Invertir en dólares y en renta variable europea, sus preferencias

Las seis claves de Tressis para invertir en Bolsa y en deuda

Un inversor consulta las pantallas del Palacio de la Bolsa de Madrid
Un inversor consulta las pantallas del Palacio de la Bolsa de Madrid

El programa de estímulos del Banco Central Europeo (BCE), que comprará mensualmente 60.000 millones de euros en deuda pública y activos privados (cédulas hipotecarias y titulizaciones) será el principal factor los próximos meses en los mercados. Con el organismo presidido por Mario Draghi como gran aliado, la sociedad de valores Tressis considera que la Bolsa europea, en especial las de España y Alemania, serán las grandes ganadoras de un nuevo escenario en el mercado que también estará protagonizado por la caída del precio del crudo y la depreciación del euro. Estas son las seis claves de Tressis para invertir en los próximos meses.

1. La Bolsa europea, opción predilecta. Víctor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis, ha explicado esta mañana en un acto de presentación de perspectivas de inversión de la sociedad de valores que la inversión, en el fondo, funciona como una ecuación matemática (aunque nunca perfecta y siempre pendiente de posibles riesgos). Siguiendo ese paralelismo, la ecuación es ganadora en la Bolsa europea. Hay cuatro elementos que permiten augurar un recorrido alcista para la renta variable del Viejo Continente. En primer lugar, por supuesto, el programa de estímulos del BCE. "Puede haber dudas sobre si el QE del BCE llegará o no a la economía real, pero lo que está claro es que pasará por los mercados".

Los otros tres impulsos para las Bolsas europeas son la depreciación del euro, la caída de los costes energéticos a causa de la bajada del precio del petróleo y la mejoría de los datos macroeconómicos que, poco a poco, se vislumbran en la región. Por todas estas razones, Tressis mantiene su decisión de sobreponderar la Bolsa europea frente a la estadounidense, como ya hizo a finales del año pasado. Sus dos Bolsas preferidas son la alemana y la española.

2. Sectores cíclicos. Javier Monjardín, director de análisis de Tressis, cree que la mejor elección en la Bolsa europea y española son todas aquellas compañías que se verán beneficiadas por la esperada mejoría del ciclo económico. Así, aconseja invertir en primer lugar en el sector financiero. "En España, nos gustan sobre todo los bancos medianos y pequeños que están mas centrados en la recuperación del sector inmobiliario", explica. También se verán beneficiadas del nuevo entorno las compañías exportadoras (sobre todo por la caída del euro frente al dólar), las de consumo discrecional y las de medios de comunicación, por el aumento de la publicidad. Otras empresas recomendadas son las aerolíneas (beneficiadas doblemente por la caída del precio del crudo y por la mejoría del ciclo económico) y las hoteleras.

3. Wall Street, con menos fuerza. Los expertos de Tressis siguen viendo valor en la Bolsa estadounidense, pero recuerdan que llevan una fuerte subida y su horizonte no está tan despejado como el de la Bolsa europea. En concreto, tiene en su contra la subida de tipos de la Fed esperada para este año, la fortaleza del dólar (que hace daño a las cuentas de resultados de las grandes multinacionales) y sus valoraciones ajustadas. En su opinión, Wall Street ofrecerá "menor revalorización y más volatilidad" que la Bolsa europea. En otros países, consideran que Japón lo puede seguir haciendo bien gracias a los estímulos de su banco central, aunque matizan que es un mercado más complejo de comprender que el europeo. Y en los mercados emergentes muestran su preferencia por India.

4. Más recorrido en renta fija. "Hay empresas, como Nestle, que han emitido deuda a tipos negativos. Es algo histórico que nunca antes había pasado", ha explicado Alvargonzález. A pesar de las fuertes caídas de la rentabilidad (subidas de los precios) de la renta fija pública y privada, desde Tressis consideran que las compras del BCE dejan recorrido a la deuda. Sobre todo, en la corporativa. En el caso de la deuda española a una década, creen que su rentabilidad puede seguir cayendo hasta el entorno del 1%. También esperan recorrido en renta fija corporativa.

Eso sí, alertan de los riesgos que genera este entorno de tipos de interés en mínimos históricos. Primero, es importante elegir el momento oportuno de salir de la deuda pública porque, si el BCE tiene éxito en su programa de estímulos, se produciría un alza de la inflación y, con ella, perdería valor la renta fija. Segundo, ojo con la inversión en deuda high yield, de alta rentabilidad, pero también (o precisamente por eso) de más riesgo. Desde Tressis aconsejan no invertir en este tipo de activos porque "la puerta de salida es muy pequeña" y puede haber problemas de liquidez.

5. Inversión en dólares.Los caminos enfrentados de la Reserva Federal estadounidense y del BCE harán que cada vez haya menos dólares en el mercado y más euros. Conclusión, el euro seguirá depreciándose frente al dólar. Alvargonzález explica que no es sencillo dar un nivel concreto al que pueda llegar ese cruce de divisas, pero considera que la paridad es posible.

6. Piedras en el camino. En este escenario muy optimista para los mercados (sobre todo para los de renta variable y renta fija europea) también hay riesgos. Grecia, en su opinión, no es uno de ellos. O, al menos, no de los mayores. Consideran que "el mercado ha perdido el miedo a Grecia" y que una salida del país heleno de la zona euro sería perjudicial, sobre todo, para Grecia, por lo que esperan un acuerdo. Sí consideran riesgos a tener en cuenta la posibilidad de que cambie el escenario deflacionista mundial que justifica los bajos tipos de interés de la deuda, lo que podría provocar alzas de rentabilidad, es decir, bajadas de precios; la circunstancia de que la Fed suba tipos de forma menos gradual de lo esperado o que las empresas de materias primas de países emergentes que emitieron hace años bonos en dólares ahora, con sus divisas más débiles, puedan pasar apuros.

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