La posicion de inversión internacional de la economía española

La deuda externa de España repunta con fuerza y supera el billón de euros

El pasivo bruto ascendió a 2,48 billones de euros, un 235% del PIB.

Es el segundo país desarrollado más endeudados por detrás de EE UU

Posición de inversión internacional de España Ampliar foto

La caída de la prima de riesgo, que marca el coste de la financiación ajena para administraciones, empresas y familias, parece haber anestesiado a la economía española en un estado de tranquilidad ante el descenso que ha experimentado el servicio de la deuda, que no es otra cosa que los intereses que se pagan por la misma.

No ha sucedido lo mismo con la deuda externa, que es lo que debe la economía española al resto del mundo. La deuda bruta ha crecido con fuerza y se situó en el tercer trimestre, según los datos del Banco de España, en 2,48 billones de euros, lo que representa un 235% del PIB. Este indicador ha experimentado un crecimiento de 147.000 millones de euros en doce meses, lo que significa un avance de 402 millones al día, y se ha situado en el máximo histórico de la cifra que presenta el supervisor, que se inicia en el cuarto trimestre de 2012.

La deuda neta, que surge de restar los pasivos a los activos de la economía española, también se ha incrementado con fuerza hasta los 1,003 billones de euros, cerca del 100% del PIB. Se trata de la primera vez en que esta cifra supera el billón de euros en la serie del Banco de España y muestra lo vulnerable que es la economía española ante la eventualidad de una crisis financiera como la que se inició en 2009

Un hecho que ya puso de relieve el Fondo Monetario Internacional en su informe de previsiones hecho público el pasado mes de octubre, en el que alertaba que España fue en 2013 el segundo país del mundo con mayor volumen de deuda en manos de acreedores extranjeros, con 1,4 billones de dólares. En esa clasificación tan solo era superada por EEUU, con 5,6 billones. El estudio del organismo dirigido por Christine Lagarde hacía énfasis en el crecimiento experimentado por este indicador, que había pasado de representar el 69,7% del PIB en 2006 al 103% del PIB en 2013.

La deuda a largo plazo creció un 8,8% en un año y supone el 26,1% del total

En términos absolutos, la deuda neta de España duplica la de otros países desarrollados como Francia o Italia, mientras que si la comparación se hace teniendo en cuenta el porcentaje del PIB que representa, la brecha es aún mayor. Mientras que en el caso español, en el tercer trimestre rozó el 95% del PIB (la línea ascendente experimentada desde finales de 2013) y seguramente cerrará el ejercicio muy cerca del 100%.

De los 2,4 billones de deuda bruta que los agentes de la economía española tienen con el resto del mundo, la partida más importante corresponde a inversiones de cartera, con 981.000 millones de euros (un 40,8% del total). Yde esa cantidad, 649.000 millones son títulos de deuda a largo plazo, que han experimentado un crecimiento del 8,8% en esos doce meses y ya representan el 26,1% del total de lo que se debe al exterior.

Y el gran volumen de esa deuda a largo plazo está en manos de las administraciones públicas. En concreto cerca de la mitad de ese pasivo (313.813 millones) está en manos del sector público, que es el único en el que no se ha producido una progresiva reducción del endeudamiento. Todo lo contrario ha sucedido en el caso de las empresas y de los hogares, en el que el pasivo ha bajado desde los 187. 933 hasta los 186. 565 millones.

En el caso de las administraciones públicas, el endeudamiento a largo plazo con el resto del mundo ha crecido con fuerza, al pasar de 260.071 a 313.813 millones de euros, un 20,6% más. Un dato bastante coherente con el crecimiento desorbitado de la deuda pública en España, que se situó a finales del pasado ejercicio en 1,033 billones de euros, el equivalente al 97% del PIB, según los datos del Banco de España. Una factura que no ha dejado de crecer en los últimos ejercicios:desde noviembre de 2011, el pasivo ha subido del 63% al 97% del PIB.

Desde el FMI aconsejan a España para reducir los desequilibrios mejoras en los balances por cuenta corriente (algo difícil con el fuerte crecimiento de las importaciones) y un crecimiento más fuerte (algo que España parece tener asegurado al menos durante los dos próximos ejercicios). En el primer punto, las ganancias que genere el turismo pueden servir de contrapeso frente al tirón del consumo y la inversión.

Datos de la balanza de pagos

Segundo año seguido con superávit corriente: la balanza por cuenta corriente, que mide las transacciones de bienes, servicios, rentas y transferencias de España con el exterior, cerró 2014 con un superávit de 1.200 millones de euros, frente a los 15.000 millones de 2013, lo que supone el segundo año consecutivo con saldo positivo desde los años noventa, según los datos del Banco de España.

Al cierre del pasado ejercicio, la economía española experimentó una capacidad de financiación de 5.600 millones de euros frente a los 22.000 millones de 2013, lo que representa una bajada del 74%. En el deterioro de ambos indicadores ha jugado un papel fundamental la recuperación económica y el incremento de las importaciones de bienes y servicios, muy débil durante los seis anteriores ejercicios de crisis. De hecho, las compras al exterior de bienes y servicios pasaron de 295.344 a 313.866 millones de euros, como consecuencia del tirón experimentado por los dos ejes de la demanda interna (consumo de los hogares e inversión empresarial) mientras que las ventas al exterior pasaron de 331.075 a 339.005 millones.

Salida de 800 millones en la cuenta financiera: La cuenta financiera, que mide la salida y entrada de activos y pasivos de la economía española, cerró el pasado ejercicio con una salida neta de fondos de 800 millones de euros. El mayor retroceso se produjo en el caso de las inversiones directas, como las participaciones en capital, en el que se produjeron salidas de fondos (desinversiones) por valor de 3.200 millones de euros. Estas se vieron parcialmente compensadas por una entrada de fondos en las inversiones de cartera, por valor de 1.000 millones, y en el apartado otras inversiones, con otros 2.200 millones.

El turismo aporta 48.900 millones en ingresos: El segundo superávit corriente de España tiene mucho que ver con el buen quehacer de la actividad turística. En 2014 llegaron a los destinos españoles 64,9 millones de visitantes extranjeros, lo que supuso un nuevo máximo histórico. Esto llevo a que los ingresos crecieran un 3,8% y pasaran de 47.100 a 48.900 millones. Por su parte, el gasto de los turistas españoles, estimulado por la mejoría económica, subió de 12.400 a 13.600 millones. El saldo final fue de 35.400 millones.

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