Lufthansa mide las aptitudes técnicas y sociales de los aspirantes

Un proceso de selección de tres días para ser piloto de Germanwings

Aviones de Germanwings en el aeropuerto de Dusseldorf.
Aviones de Germanwings en el aeropuerto de Dusseldorf.

Goechim Gaefgoring es un experimentado piloto de un Airbus 737 de Lufthansa. Además, es el encargado de llevar a cabo el proceso de selección para diversas compañías aéreas, entre ellas Germanwings, la aerolínea propietaria del avión estrellado en los Alpes, causando 150 muertos.

Andreas Lubitz, el copiloto señalado por estrellar "deliberadamente" el A320 que controlaba tras encerrarse en la cabina, tuvo que pasar estas pruebas para entrar en la escuela de pilotos de la compañía germana en 2008.

El responsable de la selección explica que es un proceso de tres días. El primero de ellos sirve para examinar los conocimientos técnicos que tienen los aspirantes a piloto. Se evalúa durante toda la jornada las capacidades que tienen en materias como las matemáticas, la física, la climatología, etc. También se mide el nivel de orientación que tiene el aspirante.

Las dos siguientes jornadas se centran en la evaluación de la personalidad de la persona que aspira a convertirse en piloto. Se realizan en las instalaciones de la DLA (agencia aérea alemana). Los examinadores evalúan en este proceso las capacidades comunicativas, se les hacen test de personalidad y se valora su comportamiento.

Los futuros pilotos tienen que pasar por entrevistas individuales pero también en grupo. En estas últimas se busca conocer más detalles sobre las habilidades de liderazgo, de trabajo en equipo y de cooperación con sus compañeros. El aspirante tiene que pasar el reconocimiento de dos psicólogos.

De superar estos tres días, pasan a formar parte de la escuela de pilotos de la aerolínea. "Allí hay un examen constante, pasan pruebas a diario", explica el instructor. Cuando salen de la escuela, afirma que siguen pasando revisiones físicas anualmente y también psicológicas cada cierto tiempo.

Preguntado por el caso concreto de Lubitz, lamenta "no poder dar detalles". El instructos si se aventura a decir que "no se explica" lo que ha podido ocurrir. Según ha informado la fiscalía francesa, Lubitz se encontraba medicado y en baja médica por depresión, un hecho que no había comunicado a la compañía.

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