Además, ha opinado que esta convención de este sábado es “especial” por ser la primera vez que participan los directivos de Caja3.

En sus intervenciones, tanto Amado Franco como Víctor Iglesias, han agradecido la labor del anterior consejero delegado, y actual vicepresidente primero del banco, José Luis Aguirre, quien ha intervenido en la convención para agradecer a todos los empleados el apoyo prestado durante su larga trayectoria de ejecutivo.

Al acto también han asistido todo el equipo directivo, que asumió sus funciones el pasado mes de febrero, así como todos los directores de oficinas, jefes y responsables de los Servicios Centrales de las direcciones territoriales de Aragón, Zaragoza, La Rioja-Guadalajara, Castilla-León, Extremadura, Madrid y Arco Mediterráneo.

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