Gonzalo Casino, director de salud de Deloitte

“Las compañías españolas venden su I+D a las grandes”

Opina que la clave está en el desarrollo de las ‘start-ups’ y de los agentes de inversión a riesgo

“Las compañías españolas venden su I+D a las grandes”

Dirige la división de ciencias de la vida y salud de la consultora Deloitte. Gonzalo Casino opina que a las compañías farmacéuticas españolas les falta tamaño para asumir un ritmo de investigación comparable al de las multinacionales y cree que tampoco existen suficientes pequeñas empresas de base científica que den los primeros pasos en el descubrimiento de futuras terapias, debido a la falta de inversores privados que apuesten por el sector.

Pregunta. ¿Por qué no existen demasiados medicamentos de investigación española?

respuesta. La dimensión de los laboratorios españoles condiciona mucho la capacidad de inversión en I+D. Estas compañías adolecen de falta de un tamaño de gran multinacional en comparación a otras españolas en otros sectores, como Inditex, Mango, Repsol, Telefónica o Santander. Las compañías más potentes españolas, como Almirall, Ferrer, Esteve, Zeltia o Rovi, no tienen la dimensión para competir con las top farmas en desarrollar moléculas con el componente de riesgo que tiene la I+D y las bajas tasas de éxito. En ese sentido, desarrollan fármacos en las primeras fases clínicas (I y II), pero cuando necesitan una inversión relevante suelen vender esa investigación a la gran farma, a empresas como Novartis, Roche o AstraZeneca, para que acaben de desarrollar la molécula.

P. ¿Por qué falta financiación para la I+D?

r. El incremento en la inversión pública en investigación básica en los últimos 15 años ha sido muy relevante. El problema de España es que no somos capaces de llevar esa I+D al mercado. Falta capital privado para desarrollar la investigación básica y convertirla en prototipos y desarrollo de moléculas que puedan venderse a las empresas como Almirall o Esteve, e incluso a las multinacionales. Mi experiencia es que hay dinero para las primeras fases, financiación pública y capital semilla, sin embargo cuesta encontrar recursos para el siguiente paso, cuando los investigadores necesitan hasta 1,5 millones de euros para desarrollar la molécula. Las compañías farmacéuticas quieren ver ya algo con posibilidades para comprar. El gran reto en España es el desarrollo de esa red de business angels y private equity que inviertan en esas fases donde el riesgo todavía es alto.

P. ¿Cómo ve esta I+D en los próximos años?

r. La visión de la farma española es la de internacionalizarse y ganar dimensión. Ya lo hacen Zeltia, Almirall o Esteve, aunque no visualizo grandes grupos españoles en los próximos cinco o diez años. La clave estará en el desarrollo de las start-ups españolas y los agentes de inversión a riesgo. Mi expectativa tampoco es muy optimista, ya que no espero un gran salto cualitativo, aunque sí que mejoraremos por la más favorable coyuntura económica.

Normas